martes, 22 de febrero de 2022

ARDE GUAVIARE

 

En los últimos años, y más, en el Gobierno (desgobierno) de la mal llamada Economía Naranja, han surgido una serie de incendios forestales a lo largo y ancho de la Orinoquía y la Amazonía, sin que las autoridades ni siquiera visiten la zona para poner en marchas las soluciones más adecuadas. Ejemplo, el Presidente, se ha desplazado a varias partes del mundo mostrando una falsa faceta de ambientalista, cuando es bien sabido que ha querido imponer mediante leguleyadas, el glifosato y el fracking. El Ministro del Medio Ambiente, tan solo se ha dedicado a hacer videos para las Redes Sociales, donde no dice absolutamente nada, y las autoridades locales (en su mayoría, afines a las ideas del partido de desgobierno), quieren extender las zonas de pastoreo y cultivos (donde se mezclan los lícitos con los ilícitos), pasando por encima de los Parques Nacionales Naturales, ya que quedaron debiendo muchos favores a quienes los beneficiaron en sus respectivas campañas políticas. El departamento del Guaviare, una de las zonas más golpeadas por el narcotráfico y la politiquería, es el claro ejemplo de la hipocresía que tiene el uribismo frente a temas tan espinosos, donde es más importante favorecer a los antiguos aduladores del nefasto Agro Ingreso Seguro (AIS, ya que hay mucho sembradío de la polémica Palma Africana en la zona).

 

Según Infobae, a principios del presente mes, quince mil hectáreas de bosque en el Guaviare habían sido afectadas por diversos incendios desde hace 10 días aproximadamente; de las cuales 2300 corresponden al área de amortiguamiento del Parque Nacional Natural Chiribiquete, una de las Maravillas Naturales más grandes del mundo. Según el Alcalde de Calamar (Guaviare), Giovanny Garcés: “Hemos puesto toda nuestra capacidad, pero realmente ya no tenemos cómo seguir soportándolo, por eso el llamado de ayer, por eso en el comité de gestión del riesgo extraordinario se tomó la medida de alerta roja”. Un departamento al cual la corrupción lo ha dejado sin plata, incluso para atender este tipo de emergencias, pero si la hay para enriquecer los bolsillos de ciertos especímenes de la politiquería, ha tenido que padecer estos flagelos; a lo cual también se suma la presencia fatal de grupos ilegales (elenos, disidencias, paracos), quienes quieren aumentar las hectáreas de cultivos ilícitos para seguir en el narcotráfico (ya que les trae enormes réditos económicos). Es muy triste que, en una de las zonas más biodiversas del mundo, el abandono estatal la tenga al garete y sin las medidas de protección adecuadas para afrontar este tipo de coyunturas, que pueden traer efectos irreversibles.

 

Como se puede leer en El Espectador: “El Instituto Amazónico de Investigaciones Científicas (Sinchi) reportó a través del Sistema de Información Ambiental Territorial de la Amazonía Colombiana (SIAT-CA6.187 puntos de calor en el Amazonas, focalizados en cuatro departamentos: Caquetá (2.417), Meta (1.942), Guaviare (1.411) y Putumayo (268). Por su parte, el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) registró para el tercer día del mes de febrero 7.389 puntos de calor en el país”. Sin lugar a dudas, el Cambio Climático a nivel global es el principal causante de estos problemas, pero se debe a la inacción humana junto con factores de corrupción política (que se pueden ver en toda esta zona, con unos dirigentes permeados por actores peligrosos e ilegales), así como la desidia estatal (un desgobierno que ni siquiera se toma la molestia de ir a las zonas de desastre, tan solo va a las bases militares donde hacen unas hipócritas ruedas de prensa); han hecho que este problema se salga de manos; ojalá el próximo gobierno que llegue a partir del siete de agosto, sea un poco más consciente y responsable frente al problema.

 

Las consecuencias que tienen estos desastres para la Salud Humana, se pueden reflejar en el siguiente informe de France 24: “La intensidad de los fuegos es mayor de lo que hemos visto en muchos años, eso es un signo alarmante”, palabras de Rodrigo Botero, Director General de la Fundación para la Conservación y el Desarrollo Sustentable. ¿Algún ejemplo? Bogotá Distrito Capital, que, a raíz de las cenizas de los incendios, ha tenido que padecer el empobrecimiento de la calidad del aire que se respira y el aumento de casos de enfermedades respiratorias (incluso el Covid19). En este tema, se debe actuar de inmediato y en forma organizada, para conservar a uno de los países más biodiversos del mundo como lo es Colombia, así todavía haya unas cuantas mentes oscurantistas que afirmen que el Medio Ambiente y el Desarrollo Sostenible, son asuntos castrochavistas, que quieren imponer el comunismo en Colombia, con efectos devastadores para las mentes de la infancia y la adolescencia. Todo eso es MENTIRA, producto de quienes quieren arreglar todo a base de plomo y sangre, para satisfacer sus egos personales y darle rienda suelta a sus ambiciones desmedidas; ah, pero también hay extremistas de izquierda con ese tipo de ideologías, ya que les interesa más el ego y la vanidad.

