miércoles, 25 de marzo de 2026

MONSTRUO SINDICAL

 

Es sabido que los movimientos y organizaciones sindicales se han convertido en fortines politiqueros en Colombia y que tienen un poder, que solo ha beneficiado a los más altos directivos, mientras que a los trabajadores aún les toca hacer maromas para sobrevivir con un salario mínimo mensual, así ahora lo adornen con el término “salario vital”. Para la muestra, sindicatos que no solo quebraron empresas oficiales y privadas, sino que sus jefes viven como jeques; por ejemplo Colpuertos, Ecopetrol, Ferrocarriles Nacionales, EDIS, Empresa Distrital de Transporte Urbano (EDTU), todos los sindicatos existentes en el INPEC, y la finada Telecom. En varios casos, hicieron aportes “semigenerosos” en campañas políticas a cambio de tener poder y prebendas burocráticas; que lo digan Angelino Garzón, Jaime Dussán, Gloria Inés Ramírez, Lucho Garzón; incluso, se hablan de las historias de privatizaciones frustradas a al Empresa de Telecomunicaciones de Bogotá (ETB) por el poder de sus sindicatos, quienes en otras épocas ponían y tumbaban presidentes de dicha entidad distrital. Pero a veces exageran, que acaban empresas, y por ende, desaparecen los mismos sindicatos. Ahora en su afán de hacer lo que se le venga en gana, el Desgobierno de la Etnia Cósmica quiere mediante decreto imponer un asuntico para hacer crecer el poder de estos sindicatos, que tanto le han ayudado a mantenerse en la Casa de Nariño.

 

Uno de las organizaciones sindicales más importantes del país, la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) ha obtenido un poder inmenso durante la dictadura, perdón, presidencia de Gustavo Petro. Su máximo dirigente, Fabio Arias, ha sido un baluarte para darle oxígeno a este “Desorden del Cambio”; llegando a amenazar a Gremios Industriales y Económicos con realizar un Estallido Social violento, como lo hubo en 2021 por una Ley de Financiamiento, en plena pandemia, que llevó al Covid19 a tener los más altos niveles de transmisión y mortandad en Colombia. Si bien ese Señor Arias se quemó en las pasadas elecciones legislativas, su poder e influencia en el Ejecutivo Nacional siguen teniendo relevancia, además de tener un polémico socio; el Ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, quien últimamente ha asumido el carácter de un fiel bodeguero que defiende los adefesios del “Desgobierno de la Etnia Cósmica”, insultando mandatarios locales y participando descaradamente en la campaña política como cualquier funcionario del actual caos, y quiere imponer una nueva modalidad de negociaciones colectivas en empresas, que podría tener implicaciones terribles para las Grandes Empresas, y desaparecer las Pymes (un Falso Positivo Empresarial con consecuencias nefastas e incalculables para Colombia).

 

Si bien se necesitaba la Reforma Laboral para crear mejores ambientes para los trabajadores (42 horas semanales y concertación para las horas extras), mediante el decreto 0234 fija nuevos lineamientos para las negociaciones sindicales colectivas, mejor dicho, amarrando a los dueños de las empresas frente a los sindicalistas, principalmente los hambrientos de poder. Se puede leer en las siguientes palabras de Gustavo Petro la nefasta propuesta (La República): "El decreto de mejoramiento de la posición de las y los trabajadores en una empresa respecto a su poder de negociación existe en la realidad en Europa y en EE.UU. y en todos los países desarrollados como Japón y Corea del sur”. Sobre el particular toca hacer las siguientes precisiones; en Europa, EEUU, Japón y Corea del Sur, las condiciones de igualdad están infinitamente más desarrolladas que en Colombia, que no se pueden saltar condiciones pactadas en Tratados de Libre Comercio (TLC´s), que ya ha habido desencuentros con las entidades sindicales como Fecode por el desastre en el Fomag. Ni hablar de que la mayoría de esos sindicatos le están haciendo campaña al Candidato Gobiernista, Iván Cepeda. Finalmente, un interrogante: ¿no debería pasar por el Congreso este proyecto, como tuvo su trámite la Reforma Laboral?

 

¿Qué dirán Glora Inés Ramírez (Exministra de Trabajo y otrora Líder de Fecode), así como Aldo Cadena (antiguo sindicalista de la salud y Exgerente Interventor de la Nueva EPS (ahora en manos irresponsables del gobierno)? Hasta ahora, solo ellos saben las respuestas. Resulta bien extraño que este decreto fuese expedido, días después de que el Consejo de Estado declarase ilegal el “Salario Vital”, como a manera de represalia (algo muy común en un gobierno rencoroso, que lo digan Armando Benedetti y Guillermo Alfonso Jaramillo). El Bodeguero de Trabajo, perdón, Ministro de Trabajo ha manifestado (palabras más, palabras menos) lo siguiente (Colombia.Com): “el decreto pretende modernizar el sistema de relaciones laborales y generar espacios de negociación más estructurados entre sindicatos y empleadores. Desde esta perspectiva, el objetivo es construir condiciones laborales más equilibradas dentro del mercado laboral colombiano”. Las modernizaciones si deben ser autónomas de cada empresa, concertando con sus empleados, además de que deben estar libre de todo tipo de participación indebida en política (como lo hace este Gobierno cínica y descaradamente). Para varias empresas, la negociación con grandes entes sindicales podría generar su desaparición, y por ende, de las fuentes potenciales de trabajo. Pero como en la Casa de Nariño se hacen los ciegos, sordos y mudos, le podrían generar un daño irreversible a Colombia.

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