miércoles, 15 de julio de 2026

EN VENEZUELA

 

No solo al país vecino lo ha afectado el desgobierno del Socialismo Siglo XXI que lo ha llevado a la ruina total, algo paradójico en un lugar que tiene las mayores reservas de hidrocarburos del mundo, también unas tierras aptas para la agricultura y la ganadería. También los grandes terremotos han dejado huella, pero el último (24 de junio de 2026), dejó la mayor tristeza entre sus habitantes, por cuanto no hubo respuesta acertada (antes, durante y después del par de sismos de 7.2 y 7.5 grados en la escala Ritcher), y poniendo sobre el tapete una pregunta: un país con alta actividad sísmica como Venezuela, ¿no tenía Plan de Contingencia frente a estos temas, muy ligados a la geología, a su vez, con alta relación con la actividad petrolera? Durante la segunda mitad del siglo pasado, era muy común oír a los políticos e industriales del país limítrofe, ufanarse (con soberbia y prepotencia) de todo el petróleo que tenían, que el mundo estaba a sus pies, generaban grandes escándalos en todas las excursiones que hacían a lo largo y ancho del planeta, pero como que se olvidaron de un detalle; prepararse ante eventuales épocas de crisis como la de ahora (que no se acaba con la “extradición” de Nicolás Maduro y su “Comandante Cilia” a EEUU).

 

En 1812, un terremoto destruyó a Caracas, y mientras la gente se reponía y se disponía a rescatar a quienes estuviesen bajo los escombros, un realista le  hizo unos comentarios al joven Simón Bolivar sobre los gritos de independencia que ya se sentían a lo largo del continente americano, y el Libertados salió con esta frase: “SI LA NATURALEZA SE OPONE, LUCHAREMOS CONTRA ELLA Y HAREMOS QUE NOS OBEDEZCA”. Pues si estuviera vivo hoy, Don Simón estaría indignado (al igual que los habitantes de La Guaira y Caracas, principalmente), puesto que ni siquiera las edificaciones cumplían con los mínimos requisitos de sismorresistencia. Ni hablar de la pobre respuesta que ha puesto sobre la mesa el Gobierno (sometido a los caprichos de Donald Trump) de los hermanos Rodríguez (Delcy Eloina y Jorge), cuyos miembros casi no han dado la cara, ni siquiera Maduro y Cilia han enviado mensajes de consuelo para el pueblo bravo de Chavez (según ellos); si acaso se reúnen con los enviados de Trumpilio para firmar convenios sobre la “reconstrucción” de la zona afectada en teoría, pero que para llevarla a la práctica pasará mucho tiempo y mucha polarización, ni la ayuda de los países de la región han logrado calmar esta angustia.

 

El aislamiento aún domina el panorama en el país de “El Puma” y “Carlos Donoso”, el Aeropuerto Internacional “Simón Bolivar” que sirve a Caracas y se encuentra ubicado en el sector de Maiquetía (La Guaira), aún no está del todo preparado para volver a recibir aviones comerciales, como lo sugiere el siguiente párrafo de un informe especial del diario “Clarín” (Argentina): El epicentro de la destrucción causada por los dos sismos del 24 de junio se encuentra en el estado costero de La Guaira, donde está ubicado el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía. Dos de sus tres pistas ya fueron despejadas para vuelos de ayuda y rescate, pero expertos estiman que las operaciones comerciales probablemente no se reanuden durante varios meses”. Se pensaba que con la bonanza petrolera de los sesentas y setentas, el país lo tendría todo para sobrevivir cualquier tragedia, pero en la realidad quedó demostrado lo contrario, pero ya existía un antecedente; en 1999 se produjeron unas avalanchas (por lluvias torrenciales) en la misma zona y el Estado Vargas, que dejaron más de 10 mil muertos, según datos oficiales; cuando apenas Hugo Rafael, el de la boina, apenas estrenaba su ego en Miraflores.

 

Ya la cifra de muertos se aproxima a las cuatro mil, diez y siete mil heridos y un número aún no calculado de desaparecidos (según ONG´s, podrían llegar a las cincuenta mil personas). Por supuesto se debe colaborar con el país vecino, en Colombia se han puesto varias campañas en marcha, para recolectar no solo fondos económicos, también dotación que se necesita en estos tiempos de contingencia. Pero ya se han presentado problemas por todas las trabas que ponen los sucesores de Chávez y Maduro para el envío de cuerpos de bombero y la posible construcción de viviendas que resistan estos cataclismos (pero como a la clase politiquera, tanto chavista como opositora, de vez en cuando les dan arrebatos de anticolombianismo, ¿cierto Diosdado Cabello?), así que habrá que tener un poco de paciencia. Eso sí, sonó muy despectivo los comentarios de seguridad fronteriza que hizo en días pasados, el Presidente Entrante (Abelardo de la Espriella, más conocido como Abelardín), en un afán (al igual que su antecesor) de mojar pantalla y primeras planas de los medios de comunicación. Ojalá se aclare pronto y de manera positiva, los pasos que se tengan que dar en Venezuela para superar esta calamidad.

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