miércoles, 27 de mayo de 2026

VOTO INTELIGENTE

 

Llegó la primera vuelta presidencial en Colombia, este domingo 31 de mayo se saldrá masivamente a votar en la primera vuelta presidencial y lo más probable, es que toque esperar a la segunda vuelta el 21 de junio siguiente, para saber quién gobernará este país desde el siete de agosto próximo. Se presume que saldrán alrededor de 24 millones de personas para ejercer el derecho al sufragio, en un abanico de doce candidaturas presidenciales con sus fórmulas vicepresidenciales, con diversas ideologías de extremas (derecha e izquierda) hasta el centro, así muchos nieguen su existencia. En esta ocasión que tiene unas características especiales, no solo la polarización y la radicalización, también la descarada, cínica e ilegal participación del Desgobierno de la Etnia Cósmica en la campaña, así como una probable injerencia de Trumpilio; pero así y todo, hay que salir a votar, porque de lo contrario, el país podría caer en manos peores, que les guste el todo vale y la ilegalidad, y Colombia quede tan aislada como Bolivia en tiempos de Evo Morales (un enemigo declarado de Colombia y un atizador golpista en su país, desde el Chapare). El autor de la presente columna ha decidido depositar su voto por Claudia López Hernández para la Presidencia y Leonardo Huerta para la Vicepresidencia, si bien es una de las candidaturas más pequeñas, es la más sensata.

 

¿Porqué por Claudia y Leonardo? Puede sonar pretencioso, pero es un Voto Inteligente, según el autor de la presente columna. La principal razón para esta decisión es que ambos se han comprometido a respetar la Constitución Política de Colombia de 1991, que se basó en el Movimiento de la Séptima Papeleta y en el Acuerdo de Paz entre el Estado Colombiano y la extinta guerrilla del M-19. Sería muy peligroso en las actuales circunstancias convocar a una Asamblea Nacional Constituyente (como lo quiere imponer a la fuerza, el Desgobierno de la Etnia Cósmica) tan solo para darle gusto al Ego de sus Principales Dictadores, perdón, Dirigentes (Gustavo Petro, Armando Benedetti, Eduardo Montealegre, Guillermo Alfonso Jaramillo y Juliana Guerrero). No solo habría el riesgo de una tiranía de izquierda, también de extrema derecha (que lo digan Abelardo de la Espriella y Álvaro Uribe Vélez), quiera imponer un Fundamentalismo Religioso (MIRA, Colombia Justa y Libres, Salvación Nacional, Centro Democrático) con retrocesos en materia de reconocimiento de las minorías, la destrucción del derecho de las mujeres a decidir sobre su cuerpo, el desconocimiento de comunidades étnicas, y la destrucción del carácter laico del país. Por todo lo anterior, la Constituyente sería un harakiri para este país.

 

La segunda razón importante para este voto es su respeto y apoyo a la Implementación y Cumplimiento del Acuerdo de Paz (el de Verdad), suscrito el 24 de noviembre de 2016 entre el Estado Colombiano (en cabeza de Juan Manuel Santos y Rodrigo Londoño, jefe de la extinta guerrilla de las Farc). En dicho documento que se tuvo que trabajar durante casi cuatro años para que llegase a un feliz término, están contempladas las directrices para solucionar los principales problemas que aquejan a este Macondo (distribución de tierras, narcotráfico, garantías para participar en política, seguridad, economía). No puede ser que a este Acuerdo lo hayan saboteado, primero el Desgobierno de Iván Duque (por negligencia) y luego el Desgobierno de Gustavo Petro (por egos y querer imponer un esperpento llamado Paz Total). Si no se lucha por una Paz estable y duradera, este país no podrá existir dentro de cien años, se podría convertir en una Unión Soviética que se cayó a pedazos durante la década de los noventa. Y mucho más con una derecha que quiere imponer bala para todo el mundo como solución a los diferentes conflictos que se presentan, e irrespetar lo poco que se ha trabajado.

