martes, 13 de julio de 2021

EL POT DE CLAUDIA

 

El Plan de Ordenamiento Territorial, más conocido como el POT, ha sido una de las tareas que se han quedado pendientes de varias administraciones distritales, no solo por la no adecuada preparación, también por la cantidad de intereses creados ahí, no solo desde el punto de vista político, también económico y social, en una urbe de ocho millones de habitantes. Y si no se hace un debate serio y responsable, de cara a la comunidad, no habrá un buen POT para Bogotá DC, que seguirá padeciendo las consecuencias de una mala planeación. El POT vigente tiene veinte años de existencia, sin que hasta la fecha haya podido ser modificado o haber sido reemplazado por otro que esté más concordante con las circunstancias actuales; eso sí, toca anotar que primero toca ser concertado con las localidades actuales, en un proceso largo, con muchos ires y venires, luego pasarlo al concejo donde tratarán de meterle micos a la lata, así como piedras en el camino y vendría la promulgación de la Alcaldía Mayor, y su posterior examen ante los tribunales correspondientes para su aplicación. Ahora la Bogotá Cuidadora de Claudia López, presentó un nuevo documento para el Plan de Ordenamiento Territorial (POT), que tendrá un camino culebrero, pero que entre los detalles que se conocen, trae las siguientes cosas.

 

“Este POT crea por primera vez un tipo de suelo que se llama servicios metropolitanos, con el propósito de que la industria pesada y la de los servicios del Siglo XXI no tengan que competir por el suelo”. Puede ser un aspecto positivo, si se tiene en cuenta que, en varios barrios de la ciudad, los problemas de planeación, como en ciertos barrios donde las casas grandes e históricas, son demolidas o adecuadas para industria, sin tener en cuenta las condiciones de hábitat de la zona; con esto, se podría solucionar en buena parte, este nefasto problema. De pronto la gran inquietud en este caso sería los tributos que pagan los inmuebles que ya pasaron a ser de uso comercial, así como se incentivaría la presencia de la industria en zonas rurales, sin que se afecte el Medio Ambiente ni el Desarrollo Sostenible. Lo que, si se debe ir evitando y erradicando, poco a poco, es la mezcla entre viviendas e industrias, que provocan problemas de salud entre los habitantes, así como de ruido y desvalorización de las casas.

 

“El POT de Bogotá territorializa el cuidado, consolidando una red distrital de equipamientos, que reducen desigualdades históricas, especialmente para las mujeres, quienes se han dedicado a las labores del cuidado”. Positivo que se realce la necesidad de mejorarle las oportunidades a las mujeres en el acceso a empleo y beneficios sociales en el distrito, especialmente en las madres cabeza de familia. Y aún más cuando se trata de mujeres que están dedicadas al cuidado de menores de edad, población mayor y con discapacidad, que generalmente no tienen remuneración ni seguridad social. Pero se debe recordar que, en estos tiempos, también hay hombres y demás población, dedicada a este noble y leal oficio, a quienes también se podría aplicar. Eso sí, se necesita un plan de seguimiento para que no queden en vano las promesas hechas en el POT en esta materia, por cuanto aún el oficio de cuidador se considera en ciertos sectores de la sociedad, como algo no reconocible ni respetable ni con derechos a retribuciones sociales. Que bueno sería aclarar si existen programas de capacitación y actualización en el tema, con el fin de que este oficio se considere como una gran alternativa laboral, no solo en el Distrito Capital, sino en toda Colombia, ¿no creen?

 

“La protección de la Estructura Ecológica Principal se convierte en innegociable. En coherencia, el POT ordena la ciudad alrededor de esta estructura vital. Su mandato es protegerla, renaturalizarla, reconectarla y consolidarla”. Una ciudad como Bogotá DC, necesita no solo la creación de nuevos espacios ambientales, también el mantenimiento y la reparación de los que actualmente existen. Los niveles de contaminación ambiental crecen de forma preocupante cada día, y si no se cuida la fauna y flora presente como debe ser, en pocos años, la Atenas Suramericana pasará a ser una ciudad invivible, donde sus olores se asemejarán a los de Doña Juana y Mondoñedo. Se necesita ser estrictos a la hora de exigirle a las grandes industrias, mejorar sus Planes de Manejo Ambiental, principalmente en lo relacionado a la emisión de gases y partículas, por cuanto la ciudad ya no resiste más. Se verán muchos intereses económicos e industriales tratando de poner arandelas en el asunto (tienen derecho a defender su fuente de trabajo), pero el Distrito deberá ser enérgico a la hora de implantar estos planes para cumplir los objetivos de desarrollo sostenible, sino que la Bogotá Cuidadora sea amable con el Medio ambiente y el Desarrollo Sostenible.