martes, 15 de febrero de 2022

NO SOLO ES GLIFOSATO

 

Una vez más, los altos entes judiciales frenaron, con justa causa, el inicio de las aspersiones de cultivos ilícitos con ese veneno, más conocido con el alias de Glifosato. El pasado 19 de enero, la Corte Constitucional publicó una nueva sentencia sobre la materia, donde se pueden leer los siguientes apartes (Portafolio): reconoció "los derechos fundamentales al debido proceso, a la participación, a la consulta previa y de acceso a la información de los demandantes"…"adelantar un proceso de consulta previa con las comunidades étnicas". La misma fue dirigida a la Policía Nacional, la Agencia Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) y el Ministerio del Interior, ya que, en el Plan de Manejo Ambiental presentado para reanudar el proceso de fumigación, no había sido suficientemente concertado con todas las comunidades afectadas. Es la confirmación de una sentencia que había proferido antes el Tribunal Superior de Nariño en julio de 2020, amparando los derechos de comunidades indígenas, afros y campesinas del departamento a ser consultadas en una decisión de semejante magnitud, por cuanto también puede verse destruido el entorno en que habitan, con consecuencias graves, incluso para la salud humana, así varios moralistas aduladores del actual gobierno (desgobierno) nacional se hayan rasgado las vestiduras.

 

La primera reacción gubernamental provino del mismo Presidente Iván Duque, quien manifestó lo siguiente a Caracol Radio: “Claramente nosotros tenemos que acatar el fallo y lo haremos, pero yo si quiero dejar planteado que no podemos limitar las herramientas que el país requiere para enfrentar esta situación. Llevamos prácticamente tres años a acoplándonos a las directrices de la Corte Constitucional y de hecho los procesos de licenciamiento se estaban trabajando de conformidad con los protocolos”. Es imposible pensar que el acatamiento de dicho fallo haya dejado satisfechos a sus patrones del Centro Democrático, pero de ahí a decir que se limitan las herramientas para combatir el narcotráfico, es absurdo, ya que en todo el mundo, se está empezando a replantear la estrategia de una fallida guerra contra este flagelo, por cuanto se está mirando desde un enfoque de salud y no de represión policial, como se ha venido haciendo desde hace más de 50 años, mostrando un fracaso absoluto, donde no solo los alucinógenos provenientes de plantas naturales tienen crecimiento en su comercio y consumo, también llegaron los productos sintéticos, que incluso, se pueden fabricar con productos químicos presentes en componentes que se necesitan para el desarrollo de la vida cotidiana.

 

No se puede seguir con la actitud del avestruz, mientras el país pone los muertos en esta sangrienta guerra, en los países desarrollados miren para otro lado sin hacer nada para trabajar en la prevención del consumo a nivel mundial. Como se puede leer el reporte de Infobae, Duque sigue insistiendo en su versión errónea: “Quiero hacer una reflexión pensando en el país: nosotros tenemos que enfrentar el fenómeno del narcotráfico con todas las herramientas que tengamos a disposición”. De acuerdo, hay que hacer una reflexión pensando el país y enfrentar este fenómeno, pero no solo desde un punto de vista policial, también a nivel sanitario y social, donde se tengan en cuenta a todas las comunidades afectadas por este problema, y no solo pensando en más capturas y dadas de baja a los delincuentes, también teniendo en cuenta el punto cuatro del Acuerdo de Paz correspondiente a este tema; primero se debe concertar con las comunidades que viven de estos cultivos (sean lícitos o ilícitos), anteponiendo la sustitución voluntaria, que es la que mayores resultados está demostrando, donde el porcentaje de resiembra de los mismos no supera el 0.1%, mientras que en la erradicación forzosa, bien sea manual o química, las diferencias en hectáreas cultivadas no ve en las cifras, todo vuelve a quedar como en el principio.

 

¿Otras reacciones importantes? La del ExMinistro Guillermo Rivera, quien es oriundo del departamento del Putumayo, una de las comunidades más afectadas por la presencia de este tipo de cultivos, quien dijo lo siguiente (France 24): "Aplaudo al Constitucional que dejó sin efectos el plan de manejo ambiental para el glifosato. Esta es una discusión que deberíamos superar porque está de por medio la salud y el ambiente. Deberíamos unirnos en torno a un desarrollo rural que brinde alternativas a los campesinos". Quienes (como el autor de la presente columna) están a favor de replantear la lucha contra el narcotráfico y evitar el uso de este veneno llamado glifosato (que no es reconstituyente ni se puede beber, como lo han afirmado ciertos miembros de este gobierno (desgobierno) nacional), no se están poniendo de parte de los narcotraficantes (según cierta Senadora Ganadera muy cercana a Carnitas y Huesitos), sino que se requiere un debate (que ya se está dando en el mundo) sobre un cambio en la lucha contra las drogas, que incluiría su legalización (en principio de las plantas de donde proviene) y control, para que no siga haciendo estragos en el planeta.

