miércoles, 7 de octubre de 2026

GLUFOSINATO DE AMONIO

 

En medio de la absurda y perdida “Guerra contra el Narcotráfico”, el Presidente Abelardo de la Espriella, en su egolatría y adoración al Presidente de Estados Unidos, Donald Trump (Trumpilio); está empecinado en volver a la represión como la única estrategia contra el narcotráfico, cuando ya se ha comprobado que es una pérdida de tiempo, así como debe haber presencia estatal  en las zonas de cultivo y una estrategia global contra el consumo (algo que debería ser tenido en cuenta por los gringos, en cuyo país se consumen las mayores cantidades de narcóticos). Es cierto que el narcotráfico ha traído mucha violencia, muerte y dolor, pero Colombia no  puede seguir cargando sola esta inútil batalla, sin que el resto del mundo haga algo. No solo es cocaína el narcotráfico, también están la heroína, el fentanilo y las drogas sintéticas (cuyos principales productores se encuentran a lo largo y ancho del planeta Tierra). Es absurdo pertenecer al “Escudo de las Américas”, solo para tener un referente de ultraderecha en temas de seguridad, ya que todo el mundo tiene que ver con esto, y por ende, debe ser escuchado para lograr consensos que lleven a tener éxito en la lucha contra todo tipo de flagelos. Pero, como la terquedad y la egolatría dominan el panorama mundial, está por llegar un supuesto herbicida para acabar con “La Mata que NO Mata”.

 

Se trata del Glufosinato de Amonio, pariente del Glifosato y del Paraquat, es un químico que supuestamente se esparce, vía aérea o manual, sobre la mata de coca (que no tiene culpa de que la utilicen irresponsablemente para producir cocaína), y le deja secuelas graves, ¿qué tan cierto es? Un productor de este químico, tiene anotado lo siguiente en su página web: “Herbicida de contacto (con algún tipo de acción sistémica). No reviste mayor riesgo de intoxicación cuando se emplea siguiendo las instrucciones correctamente. No debe aplicarse cuando haya vientos fuertes para evitar daño a cultivos susceptibles, ni en horas de elevadas temperaturas”. Suena interesante, pero muchas preguntas: ¿qué es el uso responsable?, ¿de qué dependen seguir correctamente las instrucciones?, ¿cómo evitar daños a cultivos susceptibles? Supuestamente, solo afecta la mata de coca, pero no los cultivos circundantes, ya de por sí, se presenta la primera contradicción. Y más aún, cuando se plantea hacer un piloto de fumigación aérea en el Putumayo (límites con Ecuador), cuando ya ha habido problemas por experiencias pasadas en la materia, con millonarias indemnizaciones que han salido del bolsillo de los macondianos.

 

El uso del Glufosinato de Amonio ya se encuentra prohibido en la Unión Europea, es un apunte para tener en cuenta a la hora de utilizarlo irresponsablemente como lo pretende el Desgobierno de la Patria Milagro; lo anterior, NO significa que el autor de la presente columna esté a favor del narcotráfico, apunte necesario para las animadversiones de ciertos integrantes de este gobierno de ultraderecha religiosa e intolerante. En días pasados en El Tiempo, salió un informe especial sobre este químico, que no parece ser tan benévolo como lo pintan; ahí se pueden leer los siguientes apartes: Pues bien, este compuesto químico, cuyo uso no está permitido en la Unión Europea (UE), “bloquea la actividad de la enzima glutamina sintetasa, ocasionando que el amonio se acumule en el interior de la planta hasta causar la destrucción de sus células. De acuerdo con el Departamento de Agricultura de Minnesota, su efecto es por contacto y su desplazamiento dentro de la planta es limitado” …. "En casos graves, los pacientes mueren o sufren reacciones tóxicas severas, como shock, paro respiratorio (apnea), pérdida del conocimiento, convulsiones y amnesia"… “que tiene una toxicidad moderada para los mamíferos, de moderado a bajo en aves, lombrices, abejas y para la mayoría de organismos acuáticos. Cabe mencionar que esta sustancia puede ser persistente en dichos ecosistemas”. Para que decir no, si tiene sus efectos, y no es efectivo a la hora de fumigar la mata.

 

Ya se ha levantado el veto a las fumigaciones aéreas que se había dado en 2017, pero eso no es ninguna vía libre a ensayos tan peligrosos como los del Doctor Menguele en los Campos de Concentración durante la Segunda Guerra Mundial, junto con las medidas cautelares que han suspendido el piloto de las fumigaciones aéreas en el Putumayo (aunque el litigio continúa), por razones como la siguiente (Juzgado Segundo Administrativo de Mocoa al Tribunal Administrativo del Putumayo, El Colombiano): “La decisión está relacionada con la Sentencia No. 003 del 22 de septiembre de 2026, mediante la cual el juzgado había suspendido el piloto autorizado por el Consejo Nacional de Estupefacientes. Ahora será el Tribunal el encargado de estudiar los argumentos de quienes buscan modificar esa determinación”. Aún hay mucha tela por cortar en la materia, y todo se podría facilitar si se cumpliese el Acuerdo de Paz (el de Verdad), que en materia del narcotráfico trae un novedoso programa llamado PNISS (Plan Nacional de Sustitución de Cultivos Ilícitos).

 

PD: ¿qué pasó con el Glifosato de la China que trajo el Desgobierno de la Economía Naranja para estos temas?