 

En su programa de gobierno que se encuentra en la página web oficial de la Campaña Política, se puede leer el siguiente párrafo: Colombia no necesita un agitador sino un líder, no necesita un gobierno de politiqueros sino de soluciones. Necesita un líder y un gobierno capaz de ordenar la casa, defender a la gente y hacer que los cambios pasen y duren. Sin improvisación, sin corrupción y sin dividirnos entre buenos y malos. Esos somos nosotros, las mayorías de Colombia nos imparables”. El trabajo de Claudia en la Alcaldía Mayor de Bogotá, si bien con muchas polémicas, ha demostrado ser eficiente y no dejarse llevar por los egos, por ejemplo, la firma para el inicio de obras del Metro de Bogotá, que hoy en día lleva un 75% de construcción, algo que no se habría pensado en otras épocas, pese al saboteo descarado del Desgobierno de la Etnia Cósmica. Por todo lo anterior, es que esta fórmula presidencial inspira la suficiente confianza para el autor de la presente columna y les confiará su voto en primera vuelta y tendrán seguro el voto en segunda vuelta, si se llega a dicha decisión. Frente a las demás candidaturas, no hay nada que pueda dar certeza alguna.

miércoles, 20 de mayo de 2026

MINGA MISAK

En los últimos días, ha llegado a Bogotá, una de las tanta Mingas Indígenas que han tenido que recurrir a este método en los últimos años, la mayoría para reclamar sus derechos a la tierra y servicios básicos, aunque no faltan los politiqueros colados dentro de la misma y armando el caos. En este caso, corresponde a la comunidad Misak, que se encuentra ubicada en el norte del Departamento del Cauca, una zona muy afectada por la delincuencia de alias Iván Mordisco, alias Calarcá y los sicarios del Ejército de Liberación Nacional (ELN), debido a las desgracias que ha traído ese fracaso llamado Paz Total, que ni deja hacer Paz, ni deja cumplir los compromisos del Acuerdo de Paz de 2016 entre el Estado Colombiano (en cabeza de Juan Manuel Santos) y la antigua guerrilla de las Farc (en cabeza de Rodrigo Londoño Jiménez, alias Timochenko). Se supone que en un Gobierno de Izquierda este tipo de situaciones tendría feliz solución y que el diálogo se llevaría a cabo, pero en el Desgobierno de la Etnia Cósmica con un Presidente de Papel (Gustavo Petro, en Agenda Privada) y uno de Facto (Armando Benedetti, también en Agenda Privada), no se ha hecho nada para solucionar los problemas que tienen las comunidades étnicas: solo los han manoseado para sus fines politiqueros.

 

Según un estudio realizado por la Universidad de la Salle, el término Minga se traduce en “trabajo comunitario con fines sociales”, a lo cual se podría agregar la siguiente frase expresada por la Docente e Investigadora del Programa de Trabajo Social, Alba Lucía Cruz Castillo: “…principalmente la Minga busca exigir el derecho a la tierra, a la protesta social como un ejercicio participativo de reclamo, garantías que se firmaron en el acuerdo de paz y transformación agropecuaria que los beneficie”…“el aprendizaje que nos queda de estas comunidades es la forma en que aprecian la vida, y que los movimientos en colectivo generan autonomías que promueven la participación democrática e incluyente”. El tema de tierras pactado en el Acuerdo de Paz (El de Verdad), no solo busca poner a las Víctimas como Eje Central del Conflicto para resolver sus necesidades, también una justa distribución de la tierra (en un enfoque ancestral), y permitir a estas comunidades ser escuchadas de manera garantista, y que no solo se acuerden de ellas en campañas políticas. Esto, lo han saboteado los Desgobiernos de Iván Duque (férreo opositor al Acuerdo) y Gustavo Petro (con su embeleco de la Paz Total, que ha traído dolor y sangre a lo largo y ancho del país).

 

Esto se ha convertido principalmente en un problema para la Administración Distrital, dada la negligencia del Gobierno Nacional para dialogar con la comunidad Misak, ya que no les favorece en materia de campaña electoral, sumando un antecedente cercano: la situación de los indígenas emberá que son manipulados por ciertas directrices del Ministerio del Interior para fines electorales, lo que ha ocasionado que las UPI´s de la Rioja y la Florida, se han convertido en unos campos de concentración, donde ciertos líderes negativos y filibusteros, deciden quienes van a pedir limosna en las calles y quienes se van a intentar tomar por enésima vez el Parque Nacional. Hablando precisamente del Ministerio del Interior, bajo la dirección del Presidente de Facto (Armando Benedetti, en Agenda Privada) se  ha dedicado a realizar una descarada campaña política (de la mano con el Presidente de Papel), para favorecer la candidatura de Iván Cepeda (Presidencia) y Aída Quilcué (Vicepresidencia), sin importarle que el país está al garete, que no se puede con tranquilidad a ninguna parte, que la economía no aguanta más derroches de dinero y que aún se requieren las energías fósiles para iniciar la transición hacia fuentes más limpias.

