Es sabido que los
movimientos y organizaciones sindicales se han convertido en fortines
politiqueros en Colombia y que tienen un poder, que solo ha beneficiado a los
más altos directivos, mientras que a los trabajadores aún les toca hacer
maromas para sobrevivir con un salario mínimo mensual, así ahora lo adornen con
el término “salario vital”. Para la muestra, sindicatos que no solo
quebraron empresas oficiales y privadas, sino que sus jefes viven como jeques;
por ejemplo Colpuertos, Ecopetrol, Ferrocarriles Nacionales, EDIS, Empresa
Distrital de Transporte Urbano (EDTU), todos los sindicatos existentes en el
INPEC, y la finada Telecom. En varios casos, hicieron aportes
“semigenerosos” en campañas políticas a cambio de tener poder y prebendas
burocráticas; que lo digan Angelino Garzón, Jaime Dussán, Gloria Inés Ramírez,
Lucho Garzón; incluso, se hablan de las historias de privatizaciones frustradas
a al Empresa de Telecomunicaciones de Bogotá (ETB) por el poder de sus
sindicatos, quienes en otras épocas ponían y tumbaban presidentes de dicha
entidad distrital. Pero a veces exageran, que acaban empresas, y por ende,
desaparecen los mismos sindicatos. Ahora en su afán de hacer lo que se le venga
en gana, el Desgobierno de la Etnia Cósmica quiere mediante decreto imponer un
asuntico para hacer crecer el poder de estos sindicatos, que tanto le han
ayudado a mantenerse en la Casa de Nariño.
Uno de las
organizaciones sindicales más importantes del país, la Central Unitaria de
Trabajadores (CUT) ha obtenido un poder inmenso durante la dictadura, perdón,
presidencia de Gustavo Petro. Su máximo dirigente, Fabio Arias, ha sido un
baluarte para darle oxígeno a este “Desorden del Cambio”; llegando a
amenazar a Gremios Industriales y Económicos con realizar un Estallido Social
violento, como lo hubo en 2021 por una Ley de Financiamiento, en plena
pandemia, que llevó al Covid19 a tener los más altos niveles de transmisión y
mortandad en Colombia. Si bien ese Señor Arias se quemó en las pasadas
elecciones legislativas, su poder e influencia en el Ejecutivo Nacional siguen
teniendo relevancia, además de tener un polémico socio; el Ministro de Trabajo,
Antonio Sanguino, quien últimamente ha asumido el carácter de un fiel bodeguero
que defiende los adefesios del “Desgobierno de la Etnia Cósmica”, insultando
mandatarios locales y participando descaradamente en la campaña política como
cualquier funcionario del actual caos, y quiere imponer una nueva modalidad de
negociaciones colectivas en empresas, que podría tener implicaciones terribles
para las Grandes Empresas, y desaparecer las Pymes (un Falso Positivo
Empresarial con consecuencias nefastas e incalculables para Colombia).
Si bien se
necesitaba la Reforma Laboral para crear mejores ambientes para los
trabajadores (42 horas semanales y concertación para las horas extras),
mediante el decreto 0234 fija nuevos lineamientos para las negociaciones
sindicales colectivas, mejor dicho, amarrando a los dueños de las empresas
frente a los sindicalistas, principalmente los hambrientos de poder. Se
puede leer en las siguientes palabras de Gustavo Petro la nefasta propuesta (La
República): "El
decreto de mejoramiento de la posición de las y los trabajadores en una empresa
respecto a su poder de negociación existe en la realidad en Europa y en EE.UU.
y en todos los países desarrollados como Japón y Corea del sur”. Sobre el particular toca hacer las
siguientes precisiones; en Europa, EEUU, Japón y Corea del Sur, las condiciones
de igualdad están infinitamente más desarrolladas que en Colombia, que no se
pueden saltar condiciones pactadas en Tratados de Libre Comercio (TLC´s), que
ya ha habido desencuentros con las entidades sindicales como Fecode por el
desastre en el Fomag. Ni hablar de que la mayoría de esos sindicatos le están
haciendo campaña al Candidato Gobiernista, Iván Cepeda. Finalmente, un
interrogante: ¿no debería pasar por el Congreso este proyecto, como tuvo su
trámite la Reforma Laboral?
¿Qué dirán Glora Inés Ramírez
(Exministra de Trabajo y otrora Líder de Fecode), así como Aldo Cadena (antiguo
sindicalista de la salud y Exgerente Interventor de la Nueva EPS (ahora en
manos irresponsables del gobierno)? Hasta ahora, solo ellos saben las
respuestas. Resulta bien extraño que este decreto fuese expedido, días después
de que el Consejo de Estado declarase ilegal el “Salario Vital”, como a manera
de represalia (algo muy común en un gobierno rencoroso, que lo digan Armando
Benedetti y Guillermo Alfonso Jaramillo). El Bodeguero de Trabajo, perdón,
Ministro de Trabajo ha manifestado (palabras más, palabras menos) lo siguiente
(Colombia.Com): “el decreto pretende modernizar el sistema de relaciones
laborales y generar espacios de negociación más estructurados entre sindicatos
y empleadores. Desde esta perspectiva, el objetivo es construir
condiciones laborales más equilibradas dentro del mercado laboral colombiano”.
Las modernizaciones si deben ser autónomas de cada empresa, concertando con
sus empleados, además de que deben estar libre de todo tipo de participación
indebida en política (como lo hace este Gobierno cínica y descaradamente). Para
varias empresas, la negociación con grandes entes sindicales podría generar su
desaparición, y por ende, de las fuentes potenciales de trabajo. Pero como en
la Casa de Nariño se hacen los ciegos, sordos y mudos, le podrían generar un
daño irreversible a Colombia.