En los últimos
días, en tiempos de campaña electoral, se mueven muchos temas y el de la mujer,
es uno de los principales. No solo porque se quiera que haya mayor
participación femenina en la política, también por el lamentable pensamiento de
ciertos trogloditas contra las féminas, bajo la disculpa de que el hombre pone
y dispone. Se está viviendo una época donde se quiere imponer una visión de
mundo prehistórica, con la religión y la familia tradicional como eje
fundamentales, donde la mujer, la población LGBITQ y con discapacidad, no
tienen derecho a participar en decisiones de comunidad, tan solo a obedecer y
agachar la cabeza. Ni siquiera se quiere permitir que la mujer decida que hacer
con su cuerpo humano; si se habla de la Interrupción Voluntaria del Embarazo
(IVE), es como si se estuviera convocando a Satanás (según algunos miembros de
la politiquería prehistórica), e incluso no falta quien recurra a la violencia
para imponer sus criterios ultrarreligiosos. Para lo anterior, se tienen los
siguientes ejemplos que son objeto de la presente columna, para tener en cuenta
que aún existen fuerzas oscurantistas que quieren destruir la vida de los demás
a punta de camándulas, mentiras y explotación económica, en aras de unas
creencias absurdas que ni siquiera deben ser tenidas en cuenta.
El primer ejemplo
corresponde a un Proyecto de Acuerdo que tuvo su trámite en el Cabildo
Distrital, cuya ponencia estuvo a cargo de la Ultraconservadora (así esté en el
Partido Liberal) Concejala Clara Lucía Sandoval, cuyo fin es el siguiente (El
País – España): “Bajo
el nombre “Ruta por la Vida a mujeres gestantes, lactantes y la vida por
nacer”, el acuerdo fue impulsado por la concejal del partido Liberal Clara
Lucía Sandoval. Aunque el articulado no enuncia una oposición abierta al
aborto, varias oenegés explican que la norma riñe con la sentencia de
despenalización, la C-055 de 2022, ya que suma un paso adicional en la ruta
para practicar una IVE. Los defensores del proyecto, en cambio, dicen que ese
paso sólo complementa las prácticas actuales y busca que las mujeres que
quieran acceder al aborto tengan “más alternativas””. Aparentemente es un proyecto que
insta a que se suministre la mejor información a la mujer que ha decidido la
IVE, pero que en la práctica se resume como aumentar todos los trámites y el
tiempo que se toma realizarlos, como una especie de bloqueo al acceso para la
IVE, bajo la mentira de que se están viendo muchos abortos por alegría, como lo
afirma la Concejala en medio de sus mentiras.
¿Qué dice la Concejal Polémica? En un
informe especial sobre el tema, en El Tiempo, manifiesta lo siguiente: “Según
Sandoval, las RIAS (Rutas Integrales de Atención en Salud) tienen
características técnicas y normativas específicas que el proyecto no modifica
ni pretende reemplazar. Recalcó que la iniciativa no crea una RIA ni altera
instrumentos del sistema de salud, sino que propone una estrategia con un
alcance distinto. Añadió que el Concejo ha aprobado históricamente proyectos
que utilizan esa denominación para referirse a instrumentos o lineamientos, y
sostuvo que existe una diferencia conceptual y normativa clara frente a las
rutas integrales del sector salud”. ¿Y qué dice la Administración Distrital?
Según lo expresado por la Secretaría de Salud (Caracol Radio): “Por lo
tanto, la creación de una nueva ruta mediante el Proyecto de Acuerdo 340 excede
las competencias que tiene el Concejo de Bogotá para tal efecto” … “La atención
en salud actualmente ya contempla procedimientos claros y rigurosos que el proyecto
de acuerdo aprobado por el Concejo pretende replicar o intervenir”. Afortunadamente,
el Alcalde Mayor de Bogotá, Carlos Fernando Galán, ya habría tomado la decisión
de objetar dicho proyecto, por cuanto ya hay Jurisprudencia de la Corte
Constitucional en la Materia.
El segundo ejemplo es el Miserable
Atentado que sufrió la Casa de la Mujer en Bogotá en los mismos días que se
estaba dando el debate sobre el nefasto Acuerdo 340 del Concejo de Bogotá. Para
comprender mejor el trabajo de la Casa de la Mujer, hay que recurrir al
siguiente párrafo de la página web de la Fundación Pares: “Desde 1982, la
Casa de la Mujer se ha constituido en un apoyo constante al feminismo. Desde
sus inicios, su lucha se ha cimentado en visibilizar casos de violencia contra
mujeres que no eran registrados ni reconocidos como violación a sus derechos.
Su papel en la búsqueda de una salida negociada al conflicto está marcado desde
su fundación. Son las herederas de las mujeres sufragistas, y su compromiso es
hacer que las mujeres “seamos sujetos políticos pactantes, una democracia
radical, y una vida libre de violencia para las mujeres””. Es una
lamentable coincidencia que se hayan dado estos dos hechos contra la Dignidad
de la Mujer en Bogotá Distrito Capital, pero que recuerda que se debe
permanecer en alerta puesto que se podrían presentar a nivel nacional, este
tipo de polémicas que sigan revictimizándola frente a la sociedad colombiana,
que aún tiene vicios de conservadurismo.