 

Mientras tanto, el Secretario de Gobierno de Bogotá, Gustavo Quintero, manifestó lo siguiente (Caracol Radio): “Le solicitamos desde ya al Ministerio del Interior, que se coordinen oportunamente los espacios de conversación y que se busque una salida pronta a la situación". Pero como se reitera en la presente columna, al Ministerio del Interior en cabeza de un buscapleitos no se le ha ocurrido ponerse en contacto con la Minga, y eso que hace unos días hubo una serie de intentos de toma de entidades oficiales, con posibles retenciones de funcionarios públicos, pero Benedetti anda en Agenda Privada, igual que Gustavo Petro y Guillermo Alfonso Jaramillo (Ministro de Salud). Sería muy fácil decir que se les lleven cobijas y comidas a estas Mingas, pero se podrían prestar para otro tipo de mingas falsas y oportunistas. Por lo anterior, es que se debe votar bien y de manera inteligente el 31 de mayo (primera vuelta) y el 21 de junio (segunda vuelta) para que el nuevo gobierno que llegue esté acorde a darle soluciones a los distintos problemas que padece en la actualidad Colombia, ya que el Desgobierno de la Etnia Cósmica se ha hecho el bobo frente a la situación.

 


miércoles, 13 de mayo de 2026

LA MANDINGA

 

Como si no existiesen más sucesos insólitos, en estos días se halló un hecho antiambiental nocivo y absurdo a la vez: la presencia de una mina ilegal de extracción de oro, con maquinaria y mercurio incluidos, dentro de la zona de una base militar en Colombia, el país del sagrado corazón de Jesús. ¿Qué es lo que ocurre? Simplemente al Desgobierno de la Etnia Cósmica el tema del Medio Ambiente y el Desarrollo Sostenible solo le interesa como una perorata para tratar de mantener el poder en las elecciones del presente año, pero como a los grupos ilegales los considera como simples “Gestores de Paz”, y más cuando hay nexos con ciertos miembros de las FFMM, no se atreve a aplicar nada de su retórica. Mientras tanto, el orden público no solo en la zona de la mina ilegal se complica, en el país están regresando los secuestros en cantidades masivas, así como los atentados, cuando se había pensado que con el Acuerdo de Paz (el de Verdad) eran ya lejanos: esa tal Paz Total es un retroceso a la Guerra Total, algo que es un negocio tanto para el Uribismo como para el Petrismo, ya que al Presidente Agenda Privada no le interesa el bienestar nacional, solo alimentar su desagradable ego, alimentar su Falso Mesianismo.

 

La polémica e ilegal mina se encuentra en la zona rural del municipio de Caucasia (Antioquia), en jurisdicción del Batallón Rifles 31 (absurdo, pero es real); con antecedentes de asonadas cuando la pretenden cerrar, ya que no está permitido el trabajo allá; los ilegales tienen adoctrinados a campesinos, indígenas y afros para que defiendan este adefesio, o si no, serán objetivos militares. “Como se puede leer en el Informe Especial de Marta Marín para El País (España): A pocos metros del Batallón Rifles 31, una unidad militar colombiana en el noroeste del país, decenas de mineros con mangueras de alta presión destrozan el bosque para extraer oro ilegalmente. La mina, conocida como La Mandinga, está controlada por el Clan del Golfo, el cartel más grande de Colombia, designado por Estados Unidos como organización terrorista. Y para rematar sobre el tema, en el NY Times, Federico Ríos habló sobre el insólito destino que tenía el oro extraído ilegalmente, con los daños ambientales que conlleva (algunos irreversibles): “No había ido a La Mandinga para informar sobre la base militar. Fui porque me había enterado que el oro del Clan del Golfo estaba llegando a la Casa de la Moneda de Estados Unidos, a pesar de las leyes que exigen que la Casa de la Moneda solo compre oro extraído en Estados Unidos”.

