En pleno siglo XXI,
donde ya existen avances y tecnología de punta en la medicina, aún se ven
terribles epidemias como la del ébola en el África, peor que el mismo covid
y la malaria, puesto que aún no hay vacunas para esta plaga, y la mortandad aún
se encuentra en niveles de la primera guerra mundial. África es el
continente más pobre del mundo, donde lamentablemente no han podido llegar
estos avances médicos, y sumando el hecho de la corrupción política y las
tiranías que aún persisten en el “Continente Negro”, cada ciertos períodos se
ven avances de este virus mortal, y que si no se toman las medidas suficientes
de prevención, podría expandirse en el mundo entero. En este caso, el virus del
Ébola es ocasionado por una bacteria llamada Bundibugyo, localizado en la zona
fronteriza entre la República Democrática del Congo (Zaire) y Uganda, una zona
donde la pobreza absoluta manda el panorama, así como las precarias condiciones
de salubridad, tanto a nivel de hogar como a nivel laboral, así como las corrupciones
en las administraciones correspondientes; se trasmite por fluidos corporales
como la sangre, semen, fluidos vaginales, saliva, provocando síntomas como
fiebre, vómito, diarrea. A lo anterior se le suma la presencia de grupos
armados ilegales en la zona, que no permiten el paso de misiones médicas ni la
presencia de los estados (principalmente en el Congo).
El siguiente
párrafo que aparece en el informe sobre la enfermedad en la página web de la
Organización Mundial de la Salud (OMS), puede resumir la relevancia que tiene
este nuevo brote (número 17 desde 1976): “De conformidad con el párrafo 2 del
artículo 12, Determinación de una emergencia de salud pública de
importancia internacional, incluida una emergencia pandémica, del Reglamento Sanitario Internacional
(2005) (RSI),
el Director General de la Organización Mundial de la Salud (OMS), tras celebrar
consultas con los Estados Partes que se sabe que están afectados por el evento,
determina que la enfermedad del Ébola causada por el virus de Bundibugyo en la
República Democrática del Congo y Uganda constituye una emergencia de salud
pública de importancia internacional (ESPII), pero no cumple los criterios de
emergencia pandémica, según la definición que figura en el RSI”. Por el momento, no hay motivos
suficientes para pensar que es una pandemia, pero si no se toman las medidas
suficientes, como el control de las migraciones, ahí si podría catalogarse como
la peor de todas las pandemias. Y pensar que hay líderes ególatras como
Donald Trump quienes consideran a la OMS como una entidad que no sirve para
nada; cuando prevalecen los conceptos de tiranía sobre la salud mundial.
Sin embargo, la superación de esta
mortal enfermedad por parte de enfermeras en el Congo, podrían traer algo de
esperanza para la humanidad, como lo demuestra estos párrafos de un informe
sobre el ébola que hizo Rhea Rose Abrahams para Reuters: “Cuatro enfermeras
que estaban siendo tratadas por el ébola causado por la cepa Bundibugyo del
virus han sido dadas de alta de un hospital en Bunia, en la República
Democrática del Congo, tras recuperarse de la enfermedad, informó el domingo la
Organización Mundial de la Salud. Se esperan más recuperaciones, especialmente
cuando las personas son diagnosticadas a tiempo y pueden acceder a la atención,
y a medida que la respuesta al brote se intensifica”. Sobre todo, que de
estos países africanos hay mucha diáspora hacia Europa y Latinoamérica, donde
ya se han analizado casos sospechosos, aunque hasta la presente fecha, no se
han descubierto nuevos contagiados fuera del continente africano. Por lo
anterior, es importante tomar medidas de Cultura Preventiva en Medicina en esta
región, ya que no solo se recibe la inmigración (se aclara que no se trata de
hacerles pasar ratos xenófobos), sino que también se comparten características
de clima y salubridad (el desaseo y la corrupción).
Eso sí, se debe aclarar que en Colombia
hay un Desgobierno de la Etnia Cósmica con un Presidente de Papel y otro de
Facto, que se mantienen en Agenda Privada y participando indebidamente en la
contienda electoral que se vive, juntando al Ministrico de Salud (un Viejo
Cascarrabias y también de Agenda Privada, que se ha encargado (con la ayuda de
su Polémica Antecesora), de arruinar el Sistema de Salud Nacional, considerado
en otras épocas como uno de los mejores del mundo). Dicen que llevarán la Salud
Estatal a las regiones más apartadas del país, pero hasta la fecha y faltando
menos de dos meses para el final de este mandato, no han hecho absolutamente
nada. De pronto, este Desgobierno se puede considerar un Ébola político para
el país, ya que lo está destruyendo bajo la mirada cínica de sus principales
líderes. Encima de todo esto, los candidatos que van a la segunda vuelta de
elecciones presidenciales parecen indiferentes al tema: el oficialista quiere
continuar con esta malévola reforma a la salud de su Mesías, y el de la
supuesta oposición no dice ni mu ya que cree que con sus nacionalidades gringa
e italiana, puede quedar inmunes. En la inmunda.