Según pronósticos
en temas del Clima, el Medio Ambiente y el Desarrollo Sostenible, se vendrá un
calentamiento de la temperatura y reducción de las lluvias en el segundo
semestre del presente año, lo que conduciría a un fenómeno del niño, que
reduciría el nivel de los embalses a mínimas expresiones, las lluvias
brillarían por su ausencia, y por consiguiente, habría problemas para la
agricultura y la electricidad, bien sea para este mismo año y/o entrante. Se
supone que el Gobierno actual (Desgobierno de la Etnia Cósmica) era experto en
estos asuntos, pero ha resultado una retahíla politiquera para participar
descaradamente en las elecciones que se están llevando a cabo para favorecer la
candidatura de sus preferencias, ni hablar de la situación de la UNGRD luego de
todos los escándalos que ha tenido que soportar, y mucho menos, la debacle de
Ecopetrol en cabeza de su “Polémico Presidente” Ricardo Roa (el esposo del
polémico contratista Julián Camilo Caicedo); el Ministerio del Medio Ambiente y
la Agencia Nacional de Licencias Ambientales en manos de la Filósofa del
Decrecimiento, así como la poca lucidez del Presidente de la República (de
Papel) y del Ministro del Interior (Presidente de Facto); y son tan cínicos
que quieren proponer esa espuria Asamblea Nacional Constituyente como su
solución.
Por supuesto que
este Fenómeno del Niño 2026 está relacionado con el Cambio Climático que se
está presentando, debido a la falta de Conciencia Ambiental que existe en el
mundo entero, ya que la mayoría de sus líderes son ególatras que solo se
preocupan por llenar sus bolsillos de dolaretes y viven pendientes del
maquillaje que llevan encima para ocultar sus mentiras. Sobre este tema, la
organización Greenpeace dice lo siguiente (sitio web oficial): “Para entenderlo de manera más sencilla,
es mejor imaginar que el océano Pacífico es una olla de agua gigante. En
condiciones normales, los vientos empujan el agua caliente hacia el lado oeste
del océano, lejos de América. Pero, cada cierto tiempo, esos vientos se
debilitan y el agua caliente regresa hacia las costas de América del Sur. Eso
es El Niño: un calentamiento inusual de la superficie del
océano Pacífico que desordena el clima de todo el planeta”. Por supuesto que han pasado más
Fenómenos del Niño en el pasado con sus terribles consecuencias, pero el que
está próximo a llegar se va a destacar por sus elevadas temperaturas (para la
muestra, los calores en plena primavera en el Hemisferio Norte), que ha
ocasionado cambios drásticos en el estilo de vida de la gente, lo que podría
generar problemas de inmigración y economía, entre otros.
Las autoridades locales, en medio de sus
limitaciones ya empezaron a actuar y alertar a la población sobre lo que
posiblemente se viva en la consiguiente temporada; como en el caso de la
Secretaría Distrital de Ambiente (Bogotá DC) y el IDIGER: “Estos escenarios
de déficit pueden variar según la fase que se vaya desarrollando y la categoría
que pueda alcanzar el evento. De legar a evolucionar El Niño, la temporada de
luvias no se suprime pero sí podría presentarse un déficit… Se recomienda
consultar la información actualizada que se emita al respecto y realizar
seguimiento a las condiciones meteorológicas en tiempo real por medio del
Sistema de Alerta Bogotá…”. Basta con recordar que la capital colombiana
tuvo que vivir un racionamiento de agua hace dos años, que obligó a tomar
medidas como cierres del suministro de agua (todos por 24 horas) en varias
zonas que se distribuían durante todos los días de la semana, dado que el nivel
de los embalses llegó en promedio a los niveles más bajos en más de 30 años
(15%), trayendo traumatismos de toda índole para los habitantes de la Atenas
Suramericana.
El mejor antídoto inicial para este tipo
de peligros para la sociedad es la Cultura Ambiental y Ciudadana: empezar por
el ahorro del líquido vital, reducir los niveles de basura (maximizar el
reciclaje casero), así como apagar fuentes de energía innecesarias según las
circunstancias de tiempo y lugar. Eso
sí, exigir máxima coordinación y concertación entre las Autoridades Nacionales
y Locales (así se encuentren rotas sus relaciones, así como la presente campaña
electoral) para contrarrestar los efectos del Fenómeno del Niño 2026, así como
poner en marcha planes de contingencia para soportar lo que se viene. Esto no
es cuestión de moda, es cuestión de actuar todos en conjunto, todos son
responsables por la llegada de estos Fenómenos del Niño (y también los
Fenómenos de la Niña, con el aumento de las lluvias y en ciertos casos,
reducción preocupante de las temperaturas). Para estos casos, no se requieren
populismos ni extremismos de izquierda ni de derecha, lo que se necesita es
hacer coincidir puntos de vista para implementar estrategias y acciones para
minimizar los efectos (si no se puede hablar de controlarlos y prevenirlos).
Jamás la Falsa Demagogia Ambiental, como la de Gustavo Francisco alias
“Inolvidable en la Cama” serán parte
positiva para enfrentar los problemas.
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