 

Se supone que para Trumpilio, el tema de la legalidad de la mina no le interesa, pero sí el del oro, ya que le alegra los bolsillos de por sí, llenos de dolaretes, obtenidos para mantener su poder en las próximas elecciones de mitaca en noviembre del presente año. Pero hay algo más desagradable en este tema: en 2024, el Presidente Gustavo Petro (el mismo que echa paja sobre los temas ambientales), había entregado títulos mineras en dicha zona, en un acto público y de campaña politiquera. Como se puede leer en un informe sobre el asunto en El Tiempo: La entrega del título en cuestión se realizó durante un evento realizado el 11 de abril de 2024 en Caucasia, que la Presidencia autodenominó Asamblea Popular por la Paz y la Vida…. Planteando que los pequeños mineros estarían siendo criminalizados, el presidente señaló que su gobierno estaba impulsando un cambio para apoyar a la minería ancestral y acto seguido entregó varios títulos de formalización minera”. Ni siquiera habían vuelto a hablar del tema y de su ilegalidad, pero con la presión de los medios de comunicación y la comunidad, empezaron las correspondientes investigaciones, aunque lo más probable es que no pase nada.

 

Ya no se sabe si reír o llorar, o ambos, a manera de sarcasmo. El “Gobierno del Cambio” de “Colombia, Potencia de la Vida”, que esparciría el “Virus de la Vida” por las Galaxias y la “Etnia Cósmica”, hace todos los intentos por destruir el Medio Ambiente y el Desarrollo Sostenible, solo porque a Don Gustavo Francisco se le dio la regalada gana (asesorado por los corruptos Armando Benedetti, Isabel Zuleta, Guillermo Alfonso Jaramillo, Gloria Inés Flórez, Edwin Palma, Ricardo Roa y demás joyitas), eso sí, tratando de darle oxígeno a la campaña política de Iván Cepeda (Candidato Presidencial del Pacto Histórico) y Aída Quilcué. En esta materia, este Gobierno o Desgobierno resultó siendo “Mas de lo Mismo”, haciendo alianzas extrañas con grupos ilegales bajo la mentira de esa tal “Paz Total”, mientras que el país va de “Culo Directo” al estanco del caos y la tristeza. Ah, se olvidaba mencionar al “Clan del Golfo”, grupo terrorista que tiene intereses en “La Mandinga”, pero como el Desgobierno de la Etnia Cósmica ya solicitó la suspensión de órdenes de captura a 29 de sus integrantes, porque todavía imaginan (en medio de su Agenda Privada), que puede haber algo de diálogos de paz ahí, NO HAY DERECHO.

miércoles, 6 de mayo de 2026

LA HORA DE LOS LOBOS

 

Siguiendo con el placer de leer un buen libro, el autor de la presente columna, se encontró con una obra de Mario Mendoza; combina el drama, la realidad y que deja una gran moraleja (según su punto de vista): por más dinero que tenga en los bolsillos, el crimen no paga la felicidad. El libro se llama “LA HORA DE LOS LOBOS”, donde se descubre que para la delincuencia no hay ningún punto en la sociedad que pueda permear; su habilidad, cinismo y métodos le permite tenerla cohibida y trabajando en conjunto para imponer la cultura del “Todo Vale”, y más cuando se está en un estrato bajo, donde el Estado no ha brindado las oportunidades suficientes para salir en la vida, donde las injusticias se ven en la calle diariamente, el pesimismo frente al futuro impera en todas partes. La historia se desarrolla entre finales del siglo XX y el comienzo del fin de la cuarentena por la pandemia de covid19, y el protagonista de este libro es Bruno Guerrero, quien desde la infancia conoce las crueldades de la vida, y que lo llevan a meterse en el mundo del microtráfico y la delincuencia en esa Bogotá; que sube de jerarquía gracias a su inteligencia y sus habilidades en las Artes Marciales Orientales, no solo a nivel deportivo, sino como una filosofía para la Vida.