martes, 6 de julio de 2021

EL FRACASO

 

Hace cincuenta años, cuando ya era latente el fracaso de EEUU en Vietnam, así como ciertos hechos de corrupción gubernamental se hacían evidentes y no existían otras cortinas de humo para poner, el presidente Richard Nixon declaro “La Guerra contra las Drogas” con la siguiente frase (Milenio – Informativo Mexicano): “El enemigo público ‘Número Uno’ de Estados Unidos es el abuso de drogas. Con el fin de enfrentar y derrotar a este enemigo es necesario emprender una nueva ofensiva total. Le he pedido al Congreso que proporcione la autoridad legislativa y los fondos para impulsar este tipo de ofensiva. Esta será una ofensiva mundial que se ocupará de los problemas de las fuentes de suministro”. ¿Qué ha pasado desde entonces? No solo esta guerra se encuentra perdida, sino que han aumentado las cantidades de narcóticos (cada vez más refinados), sino que este “negocio” se ha convertido en el fortín de muchos politiqueros corruptos, así como la única fuente de sustento para campesinos, poblaciones étnicas y afros, a lo largo y ancho de todo el mundo. El consumo sigue aumentando vertiginosamente, pues este asunto no es tratado como un problema de salud pública, sino como un tema judicial, haciendo un peor efecto sobre la sociedad existente.

 

Más gente ha muerto por abuso (sobredosis) con medicamentos legales que, con drogas ilegales, los narcotraficantes se las han ingeniado para lograr hacer sus trabajitos y el hecho de estar en la clandestinidad, hace que este negocito no pague tributaciones en los países correspondientes y enganchando más gente que busca una oportunidad de empleo bajo el desespero económico y social; mientras tanto, los países consumidores como el mismo EEUU, ¿qué han hecho? Nada. Así se vean a muchos capos capturados y extraditados, el narcotráfico sigue campante, por cuanto han llegado otros delincuentes a reemplazarlos, incluso, con la fabricación de drogas sintéticas (que será el futuro negocio ilegal), mientras que los gobiernos regionales como el de Colombia, siguen creyendo pendejamente, que la represión y la violencia son el mejor método para erradicarlos, provocando el efecto contrario. Basta con mirar que ni la marihuana, ni la hoja de coca, ni la amapola como plantas son el problema en sí, ni que erradicarlas solucionará este problema (ya están ahí las drogas sintéticas), sino se hace una inversión social en las regiones donde se cultiva y se empieza a planear en una legalización de dichos cultivos para que paguen los correspondientes tributos para estas zonas, a ver si logran salir adelante.

 

Otro problema es el decomiso y abandono de las propiedades de los grandes capos de la droga, las cuales, por vericuetos y leguleyadas, son dejadas al peor abandono en varios años, muchas veces convirtiéndose en lugares para el consumo de estupefacientes, así como los dineros de lavado de activos que se confiscan, misteriosamente aparecen en los bolsillos de la corrupción para hacer de las suyas. Ni hablar de la cantidad de muertes que ha habido en esta absurda guerra, no solo de ilegales, sino también miembros de las FFAA y la policía, dirigentes políticos, comunidades enteras, entre otros. Fue muy ingenuo pensar que cuando Pablo Escobar fue dado de baja en 1993 en Medellín, el narcotráfico en Colombia tendría un golpe del que no se podría recuperar; vinieron los Rodríguez Orejuela, los pequeños y medianos capos, las guerrillas y los paras para lucrarse de este negocio, con la complicidad de un Aparato Estatal que no sabe dónde está ubicado, así como de una dirigencia mundial que tiene la actitud del avestruz frente a este problema. Colombia siempre ha permanecido sola en esta guerra, frente al desprecio y la burla de los demás países.

