miércoles, 3 de junio de 2026

FENÓMENO DEL NIÑO 2026

 

Según pronósticos en temas del Clima, el Medio Ambiente y el Desarrollo Sostenible, se vendrá un calentamiento de la temperatura y reducción de las lluvias en el segundo semestre del presente año, lo que conduciría a un fenómeno del niño, que reduciría el nivel de los embalses a mínimas expresiones, las lluvias brillarían por su ausencia, y por consiguiente, habría problemas para la agricultura y la electricidad, bien sea para este mismo año y/o entrante. Se supone que el Gobierno actual (Desgobierno de la Etnia Cósmica) era experto en estos asuntos, pero ha resultado una retahíla politiquera para participar descaradamente en las elecciones que se están llevando a cabo para favorecer la candidatura de sus preferencias, ni hablar de la situación de la UNGRD luego de todos los escándalos que ha tenido que soportar, y mucho menos, la debacle de Ecopetrol en cabeza de su “Polémico Presidente” Ricardo Roa (el esposo del polémico contratista Julián Camilo Caicedo); el Ministerio del Medio Ambiente y la Agencia Nacional de Licencias Ambientales en manos de la Filósofa del Decrecimiento, así como la poca lucidez del Presidente de la República (de Papel) y del Ministro del Interior (Presidente de Facto); y son tan cínicos que quieren proponer esa espuria Asamblea Nacional Constituyente como su solución.

 

 

Por supuesto que este Fenómeno del Niño 2026 está relacionado con el Cambio Climático que se está presentando, debido a la falta de Conciencia Ambiental que existe en el mundo entero, ya que la mayoría de sus líderes son ególatras que solo se preocupan por llenar sus bolsillos de dolaretes y viven pendientes del maquillaje que llevan encima para ocultar sus mentiras. Sobre este tema, la organización Greenpeace dice lo siguiente (sitio web oficial): Para entenderlo de manera más sencilla, es mejor imaginar que el océano Pacífico es una olla de agua gigante. En condiciones normales, los vientos empujan el agua caliente hacia el lado oeste del océano, lejos de América. Pero, cada cierto tiempo, esos vientos se debilitan y el agua caliente regresa hacia las costas de América del Sur. Eso es El Niño: un calentamiento inusual de la superficie del océano Pacífico que desordena el clima de todo el planeta”. Por supuesto que han pasado más Fenómenos del Niño en el pasado con sus terribles consecuencias, pero el que está próximo a llegar se va a destacar por sus elevadas temperaturas (para la muestra, los calores en plena primavera en el Hemisferio Norte), que ha ocasionado cambios drásticos en el estilo de vida de la gente, lo que podría generar problemas de inmigración y economía, entre otros.

 

Las autoridades locales, en medio de sus limitaciones ya empezaron a actuar y alertar a la población sobre lo que posiblemente se viva en la consiguiente temporada; como en el caso de la Secretaría Distrital de Ambiente (Bogotá DC) y el IDIGER: “Estos escenarios de déficit pueden variar según la fase que se vaya desarrollando y la categoría que pueda alcanzar el evento. De legar a evolucionar El Niño, la temporada de luvias no se suprime pero sí podría presentarse un déficit… Se recomienda consultar la información actualizada que se emita al respecto y realizar seguimiento a las condiciones meteorológicas en tiempo real por medio del Sistema de Alerta Bogotá…”. Basta con recordar que la capital colombiana tuvo que vivir un racionamiento de agua hace dos años, que obligó a tomar medidas como cierres del suministro de agua (todos por 24 horas) en varias zonas que se distribuían durante todos los días de la semana, dado que el nivel de los embalses llegó en promedio a los niveles más bajos en más de 30 años (15%), trayendo traumatismos de toda índole para los habitantes de la Atenas Suramericana.

 

El mejor antídoto inicial para este tipo de peligros para la sociedad es la Cultura Ambiental y Ciudadana: empezar por el ahorro del líquido vital, reducir los niveles de basura (maximizar el reciclaje casero), así como apagar fuentes de energía innecesarias según las circunstancias de tiempo y lugar. Eso sí, exigir máxima coordinación y concertación entre las Autoridades Nacionales y Locales (así se encuentren rotas sus relaciones, así como la presente campaña electoral) para contrarrestar los efectos del Fenómeno del Niño 2026, así como poner en marcha planes de contingencia para soportar lo que se viene. Esto no es cuestión de moda, es cuestión de actuar todos en conjunto, todos son responsables por la llegada de estos Fenómenos del Niño (y también los Fenómenos de la Niña, con el aumento de las lluvias y en ciertos casos, reducción preocupante de las temperaturas). Para estos casos, no se requieren populismos ni extremismos de izquierda ni de derecha, lo que se necesita es hacer coincidir puntos de vista para implementar estrategias y acciones para minimizar los efectos (si no se puede hablar de controlarlos y prevenirlos). Jamás la Falsa Demagogia Ambiental, como la de Gustavo Francisco alias “Inolvidable en la Cama” serán  parte positiva para enfrentar los problemas.