miércoles, 28 de enero de 2026

40 HISTORIAS

 

Hace dos meses se conmemoraron 40 años de la Catástrofe en Armero (Tolima) y Chinchiná (Caldas), provocadas por la erupción del Cráter Arenas del Volcán Nevado del Ruiz, un evento que ya era previsible por el comportamiento, pero que la politiquería y la pereza mental de la clase dirigente hicieron que se volviera una infamia. Seguramente en menos de diez años, cuando se conmemore el medio siglo de esta hecatombe, seguirán haciéndose las mismas reflexiones y continuará el abandono estatal en las zonas de desastre, porque en Colombia es común olvidar y/o ignorar la historia, cayendo en los errores de siempre que conllevan los peores problemas. En la columna “Cráter Arenas” (18/11/2025), se dictaba la siguiente sentencia: Había toda la logística para un manejo responsable del problema, pero los vericuetos burocráticos ocasionaron un corto circuito con 25 mil víctimas incluidas, y la imposible recuperación ambiental en ciertas zonas afectadas por la erupción del 13 de noviembre de 1985”. A continuación, se mostrará un trabajo hecho por el Periodista Mario Villalobos Osorio, quien tiene vínculos con la zona de Armero y Lérida, sobre lo que pasó antes, durante y después de la erupción, y como la negligencia política hizo que no se escuchara a la población sobreviviente y aún hoy se consideren irreversibles no solo los efectos ambientales, también físicos y mentales en la zona.

 

El libro se llama “Armero, 40 años, 40 historias” en donde se hace un informe claro y conciso (con toda la documentación requerida) para entender que si bien, nunca se está preparado para atender una catástrofe de estas magnitudes, la desidia y el oportunismo politiquero son capaces de llevar a la ignorancia sobre prevención y mitigación de catástrofes, y todo el mundo se lave las manos a la hora de asumir las responsabilidades correspondientes. Empezando por las adopciones ilegales de menores de edad que hubo principalmente en Armero (Tolima), segundos después de que la avalancha de lodo y piedras, no solo se llevara por delante la represa del Sirpe (en donde días antes se había puesto una roca por los derrumbes invernales que había), sino que el pueblo prácticamente desapareció del panorama político, lo que era en otra época una de las zonas más prósperas de Colombia, en ganadería y agricultura. Como se iba sacando la gente atrapada en el lodo y luego se iban confinando en zonas sin preguntarles nada ni consultarles, muchos menores de edad fueron llevados al extranjero, mediante trampas ilegales al exterior, y aún hoy, mucha gente sigue preguntando por sus infantes de ese entonces sin que les den alguna respuesta.

 

Otro aspecto a tener en cuenta es la mala administración que hubo sobre el mensaje claro y contundente que dieron geólogos expertos sobre el comportamiento del Volcán Nevado del Ruíz que tenía desde diciembre de 1984, así como las referencias a erupciones anteriores en 1595 y 1845, que arrasaron con todo lo que estaba en su camino, causando muerte también. Se debe destacar que en el departamento de Caldas hubo mayor atención porque dos personas; un Representante a la Cámara (Hernando Arango Monedero) y el Director en ese entonces de la Defensa Civil de Caldas (Omar Mejía), hicieron sentir su voz para amortiguar en algo la avalancha que hubo sobre la población de Chinchiná, y en zonas rurales de Villamaría y Palestina, aunque hubo dos mil muertos y varios desaparecidos, nada comparado con las 25 mil muertes y numerosas desapariciones en la “Ciudad Blanca”. ¿Por qué el Gobernador del Tolima en esa época, Eduardo Alzate García, no le hizo mayor caso a los mensajes preocupantes que emitía el último alcalde de Armero antes de la tragedia, Ramón Rodríguez?, ¿Dónde estaba el Gobierno Nacional, en cabeza de Belisario Betancourt y Víctor G Ricardo? Lamentablemente muchas explicaciones se fueron con sus dueños del mundo terrenal.