 

En cuanto al Medio Ambiente y al Desarrollo Sostenible, sin lugar a duda, se pueden considerar entre las principales víctimas del Narcotráfico y su miope visión de que se enfrenta con represión. Miles de hectáreas de Reservas Ambientales han sido destruidas (varias con efectos irreversibles) para los “cultivos ilícitos”, frente a lo cual, los mediocres gobiernos solo han echado paraquat y glifosato (reemplazante del primero en la década de los ochenta) cuyos efectos nocivos sobre las comunidades, fauna y flora; han sido verificados, pero que los mediocres dirigentes políticos han ignorado y/o despreciado, para no perder su visa americana. Pero no solo es un problema del hemisferio occidental, en China por más cadenas perpetuas y penas de muerte que se han impuesto, el problema de las drogas sigue latente, o en Rusia, donde han aparecido unos extraños hombres de negocios de la noche a la mañana; incluso, en Europa, las drogas sintéticas le están ganando el pulso a la maracachafa, la blanca y la heroína. Esta guerra está más perdida y la única forma (tarde o temprano se verá) de enfrentarla será la legalización para dominarla y hacer que repare los daños causados a la sociedad.

lunes, 28 de junio de 2021

FRACKING Y CONGRESO

 

Cuando se tocan temas que pueden afectar al Medio Ambiente y al Desarrollo Sostenible, como el fracking en la presente columna, se ven muchos intereses creados en sus trámites, como en el congreso colombiano, donde un proyecto legislativo que lo prohibiría fue hundido sin mayores debates ni interés de los no tan honorables padrastros y madrastras, perdón, padres y madres de la patria. Los intereses se pueden observar en el campo petrolero que se encuentra conformado por empresas poderosas con mucho dinero y lobby, incluso, que podrían colaborar en ciertas campañas políticas para mantener sus intereses particulares a salvo, así tengan que pasar por encima del bienestar comunitario. Y más cuando en un gobierno (si se le puede llamar así) como el de la falsa economía naranja, quieren imponer los criterios económicos y políticos sobre los ambientales y sociales, en momentos en que su debilidad es tan notoria, que daría la impresión que con cualquier ventarrón se podría venir abajo, y lo peor, sin mayores expectativas de cambio en las elecciones del año entrante, donde aún no se saben las mayores propuestas de las posibles candidaturas, desde donde se han dedicado a atizar la hoguera de la polarización a través de las redes sociales.

 

El pasado miércoles 16 de junio en la Comisión Quinta de la Cámara de Representantes, fue hundido el proyecto de acto legislativo que pretendía prohibir este método de fracturación hidráulica para la producción de hidrocarburos en territorio colombiano. A continuación se da el listado de los representantes a la cámara (Fuente – El Tiempo) que negaron esta iniciativa ambiental y sostenible: Edwin Ballesteros (Santander), Héctor Ortiz (Boyacá), Juan Espinal (Antioquia) y Cesar Eugenio Martínez (Antioquia) por el Centro Democrático; Karen Cure (Bolívar), Oscar Camilo Arango (Vichada) y Ciro Fernández (Santander) por Cambio Radical; José Edilberto Caicedo (Cundinamarca), Alonso del Río (Bolívar) y Teresa Henríquez (Nariño) por el Partido de la U; Nicolás Albeiro Echeverry (Antioquia), Félix Chica (Caldas) por el Partido Conservador, Flora Perdomo (Huila) y Luciano Grisales (Quindío) por el Partido Liberal; y Franklin Lozano (Magdalena) por Opción Ciudadana”. Si se observa bien este listado, se puede deducir que son personajes muy cercanos al gobierno (desgobierno) de Iván Duque, no solo a nivel ideológico, sino también a nivel burocrático, ya que la mermelada que se ha repartido en este cuatrienio de Álvaro Uribe en Cuerpo Ajeno haría sonrojar hasta Daniel Ortega y Jair Bolsonaro.

 

Quienes defendieron al Medio Ambiente y al Desarrollo Sostenible, fueron los siguientes cuatro legisladores (El Tiempo): “Cesar Pachón (Boyacá – MAIS), Cesar Ortiz Zorro (Casanare – Verde), Crisanto Pizo (Cauca – Liberal) y Ángel María Gaitán (Tolima – Liberal)”. A excepción de Pizo, los demás representantes a la cámara provienen de departamentos donde se realiza la actividad petrolera, recordando que los hidrocarburos son los principales productos de exportación, así como más del 60% de los ingresos por este concepto. Las voces de rechazo a semejante decisión legislativa no se han hecho esperar como la de la Alianza Verde (El Tiempo): “es vergonzoso que en medio de la crisis climática que vivimos y contra toda la evidencia científica que demuestra los riesgos e impactos del fracking, el Congreso le dé la espalda al país en este debate tan importante para las presentes y futuras generaciones y hunda estas iniciativas con la excusa de aplazarlo para escuchar al gobierno, cuando se realizaron audiencias y reuniones en las que participaron ministros y directores de entidades“. Y no solo pasó con la prohibición del fracking esta manoseada, también la hubo con la ratificación del Acuerdo de Escazú, en bien de la flora y fauna, así como la protección de sus líderes y liderezas, el principal objetivo; luego se puede asumir que al ejecutivo le vale un carajo estos temas.