martes, 8 de febrero de 2022

INGRID Y ALEJANDRO

 

Cuando se pensó en una Alianza de Centro, que demostrase una plataforma política seria y responsable, se reunieron unos ciudadanos que tenían intereses comunes e interesantes aspiraciones políticas. El Objetivo Válido es el de sacar a Colombia del abismo de violencia y polarización al que ha sido sometido por el uribismo y el petrismo, que si bien tienen maquinarias poderosas y dinero (falta por aclarar de donde proviene), no deben ser las únicas opciones para la implementación real del Acuerdo de Paz, que se necesita a partir del próximo siete de agosto, una vez se haya ido el Fracaso de la Economía Naranja. Jorge Enrique, Humberto, Juan Fernando, Carlos Andrés, Juan Manuel, Sergio, Alejandro e Ingrid, suscribieron un compromiso llamado Coalición Centro Esperanza, para dar una nueva visión de política al país; donde no deben valer las incitaciones a la agresión por parte de uribistas como Argiro y petristas como Armandito (¿el antiguo carrusel de la contratación presente?), que se pudiesen superar las diferencias con diálogo y soluciones para todos los problemas del país. Pero los egos de dos personajes hicieron que se enredara esto, y de ahí este movimiento fuese objeto de burlas y matoneo, por parte de los extremos y los medios de comunicación. ¿En qué se equivocaron Ingrid y Alejandro?

 

Empezando por Ingrid, venir cada cuatro años solo a campañas políticas desde la Francia, no es el mejor aliciente, aún más cuando se encuentra totalmente desconectada de la realidad colombiana. Primero quiso demandar a la nación por una cantidad de dinero absurda, ya que, en 2002, desoyendo las advertencias de orden público, se fue a San Vicente del Caguán a hacer giras políticas, dándole el papayazo a las FARC, que se la llevaron durante seis años largos, hasta que fue rescatada en la Operación Jaque, y pudo regresar a la libertad para divorciarse de Juan Carlos Lecompte. Estuvo muchos años perdida del país, haciendo estudios universitarios teológicos (según ella). Solo vino a aparecer en 2018, cuando hubo una adhesión a la campaña de Gustavo Petro en segunda vuelta, pero de ahí nada más. El año pasado regresó a ser la Garante de la Coalición de la Esperanza, mientras su hijo Lorenzo le ganaba una demanda a las mismas FARC, por los efectos que le habían dejado por el secuestro de su madre, ya que en ese entonces era un adolescente. Pero algo peor; ventiló sus diferencias personales en un debate (estaban felices los moderadores de El Tiempo y Revista Semana), lo que desató un desangre del Centro Esperanza, del cual apenas se está empezando a recuperar, ojalá no deje efectos irreversibles. Ni hablar del oso durante una entrevista a Noticias RCN, parecía la Selección Colombia de futbol.

 

Alejandro, Economista destacado, proveniente de una de las familias más emprendedoras de Antioquia, uno de los mejores Ministros de Salud del país, de excelente trabajo en la Rectoría de la Universidad de los Andes, donde le dio paso al debate y a las ideas alternativas. Su entrada a la coalición fue muy traumática ya que se dejó echar cuentos del expresidente Cesar Gaviria, que el liberalismo caduco y compinche del desgobierno actual, era la solución; le trató de poner obstáculos a la misma alianza. Hizo un berrinche unos días hasta que se dio cuenta de que el ExSecretario de la OEA solo es un hablantinoso (ahora se quiere ir al Pacto Histórico, hasta Gustavo Bolívar y Diana Marcela Otavo le dan la bendición); y finalmente ingresó. Pero su campaña arrancó de forma arrogante, tomándose selfies con personajes poco recomendados (uno, un controvertido político llamado Miguel Ángel Pinto, y otro, el cacique bogotano Germán Varón Cotrino). Cuando le empezaron a hacer los respectivos reclamos, respondió groseramente que nadie tenía autoridad moral y que seguiría en el mundo de las poses. Alejo, la embarró muy feo.

 

Por este par de personajes, se hace necesaria una reingeniería en la Coalición Centro Esperanza, no se puede seguir en el comportamiento de los indeseables Equipo por Colombia, Pacto Histórico y Centro Democrático, tres movimientos a favor del todo vale, incluyendo los métodos de violencia. Debe haber una organización estructurada y sostenible, donde puedan converger todas las ideas positivas, que las diferencias se puedan llevar a través del diálogo y la sensatez, es por eso que se hace un llamado a calmar los ánimos, si bien Ingrid armó rancho aparte y Alejandro aún dentro de la coalición no cede, a mirar las demás alternativas, donde se ven propuestas interesantes como la de Jorge Enrique de renegociar los Tratados de Libre Comercio (no eliminarlos como lo han dicho malintencionadamente algunos expertos) y trabajar por la Paz; eso sí, mirando de reojo lo que dicen Carlos Andrés, Juan Manuel, Juan Fernando y Sergio. Pero principalmente, a presentar la Coalición Centro Esperanza como un proyecto positivo y de largo plazo.


