Como si los
retrocesos en Colombia no fuesen suficiente, ahora se pone en público un
problema de hace muchos años, y no solo se dice por las Pruebas Pisa, también
por el abandono estatal del Sector Educativo, y por las triquiñuelas
politiqueras (a los corruptos les conviene un pueblo ignorante). Y lo peor,
quienes deberían ser Líderes en el Sector Educativo, no se han caracterizado
por ser concretos y propositivos a la hora de trabajar por la Educación (siguen
en sus lemas “quien paga por llegar, llega para pagar”), pero se espera
que algún día llegue alguien a liderar un Proyecto Educativo de Verdad, que
saque a Colombia del retraso y de la ignorancia que contribuyen a la
intolerancia y la violencia. No puede ser que aún la analfabetización siga
rondando por todos los rincones de Macondo sin que nadie le ponga coto al
asunto; mientras tanto, la educación privada seguirá siendo mejor (aunque de
dudosa calidad) sobre la educación pública, que lamentablemente se ha
convertido en el foco de la politiquería extrema y que contribuye al bullying y
la deserción escolar. Ah, se debe estar preparado para la incidencia que
pueda tener la reducción de la natalidad, y más aún, cuando el Estado no ofrece
las suficientes garantías, y encima, llegan fuerzas ultrarreligiosas dispuestas
a hacer lo que se les venga en gana, incluso haciendo falsos positivos con los
logros para las minorías.
Todo esto comienza
con un Ministerio de Educación Nacional y unas Secretarías de Educación
locales, que no se preocupan por los planteles educativos y la población educada
en la misma, tan solo creen que con ladrillo y cemento se están haciendo
progresos reales, mientras que no le ponen cuidado a la calidad de la población
docente, ni la actualización del pensum académico; ni hablar del personal que
lidera la importante cartera nacional; se pasa de un bodeguero intolerante como
Daniel Rojas Medellín a dos señoras de estrato mil y caracterizadas por su
sectarismo religioso y de intolerancia: Viviane Morales Hoyos e Ilva Myriam
Hoyos Salazar (se aclara que los Hoyos son de diferente ascendencia, una es
cristiana y la otra es católica). Mientras esto siga, los resultados de las
pruebas Pisa seguirán siendo vergonzosos, habrán golpes de pecho, pero a la
hora de aplicar soluciones, no aparecerá nadie, ya que a la politiquería no le
conviene un pueblo que se instruye en todos los temas, incluso, a la hora de
tomar decisiones electorales (el populismo seguirá haciendo de las suyas y
tratará de ahogar al Voto Inteligente).
Como si no fuese
suficiente, las agrupaciones sindicales en la materia tampoco contribuyen con
soluciones reales. Por un lado, ese tal Fecode (mayor sindicato de educadores
en Colombia); se ha convertido en un reducto politiquero con sonados intereses
en la politiquería (petrismo), tratan de presionar a los padres de familia y
alumnos (as) a que vayan a sus marchas (con o sin razón), presionan para que
favorezcan en las elecciones a sus candidatos preferidos, pero jamás se les
escucha hablar de soluciones para contrarrestar la “Mala Educación”. Pero los
agremiaciones sindicales locales no se quedan atrás en su inoperancia, ya que
no permiten que los docentes sean evaluados como se exige en una educación con
calidad (la predican, pero no la aplican), también tienen sus intereses
politiqueros (así sean similares o no a los de Fecode). Como se ve el
panorama, es difícil que el Derecho a la Educación como está consagrado en la
Constitución Nacional de 1991 y en los Convenios Internacionales firmados por
Colombia a lo largo de su historia, se hagan cumplir. Ejemplo; un antiguo
Presidente de Fecode, estuvo muy activo en el Estallido Social de 2021, porque
el año siguiente tenía que llegar a la presidencia su candidato preferido, tal
como ocurrió.
Pero también es un
problema de la región, en las pruebas Pisa también se reflejó la debacle en
toda América Latina, debida principalmente, a los gobiernos (desgobiernos)
de extremas (izquierda y derecha) que solo les interesa adoctrinar a sus
alumnados en sus intereses politiqueros, y el adoctrinamiento
(incluso, con problemas judiciales) para que en el futuro quieran
imponer su ideología a las buenas o a las malas. No es cuestión de aprenderse
de memorias fragmentos de historia, sitios de geografía, operaciones
aritméticas y/o la tabla periódica, se requiere convencer al infante de que
busque toda la información posible para tomar las mejores decisiones para su
vida y la del país; que busque estudiar permanentemente (sin necesidad de estar
en un establecimiento educativo), que se capacite en todo lo posible, que sea
parte de la solución a los problemas del país, que no se resigne a un futuro
mediocre e igual de triste al pasado y al presente. Para finalizar, se deja la
siguiente frase expresada por la ExSecretaria de Educación de Bogotá, Edna
Bonilla (El País – España): “Un país que no logra fortalecer los
aprendizajes de sus niños, niñas y jóvenes tendrá más dificultades para formar
el talento que necesita, aumentar su productividad, innovar, generar empleos de
calidad y cerrar brechas. PISA nos está mostrando una señal que sería
irresponsable ignorar”.