miércoles, 25 de febrero de 2026

CONTRA LA MUJER

 

En los últimos días, en tiempos de campaña electoral, se mueven muchos temas y el de la mujer, es uno de los principales. No solo porque se quiera que haya mayor participación femenina en la política, también por el lamentable pensamiento de ciertos trogloditas contra las féminas, bajo la disculpa de que el hombre pone y dispone. Se está viviendo una época donde se quiere imponer una visión de mundo prehistórica, con la religión y la familia tradicional como eje fundamentales, donde la mujer, la población LGBITQ y con discapacidad, no tienen derecho a participar en decisiones de comunidad, tan solo a obedecer y agachar la cabeza. Ni siquiera se quiere permitir que la mujer decida que hacer con su cuerpo humano; si se habla de la Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), es como si se estuviera convocando a Satanás (según algunos miembros de la politiquería prehistórica), e incluso no falta quien recurra a la violencia para imponer sus criterios ultrarreligiosos. Para lo anterior, se tienen los siguientes ejemplos que son objeto de la presente columna, para tener en cuenta que aún existen fuerzas oscurantistas que quieren destruir la vida de los demás a punta de camándulas, mentiras y explotación económica, en aras de unas creencias absurdas que ni siquiera deben ser tenidas en cuenta.

 

El primer ejemplo corresponde a un Proyecto de Acuerdo que tuvo su trámite en el Cabildo Distrital, cuya ponencia estuvo a cargo de la Ultraconservadora (así esté en el Partido Liberal) Concejala Clara Lucía Sandoval, cuyo fin es el siguiente (El País – España): Bajo el nombre “Ruta por la Vida a mujeres gestantes, lactantes y la vida por nacer”, el acuerdo fue impulsado por la concejal del partido Liberal Clara Lucía Sandoval. Aunque el articulado no enuncia una oposición abierta al aborto, varias oenegés explican que la norma riñe con la sentencia de despenalización, la C-055 de 2022, ya que suma un paso adicional en la ruta para practicar una IVE. Los defensores del proyecto, en cambio, dicen que ese paso sólo complementa las prácticas actuales y busca que las mujeres que quieran acceder al aborto tengan “más alternativas””. Aparentemente es un proyecto que insta a que se suministre la mejor información a la mujer que ha decidido la IVE, pero que en la práctica se resume como aumentar todos los trámites y el tiempo que se toma realizarlos, como una especie de bloqueo al acceso para la IVE, bajo la mentira de que se están viendo muchos abortos por alegría, como lo afirma la Concejala en medio de sus mentiras.

 

¿Qué dice la Concejal Polémica? En un informe especial sobre el tema, en El Tiempo, manifiesta lo siguiente: “Según Sandoval, las RIAS (Rutas Integrales de Atención en Salud) tienen características técnicas y normativas específicas que el proyecto no modifica ni pretende reemplazar. Recalcó que la iniciativa no crea una RIA ni altera instrumentos del sistema de salud, sino que propone una estrategia con un alcance distinto. Añadió que el Concejo ha aprobado históricamente proyectos que utilizan esa denominación para referirse a instrumentos o lineamientos, y sostuvo que existe una diferencia conceptual y normativa clara frente a las rutas integrales del sector salud”. ¿Y qué dice la Administración Distrital? Según lo expresado por la Secretaría de Salud (Caracol Radio): “Por lo tanto, la creación de una nueva ruta mediante el Proyecto de Acuerdo 340 excede las competencias que tiene el Concejo de Bogotá para tal efecto” … “La atención en salud actualmente ya contempla procedimientos claros y rigurosos que el proyecto de acuerdo aprobado por el Concejo pretende replicar o intervenir”. Afortunadamente, el Alcalde Mayor de Bogotá, Carlos Fernando Galán, ya habría tomado la decisión de objetar dicho proyecto, por cuanto ya hay Jurisprudencia de la Corte Constitucional en la Materia.