 

Pero lo que vino después de la catástrofe, el manejo posterior no fue un modelo a seguir, solo la demostración de la desidia haciendo alianzas con la corrupción. Se creó en ese entonces una entidad llamada “Resurgir”, que prácticamente fue un redestruir a la zona y su gente; tanto es así que se acabó un año antes de su tiempo de funcionamiento, sin que diera mayores resultados. Ni hablar de un craso error: enviar un Alcalde Militar a lo poco que quedaba de Armero, quien prácticamente manejó la zona como un Campo de Concentración, donde a la población afectada no se le permitía hacer nada, ni opinar. Es más, hubo un caso de corrupción miserable, donde consistían en cambiar ropa (nueva  y usada) que se obtenían por donaciones por huevos que hacía una extraña comerciante, quien según malas lenguas, comerciaba en Bogotá la ropa nueva para obtener beneficio económico personal. ¿Qué pasó con todas las investigaciones exhaustivas que se abrieron desde esa época? Naufragaron en prescripciones, puesto que hubo dilaciones de diligencias judiciales, así como la presentación de recursos de nulidad, porque la Cruz Roja era una entidad privada; ni a los gobiernos correspondientes (nacional y locales) les hicieron un llamado de atención.

miércoles, 21 de enero de 2026

DEFORESTACIÓN COLOMBIA

 

En medio del Desgobierno de la Etnia Cósmica, que se autoproclama “Gobierno del Medio Ambiente y el Desarrollo Sostenible” (mentira y cinismo), es interesante hacer un balance de lo que ha hecho en esta materia, donde la mayoría de las acciones ha sido el bloqueo y saboteo a proyectos de infraestructura, bajo la disculpa de que están protegiendo la fauna y la flora, cuando en realidad, es una estrategia política para obligar a ciertos contratistas a que los apoyen en las urnas en las elecciones legislativas y ejecutivas del presente año; ejemplos claros “Aerocafé”, “Región Bogotá – Cundinamarca”, “Tren del Toyo (Antioquia)”, “Tren de Cercanías de Cali”, sumando el hecho de que no ha habido estabilidad en la cabeza del Ministerio del Medio Ambiente (cuatro personas han ocupado dicha cartera burocrática), así como las presiones indebidas para llevar sus fichas politiqueras en las polémicas Corporaciones Autónomas Regionales (CAR´s) y la debacle en la actividad de energías fósiles y la escaza transición hacia las Energías Limpias. Por lo anterior, a la hora de votar, este podría ser un factor para tener en cuenta; se requiere un Proyecto Serio y Responsable que garantice la transición energética y la sostenibilidad de la infraestructura actual con condiciones de seguridad y estabilidad jurídica, hay todo tipo de opciones, se deben analizar y elegir la mejor para Colombia.

 

Según un informe presentado por el Ministerio del Medio Ambiente en 2024, Colombia registró la más baja de deforestación con solo 113.608 hectáreas entre 2022 y 2023, una cifra que puede parecer muy baja, pero que dejan un sabor de tristeza dentro de  uno de los países más biodiversos del mundo, y por ende, un determinante en materia de Medio Ambiente y Cambio Climático (en algo que no se ha trabajado nada desde el siete de agosto de 2022). Anotando que este trabajo fue hecho en coordinación con el Instituto de Meteorología, Hidrología y Estudios Ambientales (Ideam), donde se puede leer el siguiente párrafo (La República): La ministra Estrada reconoció que, si bien estas cifras reflejan un compromiso institucional con la protección de los ecosistemas, la deforestación continúa siendo un fenómeno persistente. Indicó que esta problemática ha sido abordada como un componente esencial del Plan Nacional de Desarrollo, y que si bien los esfuerzos han sido importantes, no han resultado del todo suficientes para detener completamente la pérdida de cobertura boscosa”. La última frase deja claro lo que está pasando en el país de la Etnia Cósmica, gobernado por un Falso Líder Ambientalista, que no escucha a nadie, excepto a su Jefe de Facto (Ministro del Interior).

