Llegó el momento de
las Elecciones Legislativas y las Consultas para Elegir candidatos
presidenciales, el próximo ocho de marzo. Si bien el ambiente en el país no es
el mejor para esta jornada democrática por desarrollarse, se hace necesario
depositar el voto (cada quien es libre por elegir sus candidaturas) porque en
las actuales circunstancias, es cuasiobligatorio participar para llegar a
consensos que saquen a Colombia del atolladero en que se encuentra. Por
lo pronto, el autor de la presente columna ya decidió por quien votar, tanto
para el Senado como para la Cámara de Representantes y la Consulta. Las
personas elegidas son personas que tienen sus cosas buenas, falencias por
mejorar; pero han sido sinceros en sus opiniones y en su proceder, así que
tienen la ventaja de que se sabe que puede haber con ellas. Destaco dos
características esenciales de las tres personas electas por el autor de la
presente, para depositar su voto y su confianza: Primero, han sido férreos
defensores del Acuerdo de Paz (el de Verdad) suscrito entre la extinta
guerrilla de las Farc y el Estado Colombiano (en cabeza de Juan Manuel Santos);
y segundo, no se han dejado llevar por la falsedad llamada Paz Total ni por el
chantaje del actual gobierno contra el país, llamado falsamente Asamblea
Constituyente.
Para el Senado,
quien recibirá el voto para Jennifer Pedraza, número 100 en la coalición “Ahora
Colombia” (Dignidad y Compromiso, Nuevo Liberalismo y MIRA). Líder estudiantil
y actual Representante a la Cámara, ha sido fundamental para revelar el
escándalo de la Fundación Universitaria San José (donde con una miada se pueden
obtener varios títulos chimbos y semiuniversitarios). Algo que gusta de
Jennifer es su franqueza, incluso dentro de “Ahora Colombia”, donde ha dicho
sus reservas acerca de la polémica presencia del movimiento ultrarreligioso
MIRA; sus debates en el Capitolio han sido organizados, bien argumentados y
concisos, pisando los cayos de corrupción en el actual gobierno como en ciertos
integrantes de la pobre oposición hecha por el Centro Democrático y Cambio
Radical (han gritado más que Petro Guerrillero que denunciado todos los hechos
de corrupción). En los últimos días, Jennifer ha hecho graves denuncias sobre
el voltiarepismo del Gobierno de Gustavo Petro (bajo el mando de sus dos
patrones, Armando Benedetti y Guillermo Alfonso Jaramillo) sobre el regreso del
Glifosato (página web oficial): “Esta semana, en medio de anuncios, rectificaciones y
aclaraciones, el presidente Petro y el ministro de defensa confirmaron el
regreso del glifosato”.
Por lo anterior, es la candidata que ha obtenido el voto al Senado.
Para la Cámara de Representantes, el
autor de la presente columna votará por el regreso de Mauricio Toro, marcado
con el número 105 en el tarjetón, representante de la Alianza Verde. Su
trabajo en pro de los emprendimientos y las facilidades para diferentes
trámites lo ha hecho un líder en la materia, así como su destacada labor en el
ICETEX en pro de quitar todos esos vericuetos de intereses sobre más intereses
que ahogan a varios beneficiados de los Créditos Educativos, y por lo anterior,
por buen trabajador, lo sacó a las patadas el actual Desgobierno Petro –
Benedetti – Jaramillo. Es un gran líder de la comunidad LGBTIQ+, haciendo
oír a la comunidad a todo lo largo y ancho de Colombia. En los últimos días, se
ha generado una polémica a su alrededor, ya que decidió hacer proselitismo
político en GRINDR, una aplicación que es usada en su mayoría para sacar citas
para tupirle al miriñaque (como diría la Nena Jiménez), pero es preferible esto
a la contaminación visual y auditiva que hacen muchos candidatos populacheros,
haciéndole daño al Medio Ambiente y al Desarrollo Sostenible. En su página web
se puede leer: “No más filas para que sigan torturando con terapias de
conversión: serán prohibidas por ley, porque nadie debe pagar con su dignidad
por ser quien es”. Por lo anterior, es el electo.
En cuanto a las consultas para
candidaturas presidenciales, se ha decidido por la Consulta de las Soluciones y
a Claudia López para la Presidencia de Colombia 2026 – 2030. Hablar de
Claudia es hablar de alguien que ha dicho un mundo de verdades, fundamental en
el descubrimiento de la nauseabunda “Parapolítica”, su paso por la Alcaldía de
Bogotá si bien no estuvo exento de polémicas y peleas, el trabajo durante la
pandemia del Covid, así como todos los puentes de comunicación con el Gobierno
Nacional en ese entonces, fue fundamental para que esta enfermedad no tuviese
mayores efectos en el país. No la quieren en el Fhüribismo por ser mujer,
lesbiana y echada palante, tampoco la quieren en el Petrobenedettismo porque no
se arrodilla ante nadie ni se prestó en el Estallido Social para tumbar a Iván
Duque de la Presidencia. Es terca y malgeniada, pero eso sí, es una persona
trabajadora, mantiene una bella relación contra líder política, Angélica Lozano;
y se le reconoce también el trabajo hecho por el Acuerdo de Paz (el de Verdad),
junto con Antanas Mockus entre 2015 y 2016. Por todo esto, se ha ganado la
confianza del autor de la presente.
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