Cuando se pensó en una Alianza de Centro, que demostrase una plataforma política seria y responsable, se reunieron unos ciudadanos que tenían intereses comunes e interesantes aspiraciones políticas. El Objetivo Válido es el de sacar a Colombia del abismo de violencia y polarización al que ha sido sometido por el uribismo y el petrismo, que si bien tienen maquinarias poderosas y dinero (falta por aclarar de donde proviene), no deben ser las únicas opciones para la implementación real del Acuerdo de Paz, que se necesita a partir del próximo siete de agosto, una vez se haya ido el Fracaso de la Economía Naranja. Jorge Enrique, Humberto, Juan Fernando, Carlos Andrés, Juan Manuel, Sergio, Alejandro e Ingrid, suscribieron un compromiso llamado Coalición Centro Esperanza, para dar una nueva visión de política al país; donde no deben valer las incitaciones a la agresión por parte de uribistas como Argiro y petristas como Armandito (¿el antiguo carrusel de la contratación presente?), que se pudiesen superar las diferencias con diálogo y soluciones para todos los problemas del país. Pero los egos de dos personajes hicieron que se enredara esto, y de ahí este movimiento fuese objeto de burlas y matoneo, por parte de los extremos y los medios de comunicación. ¿En qué se equivocaron Ingrid y Alejandro?

 

Empezando por Ingrid, venir cada cuatro años solo a campañas políticas desde la Francia, no es el mejor aliciente, aún más cuando se encuentra totalmente desconectada de la realidad colombiana. Primero quiso demandar a la nación por una cantidad de dinero absurda, ya que, en 2002, desoyendo las advertencias de orden público, se fue a San Vicente del Caguán a hacer giras políticas, dándole el papayazo a las FARC, que se la llevaron durante seis años largos, hasta que fue rescatada en la Operación Jaque, y pudo regresar a la libertad para divorciarse de Juan Carlos Lecompte. Estuvo muchos años perdida del país, haciendo estudios universitarios teológicos (según ella). Solo vino a aparecer en 2018, cuando hubo una adhesión a la campaña de Gustavo Petro en segunda vuelta, pero de ahí nada más. El año pasado regresó a ser la Garante de la Coalición de la Esperanza, mientras su hijo Lorenzo le ganaba una demanda a las mismas FARC, por los efectos que le habían dejado por el secuestro de su madre, ya que en ese entonces era un adolescente. Pero algo peor; ventiló sus diferencias personales en un debate (estaban felices los moderadores de El Tiempo y Revista Semana), lo que desató un desangre del Centro Esperanza, del cual apenas se está empezando a recuperar, ojalá no deje efectos irreversibles. Ni hablar del oso durante una entrevista a Noticias RCN, parecía la Selección Colombia de futbol.

 

Alejandro, Economista destacado, proveniente de una de las familias más emprendedoras de Antioquia, uno de los mejores Ministros de Salud del país, de excelente trabajo en la Rectoría de la Universidad de los Andes, donde le dio paso al debate y a las ideas alternativas. Su entrada a la coalición fue muy traumática ya que se dejó echar cuentos del expresidente Cesar Gaviria, que el liberalismo caduco y compinche del desgobierno actual, era la solución; le trató de poner obstáculos a la misma alianza. Hizo un berrinche unos días hasta que se dio cuenta de que el ExSecretario de la OEA solo es un hablantinoso (ahora se quiere ir al Pacto Histórico, hasta Gustavo Bolívar y Diana Marcela Otavo le dan la bendición); y finalmente ingresó. Pero su campaña arrancó de forma arrogante, tomándose selfies con personajes poco recomendados (uno, un controvertido político llamado Miguel Ángel Pinto, y otro, el cacique bogotano Germán Varón Cotrino). Cuando le empezaron a hacer los respectivos reclamos, respondió groseramente que nadie tenía autoridad moral y que seguiría en el mundo de las poses. Alejo, la embarró muy feo.

 

Por este par de personajes, se hace necesaria una reingeniería en la Coalición Centro Esperanza, no se puede seguir en el comportamiento de los indeseables Equipo por Colombia, Pacto Histórico y Centro Democrático, tres movimientos a favor del todo vale, incluyendo los métodos de violencia. Debe haber una organización estructurada y sostenible, donde puedan converger todas las ideas positivas, que las diferencias se puedan llevar a través del diálogo y la sensatez, es por eso que se hace un llamado a calmar los ánimos, si bien Ingrid armó rancho aparte y Alejandro aún dentro de la coalición no cede, a mirar las demás alternativas, donde se ven propuestas interesantes como la de Jorge Enrique de renegociar los Tratados de Libre Comercio (no eliminarlos como lo han dicho malintencionadamente algunos expertos) y trabajar por la Paz; eso sí, mirando de reojo lo que dicen Carlos Andrés, Juan Manuel, Juan Fernando y Sergio. Pero principalmente, a presentar la Coalición Centro Esperanza como un proyecto positivo y de largo plazo.