 

 

Pero desde 2024 se registró un aumento en áreas deforestadas (según el gobierno dentro de los límites normales), como lo sugiere el siguiente párrafo de otro informe preparado por WWF: Si bien las cifras se mantienen dentro de las metas establecidas en el plan nacional de desarrollo y se presentan con una tendencia acumulada a la baja, la deforestación sigue siendo un factor preocupante por lo que implica en pérdida de biodiversidad, capacidad de adaptación de los territorios al cambio climático y disminución de capacidad de aprovisionamiento de beneficios a las comunidades humanas, principalmente en la Amazonía y sus zonas de transición con los Andes y la Orinoquia”.  Y culmina con lo siguiente: “Es fundamental acelerar el proceso de establecimiento de acuerdos con las comunidades en los territorios…y acelerar implementación de programas que pueden ayudar a revertir la deforestación, como Herencia Colombia”Puede ser positiva la reducción de áreas deforestadas, pero no se está haciendo nada para reforestarlas y recuperar más áreas que han sido sometidas a deforestación y actividades ilícitas, además de que la ilegalidad aumentó debido al fracaso de esta tal “Paz Total”, así como el abandono estatal sigue reinando el panorama.

 

Es que no se puede limitar a ponerle talanqueras a los proyectos de infraestructura por revanchismos politiqueros, ni por la animadversión hacia las administraciones regionales (en ese campo, el petrismo es minoría por su derrota en octubre de 2023); si se considera tener “Conciencia Ambiental”, hay que demostrarlo de verdad: garantizando la sostenibilidad y la responsabilidad en esta materia para los proyectos que traen beneficios a las poblaciones, llevando a las entidades ambientales a gente que tenga conocimiento, experiencia y vocación de servicio en el tema, sin tener en cuenta su ideología o compadrazgo politiquero. Pero lo más importante; trabajando a nivel estatal (que perdure en los gobiernos posteriores) para realizar una “Gestión de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible” de verdad y concisa. No puede ser que el Ministerio de Ambiente se encuentre en manos de una persona que si bien es muy cercana al Presidente, su paso en distintos puestos oficiales (Ministerio de Minas y Consulado General de Colombia en Reino Unido) estuvo cargado de polémicas y fracasos, además de las polémicas alrededor de su señor padre (con jugosos contratos con el estado), ni hablar de su propuesta de decrecimiento, tan nefasta como la de “Crisis Explícita”, a cargo de una Exministra de Salud y cliente de “Gustaf Chiefcito”. Pero como en menos de siete meses, se va este Gobierno (Desgobierno), el fracaso es evidente.

miércoles, 14 de enero de 2026

Y ECOPETROL

 

Mientras comienza el año, se repone de la resaca de las festividades de fin de año, y ya se empieza a molestar con los desagradables realities televisivos, en Colombia hay un asunto mucho más grave de lo que se piensa, que sin lugar a dudas será uno de los puntos relevantes de las campañas y elecciones políticas que se avecinan: la situación financiera y técnica de Ecopetrol, la empresa más grande del país. Y es que los desatinos del actual Desgobierno de la Etnia Cósmica frente a los asuntos de Energías Fósiles y la transición hacia Energías Limpias, ha conducido a una debacle que no se veía desde hace más de 50 años, cuando la crisis mundial del petróleo. Cada vez son menos los proyectos y trabajos en esta área, el Ministerio de Minas brilla por su ausencia, y en una actitud cínica, Edwin Palma dice que ha firmado unos convenios con el arruinado Desgobierno de Delcy Rodríguez y Socios en Venezuela, cuando es un hecho que Donald Trump, a quien parece importarle un poco o nada la legalidad de sus acciones, se apropió de la industria petrolera del vecino país (actualmente en ruinas) y está tratando de llevar hacia allá a las petroleras gringas, que aún están renuentes a dicha propuesta. Sin lugar a dudas, esto será un proceso que puede durar muchos años.

 

Así que es mejor en Colombia olvidarse de cualquier convenio en esta materia con Venezuela, si acaso en cinco o diez años se podrá pensar en algo, y dependiendo de quien llegue a la Casa de Nariño el próximo siete de agosto. Pero para mirar la situación dramática que padece este sector gracias a las “genialidades anticolombianas” de Petro, Benedetti, Irene y Edwin Palma, se puede hacer unos análisis, como el que se hizo el pasado primero de noviembre en “El Colombiano”, donde se muestran cinco puntos que han influido en la caída de la actividad de los hidrocarburos: debilitamiento de los vínculos del gobierno (animadversión hacia el sector energético desde la campaña de 2022), menor apoyo estatal ante crisis financieras (quieren imponer todo tipo de reformas económicas para que el pueblo pague las deudas del gobierno), retrasos en proyectos estratégicos (algunos parecen estar ya definitivamente perdidos), entorno operativo adverso (ya se sabe a quien apoyó la USO en 2022), descenso en reservas o ingresos futuros (se anuló la actividad energética en toda Colombia, sumando la inseguridad). El último párrafo de este informe es contundente y aterrador: A esto se suma —como lo destaca Vera— el aumento de los costos fijos, las amortizaciones y los gastos exploratorios, con incrementos del 21%, 9,3% y 14,3%, respectivamente. Por eso, estas cifras reflejan una pérdida de disciplina financiera y de foco técnico que compromete la competitividad futura de la compañía”.

