miércoles, 6 de mayo de 2026

LA HORA DE LOS LOBOS

 

Siguiendo con el placer de leer un buen libro, el autor de la presente columna, se encontró con una obra de Mario Mendoza; combina el drama, la realidad y que deja una gran moraleja (según su punto de vista): por más dinero que tenga en los bolsillos, el crimen no paga la felicidad. El libro se llama “LA HORA DE LOS LOBOS”, donde se descubre que para la delincuencia no hay ningún punto en la sociedad que pueda permear; su habilidad, cinismo y métodos le permite tenerla cohibida y trabajando en conjunto para imponer la cultura del “Todo Vale”, y más cuando se está en un estrato bajo, donde el Estado no ha brindado las oportunidades suficientes para salir en la vida, donde las injusticias se ven en la calle diariamente, el pesimismo frente al futuro impera en todas partes. La historia se desarrolla entre finales del siglo XX y el comienzo del fin de la cuarentena por la pandemia de covid19, y el protagonista de este libro es Bruno Guerrero, quien desde la infancia conoce las crueldades de la vida, y que lo llevan a meterse en el mundo del microtráfico y la delincuencia en esa Bogotá; que sube de jerarquía gracias a su inteligencia y sus habilidades en las Artes Marciales Orientales, no solo a nivel deportivo, sino como una filosofía para la Vida.

 

Esta historia se divide en tres partes: la primera se llama INFIERNO. Se escribe en primera persona (Bruno es quien la redacta), donde se describe la situación de la familia; es hijo único de un Empleado de una Fábrica Cervecera, quien lidera una huelga en la misma para exigir mejores condiciones laborales, pero es asesinado el dos de diciembre de 1999 cuando llega a su casa. Su madre, es una mujer en silla de ruedas, producto de un accidente laboral en un almacén de ropas donde laboraba (cuando Bruno tenía cinco años), pero no recibe indemnización por el insuceso, ella muere de cáncer de pulmón en la adolescencia del protagonista; debe ponerse a coser en su máquina para los religiosos del colegio donde su hijo estudia. Bruno se ve en la necesidad de empezar a trabajar con amigos no recomendados, primero como simple mensajero; pero cuando va creciendo y con sus conocimientos de artes marciales, va ascendiendo hasta ser un mando medio en el grupo ilegal que se encarga del microtráfico en el Centro de Bogotá. Pero los golpes de sus rivales (los Ninjas) y la posterior venganza de Bruno lo conducirán a la Cárcel La Picota, donde tendrá grandes aliados pero también enemigos.

 

La segunda parte es “El Purgatorio”: un Bruno adulto en prisión, se hará amigo de un narcotraficante apodado “Atila”, y junto con su pana “Moisés” (cuando estaba en el centro de la ciudad), idearán un Plan de Fuga luego de que sus vidas estuviesen en peligro (no solo por los Ninjas, sino por unos militares y políticos que tienen en la mira a Atila). El 24 de septiembre de 2015, el Día de la Virgen de las Mercedes (patrona de las cárceles), a pesar de muchas talanqueras y muchas traiciones, la fuga es un éxito y los tres logran refugiarse momentáneamente en la antigua casa de Bruno (Barrio Marruecos, cerca a la Picota). Allí son rescatados por el Grupo de Seguridad de Atila (ahora comandados por su hija, Zafiro); y se dirigen a una hacienda en la zona rural de Subachoque (Cundinamarca). Después Bruno y Moisés huyen a Quito gracias a los contactos de Zafiro, Bruno regresa un tiempo después a Bogotá (Moisés viaja a radicarse a Rio de Janeiro, para trabajar en la Congregación Saudade, cuyo Jefe (el Pastor Ferreira) es conocido de la Picota); empieza a trabajar como la mano derecha de Zafiro (Atila muere de cáncer en el pulmón, igual que Yordana, la madre del protagonista).

 

La tercera y última parte tiene el nombre de “Camino al Cielo”. Comienza con el romance (a trancazos) entre Zafiro y Bruno; así como el ascenso de éste a ser el “Segundo de la Banda”, y tras dar golpes contra los Ninjas, los hacen sus mayores aliados a la hora de hacer trabajos, con grandes ganancias, que no pagan impuestos para este País Inviable. Bruno tiene sus puntos débiles (mujeres hermosas, y eso que antes que Zafiro tuvo dos amores: Salomé (chica trans y compañera del colegio) y Mara, hermana de Moisés). Cuando la felicidad parece rodear a Zafiro y Bruno, a pesar de tener que vivir con los ojos abiertos debido a que los antiguos enemigos de Atila querían acabarlos, añadiendo el hecho de que Zafiro estuvo muy enferma de coronavirus, les viene una maravillosa noticia: tendrán una hija a quien le pondrían Bruna. Pero viene la traición de uno de sus hombres de confianza, alias Botija, quien se convierte en el infiltrado de esos enemigos, haciendo un plan de emboscada contra Bruno cuando se dirigía a un laboratorio clandestino en Quipile (Cundinamarca), y mientras trata de superar este problema, se presenta un tiroteo en la finca en Subachoque (Cundinamarca), donde mueren Zafiro y la niña en su vientre. Bruno toma venganza y viaja a Rio donde en la Congregación Saudade, en un discurso del fondo de su alma, pronuncia, entre otras cosas, las siguientes palabras: “Han mantenido las puertas del Reino cerradas con llave para nosotros. Pues entonces nos llegó el momento de abrirlas a las malas. ¡Entraremos al cielo a dentelladas!”.