 

¿Porque es inconveniente el Fracking para el Medio Ambiente y el Desarrollo Sostenible? Como se afirma en el blog “Colombia Libre de Fracking”: El fracking conlleva un alto riesgo de afectación al agua, que es de vital importancia para la vida y la supervivencia. De acuerdo con la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA, por sus siglas en inglés), esta técnica podría generar la contaminación de cuerpos de agua potable, tanto subterráneos como superficiales”. Es un deber recordar que todos los procesos relacionados con la Industria de Hidrocarburos no solo requiere de infraestructura de gran tamaño, lo que implica la tala de varias hectáreas de bosque para su desarrollo, también necesita de ciertos químicos para que dichos procesos tengan más rendimiento, lo que implica necesariamente contaminación ambiental, que se puede agravar a medida de que no haya Responsabilidad Profesional entre quienes la desarrollan, y prefieran pasarse por la faja los lineamientos ambientales y sostenibles requeridos para su desarrollo en equilibrio con el entorno natural y social presente. El autor de la presente columna ha escrito varias columnas sobre este tema, mostrando su total desaprobación con algo que aún no se ha debatido con altura en este país y que podría resultar peligroso, con daños irreversibles.

martes, 22 de junio de 2021

BOGOTÁ 40 AÑOS

 

Hoy no se hablará en la presente columna sobre un tema específico de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, ni se alabará ni se criticará a nadie, tan solo se compartirá la experiencia personal de llevar viviendo 40 años en esta Jungla de Cemento llamada Bogotá Distrito Capital. El autor de la presente columna lo hace como un modo de reflexión sobre el destino de los (las) colombianos (as), que, por diversos motivos, en su mayoría por factores relacionados con el conflicto, han emigrado a las grandes urbes, buscando nuevas y mejores oportunidades. Cuando se habla de que en la Capital de Colombia o Atenas Suramericana existen todos los medios para salir adelante y ser mejor persona, independiente de que sean ciertos o no, se está refiriendo a un precedente histórico no solo en Colombia, sino en la mayoría de los países del mundo, ya que en estas metrópolis están los mejores centros educativos y de formación, así como la mayoría de oportunidades de desarrollo laboral. Y por lo anterior, es justo agradecer con Bogotá por todas las cosas positivas que ha brindado, así como trabajar en sus aspectos negativos que la hacen ver como ese monstruo de diez cabezas que aún espanta a la gente.

 

En 1981, cuando se residía en la ciudad de Armenia (Quindío), al padre del autor de la presente columna, se le presentó una nueva y mejor oportunidad profesional (Medicina) en la capital colombiana, y el 25 de junio de ese mismo año se realizó el traslado de toda la familia con todos los enseres. En ese entonces, en Colombia aún reinaba el Estatuto de Seguridad del Presidente en ese entonces, Julio Cesar Turbay Ayala (el Señor de los Corbatines), aunque en teoría, porque quien mandaba realmente era el Ministro de Defensa correspondiente, General Luis Carlos Camacho Leyva (era un régimen similar al de los países del Cono Sur, que se encontraban ahogados en la nefasta Operación Cóndor); aún estaba vigente la conservadora Constitución de 1886, la cual obligaba a todos los habitantes de este Macondo a rezar el rosario todos los días, e ir a misa todos los domingos. En la política, apenas se estaba asomando el Nuevo Liberalismo con Luis Carlos Galán, Iván Marulanda y otros líderes políticos jóvenes en esa época, como una respuesta a los amaños en la Convención Liberal que se realizó ese año para elegir al ExPresidente Alfonso López Michelsen como su candidato a elecciones en 1982, mientras que Belisario Betancur emergía como la opción de los godos. Ah, ya estaban por ahí Pablo Escobar y los Rodríguez Orejuela merodeando en el capitolio, mientras que en la Aerocivil vivía una dictadura del Número 82.

