Hoy en día las
grandes decisiones de la humanidad se están tomando con base en los algoritmos
y los dispositivos tecnológicos, dejando a un lado los análisis y el debate de
inteligencia humana, que parece estar condenadas a la sumisión ante la
inteligencia artificial. Las denuncias de un ExDirectivo de Anthtropic´s sobre
los peligros de utilizar la Inteligencia Artificial en exceso, si bien han
tenido eco en los medios de comunicación, no parece conllevar a la toma de
decisiones para contrarrestarla, al contrario, ciertos líderes extremistas
quieren aprovecharse de esta coyuntura para favorecerse económica y
políticamente, que lo diga Trumpilio. Como se añoran las épocas en que para
hacer una tarea escolar y/o universitaria se recurrían a los libros y las
bibliotecas, había el debate sobre cual era la mejor decisión para todos, donde
se exponían todos los puntos de vista, se buscaban las causas de los problemas
y los efectos que podrían haber tenido, así como planear las mejores soluciones
para las mismas, cuando todos aportaban por igual, y en los proyectos se
palpaba el aporte, inclusive de quien se considerase menos experto en la materia,
evocando la Desiderata: “incluso del torpe e ignorante”. En la
actualidad no es sino incluir los datos en un modelo simulador para que en un
archivo se le den los pasos a seguir para una simple solución matemática, que
no en todos los casos se ajusta a las circunstancias.
Ya es común que en
los Planteles Educativos, no haya comunicación entre el Personal Docente y el
Alumnado, sin la intermediación de un aparato electrónico; o en el trabajo, que
en vez de presentarse personalmente los proyectos, se recurra a despachar vía
redes sociales y correos electrónicos, y que todo se aclare vía algoritmo y/o
redes sociales. No se desconoce las virtudes de estas tecnologías, como
reducir el uso del papel físico, así como la reducción de tiempo en diligencias
físicas y dispendiosas, así como puede haber una contribución mínima a
contrarrestar los efectos negativos sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo
Sostenible, pero también se debe tener en cuenta que se necesita un diálogo fluido
y personal para recordar un poco lo que es la Humanidad. Se debe evitar que
la Inteligencia Artificial someta a la Inteligencia Humana en las grandes
decisiones, que se recuerde que quienes habitan el planeta Tierra son de Carne
y Hueso, no de Chips y Cables. No se debe anteponer el sonido de la llegada de
un mensaje y/o correo electrónico sobre las lágrimas de alguien.
Para demostrar la
gravedad del asunto, se puede leer el siguiente párrafo sobre Inteligencia
Artificial en Harvard Bussines Report: «Puse en marcha un negocio, desde la idea inicial hasta su
lanzamiento, en cuestión de semanas. Desde la constitución de la sociedad de
responsabilidad limitada (LLC) hasta el impuesto sobre las ventas, pasando por
todo lo demás, ChatGPT me lo enseñó todo» … «Actualmente utilizo ChatGPT para
modernizar mi restaurante y convertirlo en un modelo de servicio en mostrador y
solo para llevar». No
importa quien haga el trabajo, solo importa que se reporte en las Redes
Sociales y los Medios Tecnológicos, que no es lo positivo que pueda aportar la
tecnología, es hacer ruido ante las redes sociales internas y externa; si usted
no tiene cuentas en las Redes Sociales, no existe, no debe ser considerado
Sentipensante, y esto si es para preocuparse, y tomar medidas lo más pronto
posible. Y si lo anterior no le asusta, le recomiendo lo que se lee en el
siguiente párrafo de DW: “El Fondo Monetario Internacional estima que entre
el 40% y el 60% de los trabajos en países desarrollados se verán afectados:
algunos se potenciarán gracias a la IA y otros serán reemplazados por completo”.
Y como son las situaciones de la vida;
en 2020, Trumpilio se quejó de un inexistente fraude en las elecciones de
Estados Unidos, entre otras cosas, por la Inteligencia Artificial que le había
escondido unos votos (según sus devotos), y desde hace unos meses, Gustavo
Francisco sigue negando los resultados de las elecciones en Colombia, echándole
la culpa a la Inteligencia Artificial y al software. Si esto es ahora, que
aún la Inteligencia Artificial está en control, como será cuando se apodere del
mundo entero y no permita a la Humanidad razonar. Por todo lo anterior, a
veces es mejor descansar de las Tecnologías de la Comunicación, apartarse de la
Inteligencia Artificial y recurrir más a la Inteligencia Humana y Real. Para
finalizar, se dejan dos opiniones expresadas por expertas en la materia en el
Panel de la Unesco “IA, ciencias del aprendizaje y profesión docente”, que se
realizó en Santiago de Chile: Desde una mirada crítica y social, Carolina
Gainza planteó la necesidad de abrir una discusión colectiva sobre los
principios que deben orientar el uso educativo de estas tecnologías, señalando
que “es fundamental que la comunidad educativa defina qué usos de la
inteligencia artificial queremos permitir y cuáles no”. Francisca Díaz
enfatizó que los principales desafíos no son técnicos, sino formativos, y
remarcó que “una docencia fortalecida por la IA requiere formación
sostenida, mejores condiciones laborales y bienestar docente”, elementos
clave para una transformación educativa sostenible.