PD: Humberto sin lugar a dudas, será un Excelente Senador, donde defenderá con vehemencia y tranquilidad, el Acuerdo de Paz, y su implementación real, a través de esta nueva alternativa política.

martes, 1 de febrero de 2022

EN EL PACÍFICO

A principios de noviembre anterior, en el marco de la COP26, los Presidentes de Colombia, Costa Rica, Ecuador y Panamá, manifestaron (solo en el papel), anunciaron la extensión de sus áreas marinas para crear una Zona de Reserva Ambiental en el Pacífico Tropical. Como se puede leer en el documento expuesto en la página web de Unesco: “Declaramos para promover e implementar un modelo de protección y manejo de las Islas del Coco, Galápagos, Malpelo y Coiba, y las vías que conforman el Corredor Migratorio Oriental. Este modelo incluirá medidas nacionales que se complementarán con esfuerzos regionales transfronterizos, incluyendo el inicio del proceso de creación de una Reserva Biósfera Transfronteriza entre Coco, Malpelo, Galápagos y Coiba”. En teoría suena muy bonito, pero conociendo los gobiernos que lideran dichos países, es difícil que se pueda trabajar en la práctica, sobre este proyecto ambiental y sostenible.

 

¿Porqué? Se empieza por Colombia, que es liderada por un gobierno (desgobierno) que no ha sido muy amigo de los temas ambientales, para la muestra el clamor por regresar a la absurda fumigación aérea con glifosato, así como las presiones para utilizar la antisostenible técnica del fracking en la exploración y explotación de hidrocarburos. Dice que ya ha establecido 12.4 millones de hectáreas marinas en sus mares, pero que aspira a llegar a 16 millones, algo ya difícil (por no decir imposible), por cuanto le quedan un poco más de seis meses a su cuestionado gobierno. ¿Tiene la suficiente logística, infraestructura y marco normativo para la protección ambiental marina? La verdad NO, y no ha hecho los esfuerzos suficientes para poner en papel por lo menos, un plan para este caso. Ni hablar de que sus amigos industriales se encuentren muy contentos con algo así, sobre todo quienes tienen intereses económicos y comerciales, ahora en tiempos de pandemia que se requiere agarrar a cualquier posibilidad económica legal, pero que, para ellos, deben primar sobre los intereses comunitarios y sostenibles. Tan solo se han visto videos de miembros de este gobierno hablando maravillas teóricas, pero que, a la hora de aplicar, nada de nada.

 

Ecuador quiere ampliar la Reserva de las Islas Galápagos, una de las más espectaculares Maravillas Naturales del Mundo, con 133.000 kilómetros cuadrados, pero aún se ven muchas embarcaciones de origen chino tratando de cazar tiburones para quitarles sus aletas, las cuales consideran un producto alimenticio, algo terriblemente absurdo. Según su Presidente, Guillermo Lasso, pretende aumentar otros 60 mil kilómetros cuadrados, con la ayuda de un canje de deuda de conservación para financiar dicho proyecto. Tranquiliza un poco, las palabras del Doctor Alfredo Gálvez (peruano), Director del Programa de Biodiversidad y Pueblos Indígenas de la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental (SPDA) al informativo Actualidad Ambiental del Perú: “Es una excelente iniciativa de Ecuador que está tomando el liderazgo en temas marinos. Si bien en la COP se han trazado compromisos para protección de bosques y espacios más continentales, no hay que dejar de lado las áreas marinas protegidas, los ecosistemas marinos. Con la creación de lo que sería el corredor Marino del Pacífico Este Tropical y el inicio de gestiones para el proceso de creación de la reserva de biósfera marina, lo que se alcanzaría es una figura internacional de protección reconocida por la UNESCO”. Suena bonito, pero hay un problemilla, quien está en esta tarea es Ecuador y no Perú, un interrogante que valdría la pena hacerle al Presidente Pedro Castillo. Por su parte, en Ecuador el gobierno es de derecha (como el de Colombia), y se sabe que son reacios en temas de trabajo por la flora y la fauna.

 

En quien si se podría confiar, es en Costa Rica, país líder de la región en materia de conservación ambiental, y para ejemplo, el archipiélago de Coco. Su presidente, Carlos Alvarado, afirmó las siguientes palabras (France 24): "somos cuatro países hermanados para lanzar un claro mensaje al mundo: hay que avanzar con acciones para proteger los océanos". La preocupación gira en torno a que será relevado por vía democrática este año (al igual que en Colombia), y tocará esperar a que el gobierno que lo suceda, esté realmente decidido a apoyar este tipo de causas ambientales, en épocas donde se está imponiendo el concepto de economía global. Finalmente está Panamá, donde su Canciller, Erika Mouynes, dijo (palabras más, palabras menos) que tendrán el 30% del área que supuestamente será protegida por este trabajo; pero ojo, se encuentra en zona de entrada por el Océano Pacífico, del Canal, una de las zonas más activas en temas de comercio del mundo entero, y unas cláusulas, luego sería complicado implementarlo frente a las necesidades de comercio en el planeta, donde este canal es uno de los sitios más neurálgicos. Les tocará a los respectivos pueblos, estar atentos a los trabajos que se hagan. 