 

Esta historia se divide en tres partes: la primera se llama INFIERNO. Se escribe en primera persona (Bruno es quien la redacta), donde se describe la situación de la familia; es hijo único de un Empleado de una Fábrica Cervecera, quien lidera una huelga en la misma para exigir mejores condiciones laborales, pero es asesinado el dos de diciembre de 1999 cuando llega a su casa. Su madre, es una mujer en silla de ruedas, producto de un accidente laboral en un almacén de ropas donde laboraba (cuando Bruno tenía cinco años), pero no recibe indemnización por el insuceso, ella muere de cáncer de pulmón en la adolescencia del protagonista; debe ponerse a coser en su máquina para los religiosos del colegio donde su hijo estudia. Bruno se ve en la necesidad de empezar a trabajar con amigos no recomendados, primero como simple mensajero; pero cuando va creciendo y con sus conocimientos de artes marciales, va ascendiendo hasta ser un mando medio en el grupo ilegal que se encarga del microtráfico en el Centro de Bogotá. Pero los golpes de sus rivales (los Ninjas) y la posterior venganza de Bruno lo conducirán a la Cárcel La Picota, donde tendrá grandes aliados pero también enemigos.

 

La segunda parte es “El Purgatorio”: un Bruno adulto en prisión, se hará amigo de un narcotraficante apodado “Atila”, y junto con su pana “Moisés” (cuando estaba en el centro de la ciudad), idearán un Plan de Fuga luego de que sus vidas estuviesen en peligro (no solo por los Ninjas, sino por unos militares y políticos que tienen en la mira a Atila). El 24 de septiembre de 2015, el Día de la Virgen de las Mercedes (patrona de las cárceles), a pesar de muchas talanqueras y muchas traiciones, la fuga es un éxito y los tres logran refugiarse momentáneamente en la antigua casa de Bruno (Barrio Marruecos, cerca a la Picota). Allí son rescatados por el Grupo de Seguridad de Atila (ahora comandados por su hija, Zafiro); y se dirigen a una hacienda en la zona rural de Subachoque (Cundinamarca). Después Bruno y Moisés huyen a Quito gracias a los contactos de Zafiro, Bruno regresa un tiempo después a Bogotá (Moisés viaja a radicarse a Rio de Janeiro, para trabajar en la Congregación Saudade, cuyo Jefe (el Pastor Ferreira) es conocido de la Picota); empieza a trabajar como la mano derecha de Zafiro (Atila muere de cáncer en el pulmón, igual que Yordana, la madre del protagonista).

 

La tercera y última parte tiene el nombre de “Camino al Cielo”. Comienza con el romance (a trancazos) entre Zafiro y Bruno; así como el ascenso de éste a ser el “Segundo de la Banda”, y tras dar golpes contra los Ninjas, los hacen sus mayores aliados a la hora de hacer trabajos, con grandes ganancias, que no pagan impuestos para este País Inviable. Bruno tiene sus puntos débiles (mujeres hermosas, y eso que antes que Zafiro tuvo dos amores: Salomé (chica trans y compañera del colegio) y Mara, hermana de Moisés). Cuando la felicidad parece rodear a Zafiro y Bruno, a pesar de tener que vivir con los ojos abiertos debido a que los antiguos enemigos de Atila querían acabarlos, añadiendo el hecho de que Zafiro estuvo muy enferma de coronavirus, les viene una maravillosa noticia: tendrán una hija a quien le pondrían Bruna. Pero viene la traición de uno de sus hombres de confianza, alias Botija, quien se convierte en el infiltrado de esos enemigos, haciendo un plan de emboscada contra Bruno cuando se dirigía a un laboratorio clandestino en Quipile (Cundinamarca), y mientras trata de superar este problema, se presenta un tiroteo en la finca en Subachoque (Cundinamarca), donde mueren Zafiro y la niña en su vientre. Bruno toma venganza y viaja a Rio donde en la Congregación Saudade, en un discurso del fondo de su alma, pronuncia, entre otras cosas, las siguientes palabras: “Han mantenido las puertas del Reino cerradas con llave para nosotros. Pues entonces nos llegó el momento de abrirlas a las malas. ¡Entraremos al cielo a dentelladas!”.