 

En el mundo, empezaban el show ultraconservador de Ronald Reagan en EEUU, aún existía la Unión Soviética bajo la mano dura de Leonid Breznhev, Margaret Thatcher trataba a las patadas a los sindicatos mineros que abogaban por mejoras laborales; Lech Walesa hacía movilizar a Polonia en contra de la dictadura comunista en ese entonces, incluso, fue encarcelado y la URSS quiso invadirlos. En América, como se dijo antes, aún existía la nefasta Operación Cóndor con Pinochet en Chile, Stroessner en Paraguay, y demás dictaduras en Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay; Venezuela aún vivía del petróleo que exportaba a todo el mundo; y en la farándula, se impuso el Matrimonio del Príncipe Carlos con Diana Spencer, un cuento de hadas que se derrumbó años más tarde. En cuanto a Colombia, aún se creía que tenía solo 22 millones de habitantes (según el censo hecho en 1973), políticamente se hallaba dividida en el Distrito Especial (Bogotá), Departamentos, Intendencias y Comisarías (Amazonía, Orinoquía y el Archipiélago de San Andrés).

 

Regresando a Bogotá que en la época era Distrito Capital, ya se hablaba del metro que aparentemente iba a construir el Alcalde en ese entonces, Hernando Durán Dussán; el panorama lo dominaban los buses anaranjados y verdes (Transporte Sin Subsidio), que mantenían llenos todo el día; existían los famosos buses eléctricos que se habían traído de la URSS, los trolebuses que iban conectados mediante tirantas a cables eléctricos con las consecuencias para el tráfico cuando se iba la energía eléctrica (y eso que en dicho año hubo racionamiento del servicio, no tan severo como el de 1992). La séptima no tenía senderos peatonales, y ya se vivía el “un solo sentido hacia el norte” desde las seis de la tarde. Al estadio El Campín le metían mas de sesenta mil personas en los partidos importantes y el edificio más alto de la urbe (y del país) era la Torre Colpatria, puesta en servicio tres años antes. Era común ver basuras en la calle, y también ya se hablaba del problema de niños abandonados en la misma (a quienes absurdamente se les decía gamines); la contaminación auditiva, visual y ambiental ya reinaba en el centro de la misma, y la corrupción política, ya reinaba en ese entonces. Así y todo, Bogotá le dio al autor de la presente columna la oportunidad de desarrollar su adolescencia y adultez en la misma, donde la gran ventaja es el anonimato que te permite una vida social en paz.

martes, 15 de junio de 2021

MATONEO A CHIRIBIQUETE

 

El término “Matoneo” se refiere a la agresión permanente, a nivel físico, psicológico, social y ambiental que se ejerce contra cualquier ser humano, planta y/o animal, que puede traer consecuencias irreversibles, como la finalización abrupta de su ciclo de vida. Puede ser ejercido por un grupo de personas mediante el uso de palabras, golpes físicos, manipulación y el uso indebido de especies de flora y fauna, para un fin injustificado. No se había denunciado antes por cuanto la ignorancia de la sociedad que ha estado presente en el planeta, lo consideraba normal, bajo la premisa del dominio del fuerte y la sumisión del débil, que nadie podía opinar, que solo se debía obedecer; una tiranía bajo la fachada de una monarquía era visto como algo aceptable para una sociedad que no tenía mayores oportunidades de educación. Pero el caso de la presente columna no solo tiene que ver con un grupo determinado de seres humanos, animales y/o plantas en particular; sino con un grupo que reúne características de los tres anteriores, y que, si no se toman las medidas correspondientes, podría ocasionar consecuencias nefastas e irreparables para Colombia; el caso que se está mencionado es el del PNN Chiribiquete, una de las Maravillas Naturales más grandes del mundo.

 

¿Qué ocurre allá? Ni su declaración como Reserva Ambiental, ni la protección como Sujeto de Derechos, ha evitado que se intente deforestarlo para varios fines, tanto lícitos como ilícitos; narcotráfico, ganadería extensiva, invasiones, entre otros. Como lo afirmaría para Amazonía Socioambiental la Líder Ambiental y Coordinadora de Campaña de la Fundación Avaaz, Laura Rico: “Al rededor del parque Chiribiquete se está generando tala para incluir ganadería y agricultura extensiva, monocultivos, algunos de coca, y construcciones como carreteras. El punto es determinar en las áreas geolocalizadas que ofrecemos, quiénes son las personas o redes que están ahí violando la normativa ambiental”. Y es que desde la década pasada se ha querido imponer una teoría falsa de Desarrollo y Progreso en la Selva Amazónica Colombiana, bajo la premisa del todo vale, que el Medio Ambiente y el Desarrollo Sostenible no deben primar sobre lo económico y político, incluso, aliándose con métodos ilegales y del todo vale, ya que los departamentos que incluyen a la Maravilla Natural (Caquetá y Guaviare) se encuentran bajo regímenes políticos corruptos, al servicio de todo tipo de agentes (ilegales y legales) que quieren lucrarse ligeramente sin tener en cuenta la opinión de la comunidad circundante ni las nefastas consecuencias que traen los atentados antiambientales que han ocurrido.