 

El segundo ejemplo es el Miserable Atentado que sufrió la Casa de la Mujer en Bogotá en los mismos días que se estaba dando el debate sobre el nefasto Acuerdo 340 del Concejo de Bogotá. Para comprender mejor el trabajo de la Casa de la Mujer, hay que recurrir al siguiente párrafo de la página web de la Fundación Pares: “Desde 1982, la Casa de la Mujer se ha constituido en un apoyo constante al feminismo. Desde sus inicios, su lucha se ha cimentado en visibilizar casos de violencia contra mujeres que no eran registrados ni reconocidos como violación a sus derechos. Su papel en la búsqueda de una salida negociada al conflicto está marcado desde su fundación. Son las herederas de las mujeres sufragistas, y su compromiso es hacer que las mujeres “seamos sujetos políticos pactantes, una democracia radical, y una vida libre de violencia para las mujeres””. Es una lamentable coincidencia que se hayan dado estos dos hechos contra la Dignidad de la Mujer en Bogotá Distrito Capital, pero que recuerda que se debe permanecer en alerta puesto que se podrían presentar a nivel nacional, este tipo de polémicas que sigan revictimizándola frente a la sociedad colombiana, que aún tiene vicios de conservadurismo.

miércoles, 18 de febrero de 2026

MORDISCO EL DEFORESTADOR

 

Si algo enorgullece a Colombia es el hecho de ser uno de los países más biodiversos del mundo; así se le amargue la vida a Diosdado Cabello, Vladimir Putin, Donald Trump, Daniel Ortega, Javier Milei, Nayib Bukele y otros cuantos anticolombianos que hay por ahí. Pero también es notoria la afectación (deforestación) en dicha biodiversidad, en su mayoría, gracias a la acción de grupos ilegales que quieren imponer su ley con pistola y sus sucios negocios. La mala eficiencia nacional e internacional frente a los cultivos de marihuana, hoja de coca, amapola y demás, ha sido el principal motor para el aumento no solo de los narcocultivos, también del fenómeno del narcotráfico, que ahora parece trasladarse hacia las drogas sintéticas, que son más peligrosas que las ya conocidas, lo indican los estudios médicos. Ni por más Glifosato que se use o se haga represión, la lucha contra los grupos ilegales y el narcotráfico se ha reducido en las selvas tropicales, las hectáreas deforestadas se mantienen en niveles altos y no parece tener fin esta frustrante cacería de ratones audaces por parte de felinos ingenuos y mojigatos. Para lo anterior, se tiene un ejemplo vivo de la deforestación en Colombia: el sembradío de hoja de coca por parte de uno de los traidores al Acuerdo de Paz (el de Verdad): el desechable conocido como “Iván Mordisco”.

 

El próximo 10 de marzo se iniciará un Juicio Histórico contra este criminal desechable, Jefe del nefasto Ejército Mayor Central, una guarida de miserables que siguen haciendo de las suyas, gracias a la inoperatividad del Desgobierno de la Etnia Cósmica y alianzas con otros ilegales (Segunda Marquetalia, AUC, Elenos y demás pestes armadas), y eso, que también sostienen guerras armadas entre sí, en varios puntos del territorio nacional. La Fiscalía General de la Nación (CW Noticias) ha logrado documentar tres casos graves de deforestación por parte de este tipejo (Iván Mordisco), que se pueden resumir de la siguiente manera: Sierra de la Macarena y Tinigua: el corredor de la muerte. “En el Parque Nacional Sierra de la Macarena, “Mordisco” habría instaurado las fincas El Morichal y Guandalay. Chiribiquete: el santuario herido. Incluso el Parque Nacional Chiribiquete, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO, no se salvó del asalto. Reserva Nukak: amenaza cultural y ambiental. En la Reserva Natural Nukak, la construcción de una vía ilegal desde Mapiripán ha servido para el transporte de insumos químicos”. Para quienes aún persisten que Mordisco y demás disidentes fueron víctimas de entrampamientos, es mejor recordarles de que han estado conscientes de las porquerías que hacen.

