miércoles, 7 de enero de 2026

PARA LARGO

 

Como si no fuese suficiente con todo lo que pasó el año pasado, el 2026 emergió con una noticia que desde ya se anticipa como uno de los acontecimientos más grandes: la captura sorpresiva de Nicolás Maduro y Cilia Flórez en Caracas (Venezuela) por parte de la Fuerza Delta de EEUU, en una operación ilegal y que constituye una flagrante violación del Derecho Internacional Humanitario. Esto conllevará muchas consecuencias no solo para el país vecino, también para Colombia, justo en un año de elecciones parlamentarias y presidenciales, ya que hay muchos candidatos tratando de sacar jugo político de tan nefasto suceso, eso sí, no se debe votar por ninguno de ellos. Era común ver videos de famosos deseando año nuevo o mal parqueados en situaciones de “usted no sabe quien soy yo”, pero lo que pasó el pasado sábado rebasó todos los límites de la atención, ya que sienta un terrible precedente de un nuevo Tío Sam versión 2.0 (Donald Trump), dispuesto a imponer sus absurdos criterios fascistas, así como el mismo Maduro, con su infame tiranía en Venezuela, la cual sigue viva aún, ya que aún quedan aúlicos de la misma (Diosdado Cabello, Vladimir Padrino, Delcy y Jorge Rodríguez, entre otros), y por ende, la incertidumbre continúa para la patria de Simón Bolívar, Andrés Bello y Doña Bárbara.

 

Para repasar esto se tiene que empezar por el Régimen Tiránico que llegó a Venezuela el diez de enero de 1999 (ya casi 27 años); Hugo Chávez fue elegido y ungido como Presidente de Venezuela, jurando sobre una Constitución Moribunda (según él) y prometiendo el oro y el morro para todo el mundo. Llegó a Miraflores mediante el descontento de la gente contra los adecos y copeyanos, ya que el país empezaba a tener síntomas de crisis económica, así como el cansancio frente a las disposiciones burocráticas de Carlos Andrés Pérez y Rafael Caldera. Al principio le fue muy bien porque los precios de los hidrocarburos (Venezuela tiene las mayores reservas de del mundo de los mismos), era un hábil negociante y quien caía en desgracia con él (caso Álvaro Uribe) se tenía que aguantar sus comentarios y sus acciones. Pero como todo lo que está en la cumbre como los precios de los hidrocarburos se caen al suelo, las cosas empezaron a complicarse y la tiranía dejó ver su cara más diabólica. Murió Chávez en 2013, y le sucedió un Cónclave encabezado por Nicolás Maduro, Cilia Flórez y demás, quienes tuvieron en los militares del país vecino sus mayores aliados para hacer sus porquerías.

 

La hiperinflación, la escasez de medicamentos y alimentos se hicieron notorias, nadie podía llevar nada allá ya que el aislamiento es uno de los principales aspectos de esta tiranía (¿órdenes del Cartel de los Soles?). La diáspora surgió como una solución momentánea, pero lamentablemente fue infiltrada por el “Tren de Aragua”, para hacer de las suyas en toda la región (incluso se hablan de nexos en Europa y Asia). Toda esta papaya dada fue aprovechada por Donald Trump para saciar sus ansias monárquicas y de la “Nueva Germania del Siglo XXI” para llegar a un segundo período presidencial, y encaminarse a realizar ataques ilegales en todo el globo terráqueo, con la detención de Maduro y su esposa.  Y lo peor, el mono quiere seguir haciendo este tipo de acciones militares (sin desconocer que Maduro es un Delincuente y un Hampón, lo mismo que los de su Cofradía en Caracas), y ya mira hacia Colombia donde Gustavo Petro, en su prepotencia, le está dando todo tipo de papaya, más en un año de elecciones; habrá que calmar a Gustavo Francisco y alejarlo (así sea temporalmente) de las Redes Sociales para que la coyuntura electoral, por lo menos permanezca calmada.

 

¿Qué viene para Venezuela? Un proceso para largo, donde Donald Trump, quien se proclamó dueño de Venezuela y de su petróleo, intentará seguir con el matoneo para ver si logra debilitar al Gobierno Interino de Facto que aún queda, encabezado por Delcy Rodríguez. Eso sí, descalificó absurdamente a la Premio Nobel de Paz, María Corina Machado y el Presidente Electo en el Exilio, Edmundo González Urrutia, ya que no le dieron el galardón noruego, sino que tuvieron el reconocimiento del Anterior Presidente de EEUU, Joe Biden. Se debe estar preparado para cualquier acontecimiento, incluyendo más acciones militares demenciales, tanto por los gringos como por el régimen tiránico del vecino país, y que los diálogos tendrán mucho tiempo para dar resultados, incluso se pueden tardar años, y podrían acabar paralelamente con el período presidencial de Trumpilio (enero 20 de 2029). Frente a lo anterior, Colombia debe permanecer prudente y alerta, no trinar provocaciones a las tres de la mañana bajo los efectos de la Agenda Privada, ni echar madrazos a diestra y siniestra como lo hace el Ministro del Interior (Presidente de Facto), Armando Benedetti. Mejor dicho, las elecciones tendrán la mirada desde Venezuela de Donald Trump, y su indeseable injerencia. Hay que aplicar “Voto sin Miedo”.