 

El caso más grave sería la deforestación para grandes extensiones de pastizales para ganadería, por cuanto no se requieren inversiones grandes, tan solo es talar, cazar especies nativas e imponer ganado a la lata, así como estar aliados con litigantes inescrupulosos, quienes son capaces de culpar a la flora y fauna de la problemática, que se autoinmolan para llamar la atención y demás falacias para excusar algo inexcusable. Como lo resalta Santiago Valenzuela en su trabajo “Ganadería en la Selva Amazónica” para el Centro de Objetivos de Desarrollo Sostenible y la Universidad de los Andes: De acuerdo con los reportes más recientes de la Fundación para la Conservación y el Desarrollo Sostenible (FCDS), en los últimos cuatro años se ha presentado un aumento de ganado que ha incidido directamente en esta problemática. El aumento de bovinos ha sido constante en este territorio: en 2016 se registraron 1’078.084 bovinos; en 2017, un total de 1’244.526; en 2018 la cifra alcanzó 1’627.285 y en 2019 este número se elevó 2’021.829”. Fíjense que ya no se está hablando del narcotráfico (aunque no se puede minimizar su terrible impacto), si se está denunciando una práctica legal como la ganadería, que se hace desde hace más de un siglo en la región, incluso, que en la sociedad se ve como algo aceptable y un cómodo estilo de vida. Otro dato más; con estas deforestaciones también se han visto beneficiados los traficantes ilegales de fauna y flora nativas de la región.

 

Como lo afirma Tatiana Pardo en el Informativo Web “Mongabay Latam”, en un informe titulado “¿A dónde va a parar la Carne de Res, que causa deforestación en el Parque Chiribiquete?”: La Agencia de Investigación Ambiental (EIA, por sus siglas en inglés) documentó los vínculos entre la deforestación de ecosistemas protegidos en Colombia, la ganadería y las cadenas de suministro de carne que llegan a algunos supermercados de las grandes ciudades del país”. Ya se está hablando de que grandes cadenas de comercio de carnes en el mundo, se estarían beneficiando de esta práctica aparentemente legal por litigaciones absurdas, pero que para la sociedad deberían ser ilegales y sancionadas adecuadamente; pero sin mayores dolientes porque uno de los gamonales que reinan en el Gobierno (desgobierno) Duque, es un polémico dirigente ganadero con ideología de extrema derecha, y declarado enemigo del Medio Ambiente y el Desarrollo Sostenible.

martes, 8 de junio de 2021

PARO Y EDUCACIÓN

 

Se cumplen casi 40 días de Paro Nacional, en medio de marchas, reversazos del gobierno (desgobierno) nacional, la angustia de mandatarios locales y el oportunismo politiquero de ciertos extremistas de izquierda y derecha; pero nadie se ha puesto a pensar (ni siquiera el Comité de Paro) que la juventud es la principal marchante, clamando por mejores oportunidades educativas, laborales y sociales en un país que parece desmoronarse poco a poco. La respuesta frente a estas inquietudes ha sido lamentable, el comité los subestima, el gobierno les echa a la fuerza pública como perros de pelea y los politiqueros quieren presionarlos indebidamente. Por algo, si no se habrán dado cuenta, es que el paro dio con la caída de la absurda reforma tributaria (incluyendo la salida del nefasto Exministro de Hacienda Alberto Carrasquilla, fiel representante de la avaricia conservadora), así como la de salud (inoportuna en tiempos de pandemia), la salida de la Canciller (que en la diplomacia nunca existió), y los anuncios a la loca de Ivanchis (Presidente o Subpresidente, porque quien gobierna es el dueño del Ubérrimo) sobre gratuidad en la educación para los estratos más bajos, la desaparición de la Copa América de territorio colombiano; pero aún no han sido escuchadas y analizadas todas las necesidades de esta población.

