Retomando su
interés por leer libros, el autor de la presente columna se topó con uno bien
interesante, no solo por su historia, también por su autor, una sorpresa
absoluta. La Lectura se puede convertir en la mejor alternativa frente a
las dificultades para asistir a eventos, o grandes reuniones; la educación y la
cultura son las mejores aliadas a la hora de estar informado y tomar las
mejores decisiones. El libro se llama “La Inverosímil Muerte de Hércules
Pretorius”, cuyo autor es Humberto de la Calle Lombana; ExRegistrador del
Estado Civil, ExVicepresidente de la República, ExMinistro de Estado, ExCandidato
Presidencial y ExJefe de la Delegación Gubernamental en la Mesa de Diálogos de
Paz entre el Estado Colombiano (en cabeza de Juan Manuel Santos) y la antigua
guerrilla de las Farc. Sorprende porque no es común que alguien muy
relacionada con la política y el poder se dedique a escribir libros e
historias, y con un tema muy particular: la historia de un Abogado de la
Universidad de Caldas, quien por inquietudes políticas (sin estar jamás de
acuerdo con las armas), llegó al M-19 cuando todavía estaba en la clandestinidad,
pero que murió en una de las primeras victorias de las Fuerzas Armadas de
Colombia en 1981, en plena selva chocoana.
¿Quién fue Hércules
Pretorius? Era un joven de clase media nacido y viviendo en Manizales, quien
ingresó a estudiar Derecho en la Universidad de Caldas durante la década de los
setentas, cuando estaba en su apogeo el ideario comunista en las aulas máximas,
donde las opciones eran las FARC, ELN, EPL y M-19; por la derecha estaban las
Autodefensas del Magdalena Medio (nacidas supuestamente para contrarrestar las
acciones de las guerrillas, pero que terminaron cometiendo los mismos delitos
contra los DDHH, sin importar la condición de las mismas, igual que los
guerrilleros). Alcanzó a ejercer la pasantía y los primeros oficios de la
Abogacía en pueblos del Eje Cafetero en los Juzgados más Pequeños. No se
caracterizaba por su físico (asmático, usaba gafas y algo introvertido), pero
que acudía frecuentemente a las Asambleas Estudiantiles donde después de
analizarlo con sus compañeros de clase y de residencia estudiantil (tuvo que
trasladarse a las mismas para evitar las detenciones de las autoridades), se
decidió por el naciente grupo guerrillero que se formó luego de las polémicas
elecciones del 19 de abril de 1970, pensando que tenían una ideología que
colmaba sus expectativas, a diferencia de los demás grupos ilegales, dirigiéndose
a trabajar en una columna móvil en límites entre Antioquia, Chocó y Panamá.
Se mencionan muchos
personajes que existieron en la política colombiana durante los setentas,
ochentas y noventas; como Bernardo Jaramillo Ossa (ExDirigente de la Unión
Patriótica y ExCandidato presidencial, asesinado en 1990, “VENGA ESA MANO,
PAÍS”), e Iván Roberto Duque (alias Ernesto Baez, ExDirigente Liberal de Caldas
y ExIntegrante de las Autodefensas del Magdalena Medio, quien murió por
circunstancias naturales en 2019). También se habla del Estatuto de la
Seguridad entre 1978 y 1982, bajo el mandato del Ministro de Defensa de ese
entonces, Luis Carlos Camacho Leyva, y su segundo a bordo, el Presidente de la
República en dicha época, Julio Cesar Turbay Ayala. Ni hablar de Gabriel García
Márquez y el otrora hombre fuerte de Panamá, Omar Torrijos, quienes según el
chismorreo de esos años, sentían una cierta simpatía por el M-19, dada su
intercomunicación con uno de los dirigentes de dicho grupo, Jaime Bateman
Cayón. De la zona limítrofe es que nace la idea de comenzar unas acciones
militares para tener todo la Costa Pacífica, y poder iniciar el camino hacia la
Casa de Nariño y gobernar. Un dato importante; el M-19 no era una guerrilla
marxista, leninista, maoísta, era una guerrilla nacionalista, eso sí, contaba
con el apoyo de Fidel Castro.
En medio de lo
escrito en el libro, se pueden ver unos sucesos que pudieron ser vistos por el
mismo Humberto de la Calle en persona. Uno, siendo Embajador de Colombia ante
el Reino Unido (durante el Gobierno de Andrés Pastrana Arango), tuvo que venir
a las carreras a asumir el Ministerio del Interior en 1999, durante la época
del “Despeje del Caguán” y sobrellevando la tragedia del terremoto del Eje
Cafetero, le iban a hacer la Moción de Censura a su antecesor, Nestor Humberto
Martínez, quien finalmente tuvo que renunciar antes de pasar un rato amargo en
el Congreso de la República. Dos, cuando ya estaba de Ministro, Humberto de la
Calle tuvo que intervenir en ciertos roces entre la Cúpula Militar de ese
tiempo y el Presidente Pastrana, ya que este último se encontraba obstinado en
crear otra “Zona de Despeje en el Sur de Bolivar” para iniciar diálogos con el
ELN; resulta que dicha zona se encontraba bajo el dominio de los Paramilitares
y los muchachos del “Cura Pérez” no mostraron mayor interés, finalmente la idea
se desechó. Moraleja: para las Revoluciones, solo se necesitan argumentos
válidos ante el pueblo y que se reflejen en las Urnas, NO en las armas.
PD: muy ruin el
periplo del Presidente Abelardo de la Espriella en medio de los cadáveres de
exintegrantes de las disidencias de “Iván Mordisco”. La arrogancia es pésima
consejera.
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