 

En el informe preparado por la Organización Rutas del Conflicto se pueden leer relatos de comunidades de la zona, con denuncias graves: ““Yo solo escuchaba ¡pum! ¡pum! ¡pum! No sabía quién era quién. No distinguimos cuál guerrilla era”, afirma. Esa noche asesinaron a cuatro personas, entre ellas un menor de edad y un funcionario del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar —entidad del Estado encargada de la protección de la primera infancia—. El hecho era confuso, nadie sabía qué estaba pasando. Algunas respuestas llegaron un mes después, cuando la Defensoría del Pueblo emitió una alerta temprana que evidenciaba el inminente riesgo en la zona por una disputa territorial y de recursos entre dos disidencias de la extinta guerrilla de las FARC”. Este testimonio es dado por Fernando (nombre ficticio para proteger la identidad), Indígena Iwi quien vive en el Resguardo Barranco Colorado, en cercanías al Caño Cumare y del Resguardo Nukak, otra de las principales víctimas de este conflicto absurdo que se está viviendo, debido al caos que reina en materia de Orden Público en la Casa de Nariño, donde hay un Presidente de Papel (Gustavo Petro) y otro de Facto (Armando Benedetti).

 

Con lo anterior, se podría deducir que en el próximo gobierno, no será prioridad buscar la Paz con Diálogos, ya que todos los ilegales han demostrado que les interesa echar bala (como a los sectores que incitan a marchas violentas en las calles y a destripar a quienes no están de acuerdo con sus “ideas”). Pero el gran problema de la deforestación a cargo del Hampón “Iván Mordisco” parece no tener solución (ni a corto, mediano y/o largo plazo), puesto que el Medio Ambiente y el Desarrollo Sostenible no parecen estar en las agendas de las campañas políticas. Basta con recordar que estos temas son más compatibles políticamente con Ideas de Centro y Concertación, las cuales aún parecen no tener un liderazgo sólido en Colombia, y que ya han sido declaradas objetivo politiquero (¿y militar?) por parte de populistas extremos que son capaces de maquillarse con cualquier pegamento para atraer al populacho ingenuo, a cambio de tlc (tamal – lechona – cerveza). Ojalá el juicio determine la responsabilidad de las acciones graves de la deforestación y se logre encerrar a “Iván Mordisco” en una prisión de máxima seguridad y pague una condena justa y adecuada, para el daño (¿irreversible?) que se le ha ocasionado al país.

miércoles, 11 de febrero de 2026

GORGONA SAN ANDRÉS EEUU

 

En estos días se sigue comentando la ilegal invasión militar de EEUU a Venezuela con el fin de capturar (con la ayuda de ciertos miembros del régimen chavista) a Nicolás Maduro y Cilia Flórez. Si bien es cierto que Maduro estaba en el poder de forma fraudulenta y que la corrupción es visible a todo el mundo; lo que no se debe admitir es la política de garrote de Donald Trump, al estilo de Joseph Stalin y/o Adolfo Hitler, donde los más pobres ni siquiera tienen derecho a respirar. Claro que el régimen chavista es un encarte para Colombia, que tiene permeada con su hampa toda la sociedad colombiana y su clase política; pero no se puede tener un conflicto al lado de los ríos Táchira y Orinoco, y mucho menos complicando la difícil situación de orden público en el Catatumbo y Arauca, y lo más importante, cuando hay tensiones entre Petro y Trump, así la reunión en la Casa Blanca del pasado tres de febrero haya medio calmado los ánimos. Pero como el narcotráfico es un de los eje principales de Mr. Trump (el Discriminador), se  ha dedicado a hacerle la vida imposible a los extranjeros más pobres en toda la Unión Americana, bajo un falso lema de que ocasionan problemas de inseguridad y desempleo, cuando la mayor potencia del mundo se hizo con base en la Inmigración en el Siglo XVIII.

 

Pero en Colombia existen voces de ultraderecha que aplauden esta barbaridad, que en su mayoría se encuentran en las siguientes campañas presidenciales: Abelardo de la Espriella, Paloma Valencia, Vicky Dávila y Juan Carlos Pinzón, se necesita tener unos conceptos claros de que lo que ocurrió en Venezuela, podría pasar exactamente en Colombia, dejando al país más humillado de lo que quedó con la separación de Panamá (gracias a los delirios de Theodore Rooselvelt, expresidente gringo), y con una triste huella sobre la conciencia de todos los habitantes de Macondo. Habrán quienes dicen que es solo una imaginación, pero como con el Magnate de Mar-a-Lago, no se tiene un patrón de comportamiento definido y se encuentra en un Ego de Salvador del Mundo y el Gran Mesías (al igual que Uribe y Petro), y quiere renarcotizar las relaciones diplomáticas Colombia – EEUU, incluso con ciertas operaciones cercanas en aguas internacionales (destrucción de lanchas supuestamente al servicio de ilegales, con cientos de muertos), es mejor estar preparados para los problemas que pueden traer estas arbitrariedades de Donald y Compañía. No es cuestión de patrioterismo, es no apoyar las intromisiones absurdas, como la que hubo en Ecuador en 2008 para dar de baja a alias “Raúl Reyes”.