martes, 25 de enero de 2022

LA BEATA

 

Muchos dirán que esta palabra no tiene que ver con el Medio Ambiente ni con el Desarrollo Sostenible, pero en la presente columna si se hará sentir, y de qué manera. Esta nominación representa uno de los proyectos más importantes que se emprenden a nivel submarino en aguas colombianas, así se esté con un gobierno (desgobierno) inamistoso con la flora y fauna. El gran objetivo es delimitar un área de protección especial, con el fin de proteger una zona del Mar Caribe, y posiblemente, tener un Parque Nacional Natural en aguas y profundidades del mar, lo que sería muy novedoso en este país macondiano. Suenan bastante interesantes las palabras del Ministro de Ambiente, Carlos Correa, al diario El Heraldo sobre este tema: “Este es un esfuerzo muy importante y muy grande que tiene ciencia, tecnología, conocimiento y toda la capacidad del Sistema Nacional Ambiental para adelantarlo. Todas estas iniciativas nos llevan a tener un liderazgo determinante a nivel mundial. Hoy lanzamos esta primera expedición con el gran reto del cambio climático, y vamos a trabajar para recopilar esa información lo más rápido posible”. Ojalá esté pendiente, no solo para hacer videos haciendo alarde de su labor, ya que quienes realmente son los héroes, son las personas que se van a trabajar hombro a hombro en este duro reto.

 

¿Pero qué es la Beata? Es una cordillera presente en aguas profundas de la costa colombiana en el Mar Caribe, en inmediaciones de la península de la Guajira, en un área marina que será declarada zona protegida, así de momento sea solo en el papel, porque no faltarán los empresarios pesqueros (sobre todo muy cercanos a la derecha del país) que quieran hacer sus embarradas por allá, sacando la disculpa de que están generando ingresos, empleos y progreso al país, algo que muchos sacan de disculpa para hacer de las suyas. Esta cordillera tiene 450 kilómetros de largo por 300 de ancho, una superficie de 135000 kilómetros cuadrados, lo suficientemente grande para equipararse a un departamento como Antioquia, con elevaciones que oscilan entre los 1500 y 4000 sobre la profundidad del mar. Este acontecimiento, si bien es muy positivo para el país, también ha sido utilizado para darse propaganda, como en el caso del Capitán de la Armada Francisco Arias, con las siguiente palabras (El Heraldo): “Somos un país líder, y esta apuesta de meta de áreas protegidas es un ejemplo de liderazgo que tenemos como país en los temas ambientales. Estamos comprometidos con un reto que tiene unas características muy especiales, es un área alejada de nuestras costas. La tecnología que utilizaremos es de punta”.

 

Es mejor bajarle los decibeles, ya que mientras en el alto gobierno (desgobierno) se hacen autoalabanzas sobre cualquier tema, incluyendo los ambientales y sostenibles, la realidad que vive este país es que las reservas se encuentran casi que al sometimiento de los grupos ilegales, y quienes defienden estas áreas, se encuentran en peligro inminente, incluso varios han sido asesinados, como David Cucuñame, el joven de 14 años, líder ambientalista del Norte del Departamento del Cauca  (y el gobierno (desgobierno) guarda silencio de miedo). Y otra razón para no cantar victoria, es que la Guajira es una de las zonas más pobres y abandonadas por el Estado Colombiana, donde la Economía Naranja no ha llegado, o llegó putrefacta, igual que en el convulsionado departamento de Arauca, donde hace más Seguridad Democrática el ELN que el mismo Gobierno (desgobierno) Nacional, así despliegue 600 hombres de las Fuerzas Armadas para ejercer un control, que en las actuales circunstancias, es imposible de hacer, porque la Paz con Legalidad, en realidad, es una Guerra con más Ilegalidad.

 

Regresando a La Beata, ojalá este proyecto científico tenga éxito y se puedan obtener y analizar los datos suficientes para hacer un Estudio Real de todas las virtudes que pueda tener esta Maravilla Natural. Pero los resultados finales se verán en el siguiente gobierno, que ojalá sea Amigo del Medio Ambiente y el Desarrollo Sostenible, de ahí la importancia de ejercer el derecho al voto, en las elecciones legislativas del 13 de marzo, así como en las presidenciales del 29 de mayo (primera vuelta) y 19 de junio (segunda vuelta).