 

A lo anterior, se suma la pérdida de reputación y honorabilidad de Ecopetrol, mejor dicho, se perratearon a la Iguana, que está enferma de gravedad. La llegada del polémico Jefe Financiero de la Campaña “Petro Presidente 2022”, Ricardo Roa a la estatal petrolera, trajo un sinnúmero de problemas, y eso que había estado en unas manos impecables, como las de Felipe Bayón. Todas las polémicas alrededor de Roa, la llegada de dineros extraños a la campaña política y sus extraños negocios de inmobiliaria con su esposo, Julián Caicedo (un muchacho bien dotado de contratos con el estado colombiano), Serafinos Iacomos y demás polémicos empresarios del sector, le ha dado una burundanga a Ecopetrol de la que aún parece no despertarse, ya hay voces de inconformidad dentro de la sindical petrolera USO. A lo anterior, se le suma las polémicas y decisiones equivocadas de su Junta Directiva, que conllevó a la salida de su Presidenta, Mónica de Greiff, y la llegada de una alfil del Petrismo: Angela María Robledo, una gran persona y gran trabajadora, pero que del sector petrolero no sabe absolutamente nada.

 

Existen diversas voces de la industria petrolera y energética que se muestran pesimistas frente a los resultados financieros finales de 2025, como la del Exministro de Minas, Amylkar Acosta (Valora Analitik): “Amylkar Acosta, exministro de Minas y Energía, señaló que una baja del Brent no solo sería un impacto para Ecopetrol, sino para Colombia, dado que el Estado es dueño de gran parte de la estatal energética. Según dijo, con cálculos de la Asociación Colombiana de Ingenieros de Petróleos (Acipet), por cada dólar que baja la cotización del crudo se impacta el valor de las exportaciones y la entrada de divisas en US$16 millones”. Para que la angustia continúe, sigue el litigio entre la DIAN y REFICAR (Refinería de Cartagena), sobre un cobro tributario de dimensiones que sobrepasan la mente de toda Colombia; frente a lo anterior, José Ignacio López Gaviria, Presidente de Anif, manifestó lo siguiente (Portafolio): "una de las empresas más importantes del país está en riesgo por un por un concepto tributario"…"Nosotros esperamos que esto se resuelva a favor de Reficar y Ecopetrol y que, en definitiva, no generemos una crisis inducida simplemente por un tema tributario que no tiene, entre otros, mucho sentido". Mejor dicho, no solo la recuperación del sector, también la transición energética necesaria, se demoran mucho más tiempo, por unas decisiones ideológicas, politiqueras e inadecuadas.

miércoles, 7 de enero de 2026

PARA LARGO

 

Como si no fuese suficiente con todo lo que pasó el año pasado, el 2026 emergió con una noticia que desde ya se anticipa como uno de los acontecimientos más grandes: la captura sorpresiva de Nicolás Maduro y Cilia Flórez en Caracas (Venezuela) por parte de la Fuerza Delta de EEUU, en una operación ilegal y que constituye una flagrante violación del Derecho Internacional Humanitario. Esto conllevará muchas consecuencias no solo para el país vecino, también para Colombia, justo en un año de elecciones parlamentarias y presidenciales, ya que hay muchos candidatos tratando de sacar jugo político de tan nefasto suceso, eso sí, no se debe votar por ninguno de ellos. Era común ver videos de famosos deseando año nuevo o mal parqueados en situaciones de “usted no sabe quien soy yo”, pero lo que pasó el pasado sábado rebasó todos los límites de la atención, ya que sienta un terrible precedente de un nuevo Tío Sam versión 2.0 (Donald Trump), dispuesto a imponer sus absurdos criterios fascistas, así como el mismo Maduro, con su infame tiranía en Venezuela, la cual sigue viva aún, ya que aún quedan aúlicos de la misma (Diosdado Cabello, Vladimir Padrino, Delcy y Jorge Rodríguez, entre otros), y por ende, la incertidumbre continúa para la patria de Simón Bolívar, Andrés Bello y Doña Bárbara.