 

El ejemplo más emblemático de esta problemática es la costa pacífica, con las Islas de Malpelo y Gorgona, que son actualmente Parques Nacionales Naturales. En la columna “Cuidado con Gorgona” (22/11/2023), se lee el siguiente párrafo: La pasividad de este gobierno (gobiernillo) frente al tema es tan lamentable, que parecería negar la existencia de la Isla, ni pensar lo que podría pasar con la isla de Malpelo, también en el Océano Pacífico, en cuya costa colombiana, este Gobierno de la Potencia de la Vida, sacó un buen caudal de votos en las elecciones presidenciales del año pasado, pero que solo aplica la retórica de que saben de estos temas, pero que no aplican ni fu ni fa”. Basta con recordar que para la fecha en mención, ya estaba en la Casa de Nariño el Gobierno que esparciría el Virus de la Vida en la Etnia Cósmica, que se preocuparía a toda hora por el Medio Ambiente, el Desarrollo Sostenible y el Cambio Climático. ¿Qué ha pasado desde entonces? El asunto del Radar gringo en Gorgona sigue latente, y parece que no se hace eco de los Efectos Antiambientales que podría conllevar, y en Malpelo, tierra de ausencia estatal, siguen las operaciones de la milicia gringa.

 

En el Archipiélago de San Andrés, donde pueden haber reservas de petróleo (uno de los manjares favoritos de Trump), aunque la exploración no sería lo más rentable económica y técnicamente, se podría pensar también en ciertas operaciones gringas en la zona bajo la disculpa del narcotráfico, hay un hecho que se dio hace más de 50 años con una característica especial (Informativo Región Caribe): “Los gobiernos de Colombia y Nicaragua firmaron el 24 de marzo de 1928 el Tratado Esguerra-Bárcenas en el cual el país suramericano reconocía a Nicaragua la soberanía sobre la Costa de los Mosquitos y el país centroamericano reconocía la soberanía de Colombia sobre el Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina… En 1972 los Estados Unidos renunciaron a sus pretensiones sobre los Cayos Roncador, Serrana y Quitasueño, por lo cual Colombia ejerce soberanía de los mismos como parte del Archipiélago”. Hay que tener en cuenta que en 1928, el país de Ruben Darío y Quincho Barrilete se encontraba bajo una ilegal invasión de Estados Unidos, y en 1972, aún el gobierno de Richard Nixon creía tener derechos sobre el Archipiélago (que luego renunciaron a los mismos, en tiempos de Watergate), luego nada sería de raro que Donald Trump echara reversa en el asunto y quisiera un Groenlandia en pleno Mar Caribe. OJO. Por lo anterior, nada de invasiones ilegales en ninguna parte del mundo.

miércoles, 4 de febrero de 2026

TALA ILEGAL

 

Ni siquiera había pasado el primer mes del presente año, cuando ya se producía la primera afectación del Medio Ambiente y del Desarrollo Sostenible en Colombia, y la correspondiente sanción: la tala ilegal de bosque en la Reserva Thomas Van der Hammen, en la Sabana de Bogotá, para construir unas canchas de futbol, no hay derecho. El área destruida es de 7500 metros cuadrados, más grandes que el mismo “Estadio El Campín” de Bogotá, una superficie muy grande y que aún no se sabe que efectos (incluso, si son irreversibles o no) podrán tener en el entorno de una zona que debería estar protegida, tanto por los gobiernos nacional y locales (Colombia, Cundinamarca y Bogotá). El asunto estaba pasando de agache en finales de año, coincidiendo con el ambiente festivo y de poco trabajo que se estaba viviendo en el momento, pero que llegó un momento en que ya no se podía ocultar, sobre todo, por la gran cantidad de gente que se iba para la zona, supuestamente a practicar deportes y generar contaminación en la Reserva Ambiental. Mejor dicho, la Conciencia Ambiental está aún lejos de progresar en uno de los países más biodiversos del Mundo, siendo razón suficiente para estar más rápidos a la hora de tomar medidas para la protección de los Ecosistemas.

