Colombia es uno de
los países más biodiversos del mundo, con mayor densidad de hectáreas de
Parques Nacionales Naturales, y por consiguiente, tiene una de las mayores
reservas de aguas en el Planeta Tierra. Se suponía que con el “Gobierno del
Cambio” vendrían mejores días para el Medio Ambiente y el Desarrollo Sostenible,
pero lo que se ha visto en más de 44 meses de desgobierno y polarización, se ha
permitido la deforestación de grandes superficies en los Parques Nacionales
Naturales (PNN), que al igual que los demás gobiernos, no se interesan en nada
sobre este tema ya que no produce réditos politiqueros en las elecciones que se
avecinan. Es más, ha habido tres Ministras del Medio Ambiente, varios
Directores de la Agencia Nacional de Licencias Ambientales y no se conoce quien
dirige la Dirección de Parques Nacionales Naturales; de pronto se tenía la
esperanza con Susana Muhamad al principio, pero la llegada de Armando Benedetti
y el aumento de poder de Irene Velez, han hecho naufragar cualquier
iniciativa en la materia. El caos en el orden público y la falta de presupuesto
(que se está utilizando en una campaña presidencial oficialista) han puesto al
enfoque ambiental y sostenible en un punto de agonía, que en ciertas ocasiones,
parece no tener reversibilidad.
Un caso muy latente
de esta desidia del Desgobierno de la Etnia Cósmica es lo que está pasando con
el PNN Tinigua, ubicado en la Amazonía, muy cerca a la Sierra de la Macarena y
Chiribiquete; una de las zonas más hermosas y biodiversas del mundo, pero
que no ha podido escapar a la expansión de grupos ilegales bajo la indiferencia
de Petro y Compañía, el aumento de cultivos ilícitos y la creación de más
corredores estratégicos del narcotráfico le han hecho perder un 70% de su
extensión que tenía en su creación (1989). Como se puede leer en un informe
especial de Sergio Silva Numa para “El Espectador”: “Ahí pueden ver los siete ejes viales que
atraviesan Tinigua de Occidente a Oriente— añade Botero, director de la
Fundación para el Desarrollo Sostenible (FCDS), en el micrófono de la avioneta,
en la que escuchamos siete pasajeros. El piloto y el copiloto, mientras tanto,
van tarareando los accidentes geográficos en el recorrido que saben de
memoria—. No me digan que esto no es un desarrollo planificado. ¡Planificación
total para conectar con la Sierra de La Macarena y acabar con esta vaina!”. Tiene un sistema de vías y
asentamientos ilegales por doquier, no solo de actores ilegales, también de
varios líderes políticos, económicos y religiosos con intereses muy polémicos
sobre la zona.
Ni hablar de las dificultades con
amenazas (incluso, homicidios) que han tenido que soportar los Guardabosques y
Líderes Sociales - Ambientales para velar por el mantenimiento de la Reserva
Natural. Un ejemplo, en el Informativo “Rutas del Conflicto” (Santiago Luque);
se puede leer el siguiente relato: “Uno de los hechos que más impactó la
relación con la comunidad, así como la estabilidad emocional de los
guardaparques, fue el asesinato a fines del año pasado de Héctor Fabio Almario,
presidente de la Junta de Acción Comunal de la vereda Getsemaní en el municipio
de La Macarena, quien estaba trabajando con PNN en acuerdos de conservación en
las áreas de influencia del parque Tinigua. El crimen ocurrió después de que el
líder se reuniera en La Macarena con un funcionario de Cormacarena —otra
autoridad ambiental de la región—“. Hay que admitirlo con tristeza; la
Paz Total ha sido solo un disfraz para llevar a cabo una Guerra Total, así como
el incumplimiento del Acuerdo de Paz (el de Verdad); donde había unos puntos
para la conservación del Medio Ambiente y el Desarrollo Sostenible…pero como no
le han dado un “Premio Nobel de Paz” para el Mesías de la Etnia Cósmica y que
se propone llevar tejido humano a Marte.
En “La Silla Vacía”, se puede leer un
informe especial sobre el PNN Tinigua en 2018, se pueden aprecias las
siguientes observaciones (el sobrevuelo sobre el mismo incluyó a miembros de
USAID y de FCDS, demostró lo siguiente: “La situación es alarmante
particularmente en el Parque Nacional Tinigua en Meta, donde, según miembros de
la Fundación para la Conservación y el Desarrollo Sostenible (FCDS), el 70 por
ciento del parque está deforestado. La zona deforestada hace parte de un
corredor biológico entre los Andes y la Amazonía, donde transitan especies como
el jaguar… Las imágenes demuestran que ya no hay parches de potreros en una
selva continua, sino parches de bosque en medio del terreno deforestado”.
El PNN Tinigua está a punto de desaparecer, en medio de la indiferencia estatal,
el escalamiento de los cultivos ilícitos y la violencia (más en cercanías a la
primera vuelta presidencial, en donde los candidatos punteros no han dicho
mayores propuestas sobre el tema de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible).
¿Hasta cuando la indiferencia con un tema tan vital para la sobrevivencia de un
país, que se encuentra al borde del colapso económico y de seguridad, por las
malas decisiones de sus dirigentes actuales y anteriores?
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