 

Muchos expertos en la Academia han manifestado y con suficientes argumentos, que se debe oír a la juventud marchante, por cuanto serán los dirigentes de este país en unos veinte años aproximadamente, y que su trabajo dependerá de lo que se les deje hoy. Entre estas voces, se encuentran el Excomisionado de Paz, Sergio Jaramillo (DW):"Y la universidad puede ofrecer su aporte, empezando por la formación de capital humano. Se necesita una agenda reformista, enfatizando en la generación de oportunidades laborales, sobre todo para los jóvenes”. Así mismo, son importantes las opiniones dadas por los rectores de la Universidad Nacional (Dolly Montoya) y de los Antes (Alejandro Gaviria), dadas al mismo medio de comunicación; la primera dijo lo siguiente: "Es un acto de ciudadanía armonizar la academia con los problemas del país. Desde que inició el Paro Nacional, las universidades tenemos foros abiertos en donde los estudiantes debaten sobre propuestas para resolver - por ejemplo - el mayor problema al que se enfrentan los egresados de una carrera o doctorado: la empleabilidad”. Por su parte, Gaviria afirmó: "Y la universidad puede ofrecer su aporte, empezando por la formación de capital humano. Se necesita una agenda reformista, enfatizando en la generación de oportunidades laborales, sobre todo para los jóvenes”.

 

Si se dan cuenta, todo está relacionado con las oportunidades de educación que el Estado Colombiano ha brindado de mala gana a los jóvenes para que puedan salir adelante y ser el pilar del progreso que se necesita. Dicen que las universidades pueden ser el puente de comunicación entre las esferas gubernamentales y los marchantes (en su mayoría, en un rango de edad entre los 18 y 40 años); ahora, no solo se centrará en las universidades, también incluirá a las demás instituciones educativas. Porque mientras el Comité del Paro está conformado en su mayoría por Dirigentes Sindicales que llevan en sus puestos más de 40 años y obedecen a intereses políticos respetables, no han hecho suficientes méritos para representar a una nación insatisfecha y hastiada del hedor que ha dejado por ahí, la cacareada Economía Naranja. Pero si se debe anotar que el Comité Estudiantil que viene desde el Paro de 2018, debe estar más unido que nunca para que pueda ser oído y sus peticiones queden aseguradas en el documento de compromiso que se firmará, cuando se levante dicho paro, que como van las cosas, quien sabe cuándo ocurrirá.

 

Lo más triste de todo es la cantidad de hechos violentos y muertes causadas en este paro, por los enfrentamientos entre fuerza pública, grupos ilegales, vándalos, extranjeros infiltrados haciendo de las suyas (representando a sectores gubernamentales y opositores de sus respectivos países). Para la muestra, lo que ha ocurrido en Cali, donde incluso gente de estrato mil, ha sido armada a atacar las marchas, como si las armas se pudiesen portar de buenas a primeras; incluso, apoyados por ciertos agentes del orden, bien sea por motivos corruptos. ¿Qué ha deparado? En la muerte absurda y cruel de varios estudiantes, como Lucas Villa en Pereira, a quien le propinaron infamemente ocho tiros por andar en una marcha en el viaducto. ¿Qué han hecho las autoridades? Tan solo rascarse la barriga, ya que están representadas por amiguetes del gobierno (desgobierno) nacional (a quien a veces, por su mediocridad, provoca remover); basta con mirar la pasividad del Fiscal Barbosa y la Procuradora Cabello frente a estos actos de barbarie, como si le rindiesen pleitesía a Carnitas y Huesitos. Para finiquitar, dejaría esta frase de la Estudiante Universitaria de Cali, a France 24: "Ha habido tanto abuso policial, no hay recursos para la educación, ni por salud. Permaneceremos en huelga hasta que haya una respuesta positiva del Gobierno que no sean balas. Debido a que nos atacaron, prácticamente nos declararon la guerra".

martes, 1 de junio de 2021

QUIZÁS QUIZÁS QUIZÁS

 

En medio del Paro Nacional Indefinido que se ha llevado a cabo, pasó desapercibida una noticia grande y polémica con respecto al Acuerdo de Paz firmado entre el Estado Colombiano y la antigua guerrilla de las FARC, que aún el gobierno (desgobierno) de la Economía Naranja no cumple. En territorio venezolano, estado de Zulia, fronterizo con Colombia, en un extraño operativo que aún no se conocen más detalles, fue dado de baja el traidor Seuxis Pausias, más conocido como Jesús Santrich. Basta con recordar que dicho individuo fue uno de los más notables provocadores, perdón, negociadores en los diálogos que se cumplieron en La Habana (Cuba) entre 2013 y 2016, con unas actitudes de diva del cine, como, por ejemplo, cuando salió con su famosa frase: “quizás, quizás, quizás”. Luego llegó a Bogotá y supuestamente iba a ocupar una de las curules asignadas en la Cámara de Representantes, pero la aparición de Marlos Marín, sobrino de Iván Márquez, con unos narcosocios, hizo que lo recluyesen en la Cárcel Modelo de Bogotá, con una fiscalía comandada por el guerrerista Néstor Humberto Martínez, más conocido por el alias de Buchipluma (¿cierto Ingrid Betancourt?), en 2018, en cierta forma incidiendo en los resultados de las elecciones presidenciales.

