Los Sistemas de
Transporte Masivo en las principales ciudades colombianas, se han convertido en
el principal método de desplazamiento para millones de usuarios, que en su
mayoría van desde sus residencias hasta los centros educativos y laborales, y
viceversa. Es una de las mejores estrategias para combatir la piratería en el
transporte y la nefasta guerra del centavo, y le ha tocado en cierta forma
sobrevivir contra los saboteos de los grupos armados ilegales y el afán
populista de ciertas pestes politiqueras que andan diciendo que luchan por el
pueblo y por el medio ambiente, pero que en realidad buscan beneficiarse de la
corrupción, tanto de izquierda como de derecha. Pero la desconexión del
Desgobierno de la Etnia Cósmica con las Administraciones Locales, así como la
poca inactividad hasta ahora del Gobierno (o Desgobierno) de la Patria Milagro,
tiene a la mayoría de estos sistemas en serios problemas económicos y técnicos,
es más, ya no se presentan por ahí contratistas polémicos (Clan Torres, Clan
Bautista, Collins, Solarte, entre otros), y más cuando quedó demostrado el
interés terrorífico de ciertos politiqueros populistas en sabotearlos con los
peores métodos (invasión, destrucción de la indumentaria y agresión a personal
laboral) gracias a sus milicias que pululan por ahí como insectos en la casa,
que ya han sobrevivido a los insecticidas.
Un ejemplo claro es
el Metrolínea que sirve al Área Metropolitana de Bucaramanga, la cual incluye
la Ciudad Bonita, así como los municipios de Piedecuesta, Floridablanca y Girón
(Santander), sirviendo a una población de dos millones de personas
aproximadamente. ¿Qué ha pasado? En el siguiente párrafo de Caracol Radio, se
puede resumir lo que ocurre: “La
directora Alix Rojas Borja (Sistema de Transporte Metropolitano, que maneja
Metrolínea), hizo un llamado a la ciudadanía para que utilice el transporte
público formal. “Estos sistemas funcionan si incentivamos la demanda.
Necesitamos que los ciudadanos recuperen la confianza”, afirmó, al tiempo
que destacó beneficios como mayor seguridad vial, reducción de costos
frente al transporte informal y un impacto positivo en la calidad de
vida”. Metrolínea llegó
como la solución para los problemas de transporte en dicha Área Metropolitana,
pero la poca sincronización entre las administraciones locales y salientes
(incluyendo las departamentales y nacionales), así como una inadecuada
planeación del mismo, junto con ciertas añadiduras (en su mayoría negativas) de
contratistas que no hicieron su trabajo como debería ser, hicieron que el
Metrolínea se encuentre hoy en día en un estado agónico, próximo a espirar para
que los mototaxistas y buseteros ilegales empiecen a hacer de las suyas, una
vergüenza para la zona de la hormiga culona.
Ni siquiera la clase política regional
se ha tomado un tiempo para reflexionar sobre este tema, ni siquiera en tiempos
de campaña electoral, ya que no se oyó a ningún (a) candidato (a) hablar sobre
Metrolínea y expresar sus propuestas para solucionar este problema; ni
siquiera el Tigre (Abelardo el Divo) ha dicho algo, ni siquiera su
Mintransporte (Elsa Noguera) y mucho menos MinVivienda (Jaime Andrés Beltrán,
ExAlcalde de Bucaramanga y experto en paseos a la playa cuando hay
catástrofes), han dicho algo; como van las cosas, el sistema pasaría a la otra
vida y el Área Metropolitana se quedaría viendo un chispero. Como dirían en
Oro Noticias: “Sin embargo, mientras avanzan los anuncios y las promesas de
transformación, los usuarios continúan enfrentando dificultades. Algunas
estaciones presentan deterioro y problemas de seguridad, además de registrar
presencia de habitantes de calle y consumidores de sustancias psicoactivas. A
esto se suma una flota reducida y una cobertura que, según lo señalado,
continúa limitada principalmente a Bucaramanga, situación que mantiene la
incertidumbre sobre el futuro del sistema”. Pero este tipo de situaciones
no son exclusivas de Metrolínea, también de los demás sistemas de transporte
masivo en el país, por cuanto el Desgobierno nacional anterior le hizo la
guerra a las administraciones locales, y estas no se preocuparon lo suficiente.
Lo único novedoso fue una sanción que
recibieron los Administradores Locales de Floridablanca en días pasados (en
primera instancia), tal como lo dice el informativo Metropolitano: “En un
fallo de desacato, el Juzgado Once Administrativo Oral del Circuito de
Bucaramanga decidió sancionar de manera directa a los responsables
institucionales de velar por la seguridad del portal PQP (Papi Quiero
Piña), totalmente abandonado. La medida afecta al mandatario de
Floridablanca, José Fernando Sánchez Carvajal; al gerente y
representante legal de Metrolínea S.A., Emiro José Castro Meza; y
al subcomandante de la Estación de Policía municipal, Andrés Ernesto
Puentes Parra”. Si esto es para una sola estación de Metrolínea sin
acabar ni poner en funcionamiento, sería factible imaginarse lo que se vendría
por todos los problemas y la agonía de Metrolínea. Incluso, el finado Rodolfo
Hernández tendría que rendir cuentas desde el más allá, y el playero Jaime
Andrés Beltrán, porque es INACEPTABLE que la quinta zona metropolitana más
grande del país, esté a punto de quedarse sin un sistema decente de transporte
por el caos, la desorganización, la desidia y la politiquería.
No hay comentarios:
Publicar un comentario