 

Como se puede leer en el siguiente párrafo de la página web oficial de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR): Después de la evaluación y documentación de las afectaciones, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) impuso, por un lado, cinco medidas preventivas a actividades que impliquen o puedan generar afluencia masiva de personas en el lugar, y resultaron en la suspensión inmediata de las actividades de tres establecimientos que se dedican a la prestación de servicios deportivos. Por otro lado, impuso otras dos medidas más en terrenos en donde se evidenció, en flagrancia, la afectación ambiental en la que se utilizó maquinaria pesada para rellenar y nivelar el terreno, y posteriormente construir canchas de fútbol. En una zona de aproximadamente 7.500 metros cuadrados del predio había tres máquinas amarillas extrayendo bloques de césped para la instalación de la grama artificial”. A juzgar por lo anterior, se tenía en mente un proyecto muy grande, y la destrucción ambiental iba a ser mayor de que lo que se descubrió, luego, faltó mano fuerte de las autoridades ambientales correspondientes en materia de prevención, y existe la preocupación de que no se esté preparado como requiere una posible retaliación jurídica de quienes talaban el bosque.

 

Preocupa eso sí, el silencio de los gobiernos nacional y locales, frente al tema, ni el Presidente Gustavo Petro (¿no le daría permiso el Presidente de Facto, Armando Benedetti?), ni el Alcalde Mayor de Bogotá (Carlos Fernando Galán, ¿peñalosismo?), ni el Gobernador de Cundinamarca (Jorge Emilio Rey, ¿las tierras?) han hecho mayores manifestaciones sobre un tema tan grave, puesto que se está afectando la calidad del aire, la flora y la fauna de una zona donde viven alrededor de diez millones de personas. Lamentable que en pleno siglo XXI, el Medio Ambiente y el Desarrollo Sostenible se consideren aún un asunto de quinta categoría, y se quiera imponer a las buenas o a las malas lo demás, incluyendo, exterminio de especies de flora y fauna, “ya que es los efectos son tibios, como dirían por ahí ciertos insectos de la politiquería”, y como las plantas y los animales permanecen neutros frente a las posiciones políticas, se supone que no debería existir, que el cemento debe reinar sobre todo el planeta, y que el color verde no debería dominar el panorama, “ya que no es un color primario”, dicen los enemigos de la fauna y la flora.

 

De la Reserva Thomas Van der Hammen se viene hablando desde hace más de diez años, como se puede leer en el siguiente párrafo de la columna “Thomas Van der Hammen” (02/07/2014): Pero todo lo sostenible en esta sabana ha estado en la mira política y militar de la corrupción, quienes consideran a lo verde como refugio de terroristas, marginados y quienes según las doctrinas ortodoxas, no tienen derecho a vivir en sociedad (como si todavía creyesen que la constitución de 1886 existiese), esta reserva al igual que las que hay como Jaboque, Córdoba, los Cerros Orientales, Sumapaz; han sido enjuiciadas sin garantías, tanto por agentes legales como ilegales (Farc, ELN, AUC, Bacrimes) y condenadas al maltrato y ostracismo, a punto que se pueden considerar en peligro de extinción, sino se implantan acciones serias para su conservación, que las futuras generaciones sigan disfrutando de su magia y de su encanto”. Basta recordar que Thomas Van der Hammen fue un Ambientalista Suizo que vivió gran parte de su vida en Colombia, trabajando por el Medio Ambiente y el Desarrollo Sostenible, principalmente en inmediaciones de la Sabana de Bogotá, y que se creó y legó una zona del Norte de la Sabana como Reserva Ambiental, como un homenaje a la labor que hizo.