 

Luego de presentarse argumentos a favor y en contra, tanto en la Jurisdicción Especial para la Paz y la Corte Suprema de Justicia, se le dio libertad condicional mientras los procesos judiciales seguían su trámite; trayendo como consecuencia la caída de Buchipluma, quien ya tenía en sus espaldas ciertas jorobas de Odebrecht y OLCSAL. Alias Santrich aparentemente, mostró arrepentimiento y prometió que visitaría las Zonas de Concentración de Antiguos Guerrillero se las FARC, para reforzar el cumplimiento del acuerdo. Pero un día, en un hotel del Departamento del Cesar, Chuchito se voló y no se volvió a saber nada de él, hasta que en agosto de 2019, salió en el video de la asquerosa Nueva Marquetalia, con fusil en el hombro y acompañado no solo del ególatra Iván Márquez, también de los sanguinarios Romaña y El Paisa (antiguo colaborador de Pablo Emilio Escobar Gaviria, como diría alias Popeye), donde se dijo que regresarían a las armas, que tenían más amiguetes para sus fines (gobierno cuestionado de Venezuela), y que los habían cajoneado. Supuestamente sería un duro golpe para el Acuerdo de Paz y que el regreso a la guerra con unas disidencias de las Farc unidas sería inminente, pero la cosa tomó un giro inesperado.

 

Gentil Duarte, quien maneja el narcotráfico en el Meta, Caquetá y Guaviare, no quería cederles espacio y les declaró la guerra a muerte, como una reyerta de criminales de poca monta. Durante el 2020 no hubo mayores novedades, pero el pasado 17 de mayo se dio la novedad de que el ciego ególatra había sido dado de baja. Las disidencias de las FARC confirmaron la novedad, como se lee en Infobae: “Sucedió en la Serranía del Perijá, zona binacional fronteriza, entre El Chalet y la vereda Los Laureles, dentro de territorio venezolano. Hasta ese lugar penetraron los comandos colombianos por orden directa del presidente Iván Duque”. El tipo ya está muerto, pero quedan muchos interrogantes; si el ejército colombiano supuestamente ingresó ilegalmente a Venezuela y lo dio de baja, ¿porqué el Ministro de Defensa de ese país, Vladimir Padrino, de reconocido anticolombianismo, salió en una rueda de prensa afirmando que no se permitiría la presencia de ilegales en su territorio? Además, es bien sabido que el gobierno (desgobierno) Duque no tiene la suficiente capacidad de planear una operación así, ni los cojones para llegar al otro lado de la frontera; luego, es mejor tomar esta hipótesis con pinzas.

 

El posible origen de esta situación se daría por la operación de los bandidos fieles a Gentil Duarte en los estados fronterizos como Zulia, Táchira y Apure, donde han dinamitado infraestructura, han extorsionado campesinos y han secuestrado miembros de las Fuerzas Armadas Bolivarianas, llegando hasta el punto de tener asustado al Régimen de Maduro, implorando por su liberación pacífica. Como dicen por ahí, los que alguna vez el Chavismo consideró como sus compadres ideológicos, ahora son sus principales verdugos. Es una situación extraña, ya que lo único que se conoce es que Marlos Marín se encuentra en una cárcel de Estados Unidos, con un silencio inentendible; Alex Saab (el colombiano más cercano al país vecino) está encanado en Cabo Verde a la espera de una posible extradición, y Maduro está abogando por un diálogo con la oposición (en cabeza de Leopoldo López y Juan Guaidó; para lo cual, un golpe de estos le podría servir de mucho). Entre tanto, el Acuerdo de Paz en Colombia sigue teniendo dificultades para su puesta en marcha, ya que no solo el gobierno (desgobierno) le escurre el bulto para no irritar a Carnitas y Huesitos, sino que la Oposición se encuentra atrincherada en un dilema de si ir unida o dividida a las elecciones del año entrante.