 

«Gente y talento calificados, científicos del país que van a poder traer conocimiento y poder llevar conocimiento», así manifestó el Ministro del Medio Ambiente el día en que zarpó la expedición. Si alguien tiene que aparecer en los Medios de Comunicación y en las Redes Sociales, son estos científicos y no los miembros del gobierno; y lo más importante; que no se utilice alto tan sagrado como un trabajo científico, para hacer política en favor de sectores gobiernistas en las elecciones venideras. Entre los grupos científicos que estarán trabajando ahí, se encuentran (La Nota Positiva): el Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras José Benito Vives de Andréis (Invemar), con la participación de Parques Nacionales Naturales, el Centro de Investigaciones Oceanográficas e Hidrográficas (Dimar), la Universidad de Antioquia, la Red de Centros de Investigación Marina de Colombia y las empresas de ingeniería y servicios portuarios Serport y Sea Trepid. Ojalá los dejen trabajar tranquilos.

martes, 18 de enero de 2022

INCENDIOS EN EL TUPARRO

 

No habían pasado el fin de año, cuando se volvieron a reactivar unos incendios en el Parque Nacional Natural el Tuparro, en el departamento del Vichada, limítrofe con Venezuela. Aún siguen siendo desconocidas las causas de estos lamentables hechos, sobre todo si se tiene en cuenta que esta zona es muy apetecida para pastizales de ganadería y cultivos de amplia extensión como la palma africana, muy apetecida por sectores afines al gobierno (desgobierno) Duque; no se debe olvidar los cultivos de hoja de coca que existen en la región. Pero lo más sorprendente es que aún no hay videos de funcionarios del gobierno nacional, tan asiduos de las redes sociales, diciendo que se van a investigar las causas y sancionar a los responsables (un decir), no se sabe si es que no les interesa o que es lo que pasa o se oculta. Aparentemente los fuegos ya habrían sido controlados por las autoridades locales (en esta época es verano en los Llanos Orientales); pero no se puede descartar que, por causas naturales o mala fe de alguien por ahí, se regresen a este tipo de catástrofes naturales, y más, frente a un gobierno (desgobierno) nacional que no parece tener mucho interés en el tema.

 

En declaraciones a Caracol Radio, la Unidad Nacional de Gestión de Riesgo, confirmó la reactivación de estos incendios en diciembre pasado: “Atendiendo las alertas de nuevos focos de incendios en el Parque Nacional Natural El Tuparro en Vichada, aeronaves de su Fuerza Aérea Colombiana, fueron desplegadas para sobrevolar la zona y establecer la magnitud de la conflagración”. Lo cierto es que las autoridades locales son quienes han estado trabajando permanentemente frente a la problemática, mientras que la Economía Naranja sigue tan callada en la materia, como si estuviesen temiendo la reacción de algunos gremios agrícolas y ganaderos, a quienes les convendría la minimización de la superficie de la Reserva Natural, para tener más tierras para acceder y monopolizar. De pronto, basta recordar que por allá los cultivos de palma africana fueron muy favorecidos con el nefasto Agro Ingreso Seguro, del corrupto Andrés Felipe Arias, uno de los pupilos de Álvaro Uribe Vélez, quien hoy en día funge como consejero (manejador) de Iván Duque Márquez, quien afortunadamente, se va de la Casa de Nariño, el siete de agosto venidero, de ahí la importancia de votar bien, tanto para congreso como para presidencia de la república, para que el fuego no arrase con lo poco que queda de Colombia.

 

Solo vino a aparecer un tiempo después, cuando la situación ya estaba calmada, y como a manera de asumir como héroe absurda, el Ministro del Medio Ambiente, Carlos Correa con las siguientes palabras (Infobae): Ya salieron hacia el área 44 unidades de la Policía y el Ejército Nacional de Colombia a trabajar día y noche para apagar el incendio. Estamos en una temporada seca del año, por eso hacemos un llamado a la comunidad para estar muy alerta y reportar esos puntos de calor”. Si miran detenidamente, casi que es la frase calcada de la Unidad de Nacional de Gestión de Riesgos, y no se podría esperar un trabajo coordinado, sino un alejamiento de estos temas, pues ya sacaron a sombrerazos a Julia Miranda de la Dirección de PNN, y pusieron a otra persona que no es que sea muy experta en la materia; demostrando así una indiferencia gubernamental frente a esta materia, que se asemeja a la que tienen frente a la implementación del Acuerdo de Paz, como si no se supiese que estos temas, les gustarían volverlos trizas, para satisfacer las ansias de Carnitas y Huesitos.

 

En total ya se han consumido 46 mil hectáreas de la maravilla natural; unas 41 mil en un primer incendio y 5 mil en otro después. Pero como no se trata de darle la exclusiva a la pasividad estatal frente al tema, también se debe hablar de la presencia de grupos ilegales cuyo negocio es el narcotráfico. Durante muchos años, la guerrilla tuvo su principal salida de cocaína a través del Vichada (que lo diga alias “Negro Acacio”), incluso, alias “Gentil Duarte” trata de recuperar en la ilegalidad varios terrenos abandonados por allá. Ni hablar de la presencia de grupos paramilitares, también muy interesados en esta clase de ilegalidades, en zonas donde al Estado le da pereza hacer presencia efectiva (inversión social y oportunidades para todos los habitantes). Mientras tanto, no se sabe si habrá efectos irreversibles por los incendios, no se sabe una respuesta contundente de las autoridades (admitiendo el buen trabajo de las locales), ya que al gobierno (desgobierno) nacional no es que le llamen estos temas, ya que, en sus círculos más cercanos, han hecho saber que estos asuntos serían de centro y de una izquierda moderada, que molestaría a ciertos benefactores poderosos y que es mejor callar, para no embarrarla en campañas electorales.

