Sin lugar a dudas,
las movilizaciones con bloqueos y puñetazos se han convertido en el pan diario
en este país del Sagrado Corazón de Jesús, bajo el argumento de que si no hay
“Vías de Hecho”, no se escucha a nadie ni se logran los supuestos logros sociales
y económicos, pero si realmente politiqueros (ejemplo, la consulta petrista del
pasado 26 de octubre). La Protesta es un Derecho que se encuentra consagrado
en la Constitución Nacional, pero también es cierto de que se abusa del mismo,
que se impide el desarrollo normal de la vida de quienes no están de acuerdo
con la misma, incluso, que se ponen en peligro, tal como ha acontecido a lo
largo de la vía panamericana en el suroccidente del país, donde han bloqueado
el paso de misiones médicas, con consecuencias fatales. Existen
antecedentes de paros petroleros con destrucción de instalaciones y maquinaria
de pozos, paros cívicos con destrucción de vehículos de sistemas masivos de
transporte, agresiones contra personal médico en paros hospitalarios, incluso,
presiones indebidas a estudiantes para que apoyen los paros educativos,
definitivamente, la violencia parece no querer abandonar a Colombia, como si
fuese su amuleto de la buena suerte, parece un covid eterno que tiene que
padecer Macondo dentro de su trasegar.
En días pasados, se
llevó a cabo en varias zonas del país, principalmente en Bogotá, un tal
“Congreso de los Pueblos”, que se convirtió en un “Bloqueo de los Pueblos”. Como
se puede leer en su página web, esta es la misión del “Congreso de los
Pueblos”: “Somos
un proceso de articulación que, desde 2010, viene juntando diferentes dinámicas
de pueblos, sectores y regiones en torno a la transformación del panorama
nacional, que permita disfrutar de una vida digna a la mayoría de la
población”. Así mismo,
entre sus objetivos se puede distinguir: “Construir y proponer una
plataforma de movilización y acción para proyectar y asumir los próximos años
de manera conjunta y con una apuesta estratégica frente al país. La vida digna
se abre a los espacios de democracia a través de la movilización social en las
calles buscando sumar fuerzas con todas las personas que quieran resistir y
manifestar su indignación”. La movilización es un derecho constitucional
es un derecho constitucional, pero no se caracterizaron por abrirle espacios a
la democracia y al diálogo, como lo fueron los bloqueos en la carretera
panamericana entre el Valle y el Cauca, así como todo lo que ocurrió en Bogotá hace
tres semanas, cuando llegaron aquí.
Primero se tomaron la Universidad
Nacional de Colombia sin permiso de nadie, y en forma violenta donde todos los
días hubo pedreas e intimidaciones, y el más grave de todo: enfrentamientos con
el UNDMO (antiguo Esmad) en inmediaciones de la Embajada de Estados Unidos,
donde cuatro miembros del escuadrón antidisturbios colombiano resultaron
heridos con flechas lanzadas por parte de miembros de ese tal “Congreso de los
Pueblos”, “Bloqueo de los Pueblos”, o como se llame. Frente a lo anterior, la
Vicerrectoría Académica del Primer Alma Mater colombiano, rechazó los hechos y
solicitó varias veces el desalojo del campus universitario, que duró más de una
semana, con daños en la infraestructura, así como en el Transmilenio de Bogotá.
¿Cuál fue la disculpa de ese tal “Bloqueo de los Pueblos”? Según Erika Prieto,
vocera de dicha organización y miembro de la UTL de un Senador del Pacto
Histórico alias Robert Daza (varios de sus miembros estuvieron presentes en el
campamento ilegal), dijo lo siguiente (City TV – El Tiempo): “la universidad
es de los pueblos” … “para entrar a tu casa no pides permiso”.
Hay que recordarle a la Arrogante Líder que la Universidad, si bien es
Patrimonio Nacional, en la misma se llevan a cabo labores educativas, que se
ven afectadas por este tipo de acciones violentas; no faltaba más, querían
hasta alfombra roja.
¿Qué reacción hubo del Desgobierno de la
Etnia Cósmica? En medio de su tibieza y complacencia por todo lo que pasó, el
Ministro del Interior, Armando Benedetti (sin Visa EEUU y en la Lista Clinton),
manifestó lo siguiente (Cambio Colombia): “No quiero ser fuerte, pero me
toca serlo porque no puede ser que lleguen dizque a negociar a Bogotá, y se
están tomando todos los edificios de las instituciones del Estado..”. Puede
tener la razón, puesto que la movilización se llevó a cabo en días previos a la
Consulta Petrista, además de que es una extraña coincidencia el tropel formado
con la UNDMO en inmediaciones de la Embajada de Estados Unidos (que no estuvo
abierta en ese día), con la cancelación de la Visa EEUU a Gustavo Petro, así
como la inclusión en la lista Clinton de él, su esposa Verónica Alcocer, su
hijo Nicolás Petro Burgos, y el ministro anteriormente mencionado. Ah, y de
pronto podría servir para un supuesto proceso de revocatoria de mandato del
Alcalde de Bogotá, patrocinada por un Concejalito del Pacto Histórico.
PD: si bien el Petrismo tuvo una
importante votación en la Consulta del 26 de octubre, no le sirve de garantía
en la Consulta de Marzo entrante, en el Frente Amplio de Roy.
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