miércoles, 14 de enero de 2026

Y ECOPETROL

 

Mientras comienza el año, se repone de la resaca de las festividades de fin de año, y ya se empieza a molestar con los desagradables realities televisivos, en Colombia hay un asunto mucho más grave de lo que se piensa, que sin lugar a dudas será uno de los puntos relevantes de las campañas y elecciones políticas que se avecinan: la situación financiera y técnica de Ecopetrol, la empresa más grande del país. Y es que los desatinos del actual Desgobierno de la Etnia Cósmica frente a los asuntos de Energías Fósiles y la transición hacia Energías Limpias, ha conducido a una debacle que no se veía desde hace más de 50 años, cuando la crisis mundial del petróleo. Cada vez son menos los proyectos y trabajos en esta área, el Ministerio de Minas brilla por su ausencia, y en una actitud cínica, Edwin Palma dice que ha firmado unos convenios con el arruinado Desgobierno de Delcy Rodríguez y Socios en Venezuela, cuando es un hecho que Donald Trump, a quien parece importarle un poco o nada la legalidad de sus acciones, se apropió de la industria petrolera del vecino país (actualmente en ruinas) y está tratando de llevar hacia allá a las petroleras gringas, que aún están renuentes a dicha propuesta. Sin lugar a dudas, esto será un proceso que puede durar muchos años.

 

Así que es mejor en Colombia olvidarse de cualquier convenio en esta materia con Venezuela, si acaso en cinco o diez años se podrá pensar en algo, y dependiendo de quien llegue a la Casa de Nariño el próximo siete de agosto. Pero para mirar la situación dramática que padece este sector gracias a las “genialidades anticolombianas” de Petro, Benedetti, Irene y Edwin Palma, se puede hacer unos análisis, como el que se hizo el pasado primero de noviembre en “El Colombiano”, donde se muestran cinco puntos que han influido en la caída de la actividad de los hidrocarburos: debilitamiento de los vínculos del gobierno (animadversión hacia el sector energético desde la campaña de 2022), menor apoyo estatal ante crisis financieras (quieren imponer todo tipo de reformas económicas para que el pueblo pague las deudas del gobierno), retrasos en proyectos estratégicos (algunos parecen estar ya definitivamente perdidos), entorno operativo adverso (ya se sabe a quien apoyó la USO en 2022), descenso en reservas o ingresos futuros (se anuló la actividad energética en toda Colombia, sumando la inseguridad). El último párrafo de este informe es contundente y aterrador: A esto se suma —como lo destaca Vera— el aumento de los costos fijos, las amortizaciones y los gastos exploratorios, con incrementos del 21%, 9,3% y 14,3%, respectivamente. Por eso, estas cifras reflejan una pérdida de disciplina financiera y de foco técnico que compromete la competitividad futura de la compañía”.

 

A lo anterior, se suma la pérdida de reputación y honorabilidad de Ecopetrol, mejor dicho, se perratearon a la Iguana, que está enferma de gravedad. La llegada del polémico Jefe Financiero de la Campaña “Petro Presidente 2022”, Ricardo Roa a la estatal petrolera, trajo un sinnúmero de problemas, y eso que había estado en unas manos impecables, como las de Felipe Bayón. Todas las polémicas alrededor de Roa, la llegada de dineros extraños a la campaña política y sus extraños negocios de inmobiliaria con su esposo, Julián Caicedo (un muchacho bien dotado de contratos con el estado colombiano), Serafinos Iacomos y demás polémicos empresarios del sector, le ha dado una burundanga a Ecopetrol de la que aún parece no despertarse, ya hay voces de inconformidad dentro de la sindical petrolera USO. A lo anterior, se le suma las polémicas y decisiones equivocadas de su Junta Directiva, que conllevó a la salida de su Presidenta, Mónica de Greiff, y la llegada de una alfil del Petrismo: Angela María Robledo, una gran persona y gran trabajadora, pero que del sector petrolero no sabe absolutamente nada.

 

Existen diversas voces de la industria petrolera y energética que se muestran pesimistas frente a los resultados financieros finales de 2025, como la del Exministro de Minas, Amylkar Acosta (Valora Analitik): “Amylkar Acosta, exministro de Minas y Energía, señaló que una baja del Brent no solo sería un impacto para Ecopetrol, sino para Colombia, dado que el Estado es dueño de gran parte de la estatal energética. Según dijo, con cálculos de la Asociación Colombiana de Ingenieros de Petróleos (Acipet), por cada dólar que baja la cotización del crudo se impacta el valor de las exportaciones y la entrada de divisas en US$16 millones”. Para que la angustia continúe, sigue el litigio entre la DIAN y REFICAR (Refinería de Cartagena), sobre un cobro tributario de dimensiones que sobrepasan la mente de toda Colombia; frente a lo anterior, José Ignacio López Gaviria, Presidente de Anif, manifestó lo siguiente (Portafolio): "una de las empresas más importantes del país está en riesgo por un por un concepto tributario"…"Nosotros esperamos que esto se resuelva a favor de Reficar y Ecopetrol y que, en definitiva, no generemos una crisis inducida simplemente por un tema tributario que no tiene, entre otros, mucho sentido". Mejor dicho, no solo la recuperación del sector, también la transición energética necesaria, se demoran mucho más tiempo, por unas decisiones ideológicas, politiqueras e inadecuadas.

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