 

Para repasar esto se tiene que empezar por el Régimen Tiránico que llegó a Venezuela el diez de enero de 1999 (ya casi 27 años); Hugo Chávez fue elegido y ungido como Presidente de Venezuela, jurando sobre una Constitución Moribunda (según él) y prometiendo el oro y el morro para todo el mundo. Llegó a Miraflores mediante el descontento de la gente contra los adecos y copeyanos, ya que el país empezaba a tener síntomas de crisis económica, así como el cansancio frente a las disposiciones burocráticas de Carlos Andrés Pérez y Rafael Caldera. Al principio le fue muy bien porque los precios de los hidrocarburos (Venezuela tiene las mayores reservas de del mundo de los mismos), era un hábil negociante y quien caía en desgracia con él (caso Álvaro Uribe) se tenía que aguantar sus comentarios y sus acciones. Pero como todo lo que está en la cumbre como los precios de los hidrocarburos se caen al suelo, las cosas empezaron a complicarse y la tiranía dejó ver su cara más diabólica. Murió Chávez en 2013, y le sucedió un Cónclave encabezado por Nicolás Maduro, Cilia Flórez y demás, quienes tuvieron en los militares del país vecino sus mayores aliados para hacer sus porquerías.

 

La hiperinflación, la escasez de medicamentos y alimentos se hicieron notorias, nadie podía llevar nada allá ya que el aislamiento es uno de los principales aspectos de esta tiranía (¿órdenes del Cartel de los Soles?). La diáspora surgió como una solución momentánea, pero lamentablemente fue infiltrada por el “Tren de Aragua”, para hacer de las suyas en toda la región (incluso se hablan de nexos en Europa y Asia). Toda esta papaya dada fue aprovechada por Donald Trump para saciar sus ansias monárquicas y de la “Nueva Germania del Siglo XXI” para llegar a un segundo período presidencial, y encaminarse a realizar ataques ilegales en todo el globo terráqueo, con la detención de Maduro y su esposa.  Y lo peor, el mono quiere seguir haciendo este tipo de acciones militares (sin desconocer que Maduro es un Delincuente y un Hampón, lo mismo que los de su Cofradía en Caracas), y ya mira hacia Colombia donde Gustavo Petro, en su prepotencia, le está dando todo tipo de papaya, más en un año de elecciones; habrá que calmar a Gustavo Francisco y alejarlo (así sea temporalmente) de las Redes Sociales para que la coyuntura electoral, por lo menos permanezca calmada.

 

¿Qué viene para Venezuela? Un proceso para largo, donde Donald Trump, quien se proclamó dueño de Venezuela y de su petróleo, intentará seguir con el matoneo para ver si logra debilitar al Gobierno Interino de Facto que aún queda, encabezado por Delcy Rodríguez. Eso sí, descalificó absurdamente a la Premio Nobel de Paz, María Corina Machado y el Presidente Electo en el Exilio, Edmundo González Urrutia, ya que no le dieron el galardón noruego, sino que tuvieron el reconocimiento del Anterior Presidente de EEUU, Joe Biden. Se debe estar preparado para cualquier acontecimiento, incluyendo más acciones militares demenciales, tanto por los gringos como por el régimen tiránico del vecino país, y que los diálogos tendrán mucho tiempo para dar resultados, incluso se pueden tardar años, y podrían acabar paralelamente con el período presidencial de Trumpilio (enero 20 de 2029). Frente a lo anterior, Colombia debe permanecer prudente y alerta, no trinar provocaciones a las tres de la mañana bajo los efectos de la Agenda Privada, ni echar madrazos a diestra y siniestra como lo hace el Ministro del Interior (Presidente de Facto), Armando Benedetti. Mejor dicho, las elecciones tendrán la mirada desde Venezuela de Donald Trump, y su indeseable injerencia. Hay que aplicar “Voto sin Miedo”.