martes, 11 de enero de 2022

POT Decretado

 

Después de la actitud cobarde del Concejo de Bogotá, donde primaron los intereses particulares y politiqueros sobre los comunitarios, y se hizo evidente que el populismo aún reina en el cabildo distrital, como en los tiempos de Wilson Duarte, Jorge Durán Silva, Carlos e Isaac Moreno de Caro; el trámite del proyecto del Plan de Ordenamiento Territorial (POT) se frustró, sin que tuviese una respuesta positiva o negativa, se quedó en el limbo. Y el pasado 29 de diciembre del año anterior, la Administración Distrital de Claudia López decidió expedirlo mediante decreto 555, algo que generó mucha polémica, por cuanto a unos les gusta a otros no, o se creen muy moralistas en esta materia cuando hicieron también el ridículo en sus administraciones distritales (¿cierto Gustavo Petro y Enrique Peñalosa?); incluso ya va para instancias judiciales, sin saberse que camino habrá para este plan, pero lo que si es cierto, es que este POT estará latente como tema de análisis en el presente año, incluso en la contienda electoral. Ya se anunciaron acciones de tutelas y demandas para que desaparezca de la faz de la tierra, como en una especie de falso positivo de la tramitomanía que reina en este país del sagrado corazón de Jesús.

 

En la columna EL POT DE CLAUDIA (13/07/2021), se hacía la siguiente observación: “Se verán muchos intereses económicos e industriales tratando de poner arandelas en el asunto (tienen derecho a defender su fuente de trabajo), pero el Distrito deberá ser enérgico a la hora de implantar estos planes para cumplir los objetivos de desarrollo sostenible, sino que la Bogotá Cuidadora sea amable con el Medio ambiente y el Desarrollo Sostenible”. La primera entidad en chillar fue Camacol por el famoso mínimo de 42 metros cuadrados para las Viviendas de Interés Social, ya que se utilizan en muchos casos para arrendar habitaciones o de room mate (gastos compartidos), por parte de gente profesional con muy buen salario, así como estudiantes universitarios. Aquí la Administración Distrital justifica este artículo como una contribución para aportar al mejoramiento de las condiciones de vida, sociales y ambientales de la ciudad, que no solo sea construir portacomidas sin antejardines, donde todo el mundo viva con estrechez, sino que las familias de menos ingresos tengan una vivienda respetable. Por lo menos, que se tenga más comodidad para una familia promedio de cinco personas de un lugar digno para vivir, sin estar acuñados como material acumulado en un armario viejo.

 

Las palabras de la Alcaldesa Mayor para justificar su decisión fueron (Página Web de la Secretaría Distrital de Planeación): “Vencidos los 90 días de plazo, el Concejo no tomó esa decisión, razón por la cual la Alcaldía queda facultada para adoptar el nuevo Plan de Ordenamiento Territorial para Bogotá, y lo estamos haciendo hoy con el decreto 555 del 2021”. Es un derecho adquirido por la Administración Distrital (el POT vigente fue expedido vía Decreto en 2004, ya que el cabildo no hizo su labor), ya que como se pudo ver, en el Concejo no le trabajaron al tema, con impedimentos y agarrones entre concejales y secretarios distritales (casi se pudieron ver combates de UFC). “Esto no quiere decir que la concertación del POT termina con la expedición del decreto. Por el contrario, la participación incidente, la participación y la concertación sobre este POT continúa en su etapa de reglamentación, con los diferentes sectores con los que nos hemos comprometido a hacer ajustes y precisiones”; también lo manifestó Claudia en la misma rueda de prensa, donde se hizo la respectiva firma del documento, junto con su Secretaria de Planeación, María Mercedes Jaramillo.

 

 

Aún no se sabe la suerte que correrá el mismo en las instancias judiciales, que, sin lugar a dudas, se tomará un buen tiempo, si acaso habrá respuesta definitiva en 2023. Pero este POT, si logra salir avante, tendrá el reto de asumir las siguientes deudas (según la Administración Distrital): Pagar la deuda ambiental de Bogotá. Una ciudad incluyente. Sistema de transporte público multimodal. Construir una ciudad de proximidad. POT honra el compromiso de ser una ciudad integrada con la región. Para empezar en estos temas, así haya o no POT (porque independiente del mismo, son urgentes de implantar), deberá haber la mayor concertación con todos los sectores (incluso con los que quieren sabotear el trabajo que se ha venido haciendo), que debe haber pedagogía de verdad, mejorar la estrategia de comunicación (algo que Bogotá Cuidadora ha estado en deuda), incluso no darle papaya al gobierno (desgobierno) nacional para que quiera hacer intervenciones políticas con miras a elecciones, ni al petrismo que se ha propuesto matonear a la administración del Palacio Liévano sin razones justificadas. Por todo lo anterior, se exige garantías de trabajo y concertación para todos los sectores para que salga ganando Bogotá Distrito Capital.